Los crisantemos, fuese que el hombre poseía algún secreto sobre el modo de cultivarlos, fuese que se sintieran estimulados y vivificados por el amor del jardinero, crecían hermosísimos y según los rumores de la gente, eran los crisantemos más bellos de todo el Japón.
Pasaron los años. Kikuo se hizo viejo y decrépito, y un mal día cayó enfermo. Yacía solo y abandonado en su pobre cama, pensando con añoranza en su hermoso jardín, que en aquella época del año estaba florido, y en sus amados crisantemos.
-¡Si muero, tendré que abandonaros!-murmuró, mientras una lágrima resbalaba por sus marchitas mejillas.
En aquel momento oyó un rumor de voces y un ruido de pisadas. La puerta se abrió y entraron en la estancia numerosos muchachos, pintorescamente vestidos de muchos colores, y todos ellos hermosísimos. Los visitantes rodearon el lecho, se inclinaron sobre el moribundo y dijeron:-Somos los espíritus de los crisantemos que has plantado. Nos apena muchísimo verte en este estado y por eso hemos venido a hacerte compañía.
El anciano sintiose confortado, una sonrisa apareció en su rostro pálido y casi a pesar suyo, murmuró estas palabras:
-¡Cómo me apena dejaros florecitas mías! Mas ¿Cómo es posible que me acompañéis?-Kikuo, dijeron a una voz los muchachos, has sido un gran amigo para nosotros, más que un amigo un padre, nos has dado toda la ternura de tu corazón y nosotros no somos ingratos. En el mismo momento en que mueras, también nosotros moriremos y te seguiremos al cielo. Te lo prometemos solemnemente.
Al cabo de unos días. Kikuo murió, cuando llegaron los vecinos a rendir los honores póstumos a sus restos mortales, vieron con asombro que todos los crisantemos que el muerto había plantado, yacían en el suelo marchitos.
Muy hermoso. Un beso
ResponderEliminarOtra bella leyenda, me encanta como cada viernes noche nos alimentas de magia y fantasía
ResponderEliminarUn besazo , feliz fin de semana.
❤️🙋😘😘🦋
Preciosa leyenda Piruja.
ResponderEliminarSiempre compartes historias de fantasía y mágicas, y me encantan.
Feliz finde.
Un abrazo
Es una leyenda muy tierna, me ha gustado mucho.
ResponderEliminarMuchos besos, guapa.
Una leyenda muy dulce y bonita.
ResponderEliminarUn placer siempre visitarte.
Un beso.
Feliz fin de semana.
Que bonitos son los crisantemos
ResponderEliminarSaludos
Preciosa flor. Gracias por compartir leyendas que al llegar aquí, vamos conociendo.Que linda es esta.
ResponderEliminarBuen domingo.
Un abrazo.
NO SE POR QUÉ, ES LA FLOR QUE MENOS ME GUSTA.
ResponderEliminarUN BESO.
Una preciosa leyenda que deja una buena enseñanza. El que da mucho amor, siempre tiene su recompensa. Pero tan difícil hoy día.
ResponderEliminarUn abrazo y buena semana.
Otra bonita leyenda. Besos.
ResponderEliminarQue leyenda tan hermosa, tanto como esta flor. Abrazos
ResponderEliminarPobretico!!! Eran unos hijos para él y ellos así se lo pagaron.
ResponderEliminarVaya nombrecico tenía el hombre.
Un abrazo.
Hola Pili bonita como estas¿¿
ResponderEliminarLlevo dos dias sin pasarme por aqui...fijate lo estresada que estoy que desde el miercoles que me he olvidado completamente de pasar por aqui.
Puuuuff...madre mia nena,como le queda el negro al muchacho....oooohhhhjjj el dia que viene vestido asi cualquiera se concentra.
¿Como me va? Pues sobreviviendo...que ya es mucho. Intentando no estresarme demasiado (cosa imposible) pero haciendo.....
¿Y tu como estas? ¿Como te va todo?
Que bonita la leyenda!!
Por lo regular cada uno va recogiendo a lo largo de su vida lo que ha ido sembrando.
ResponderEliminarEl jardinero ha sembrado amor y ha sido correspondido con creces.
Siento que la vida sea un paso, ya sabes que a mí los cuentos de siempre me han gustado con final feliz, lástima que la realidad tenga que ser otra.
Te dejo un fuerte abrazo.
Kasioles
Hola, Piruja!
ResponderEliminarPreciosa historia, Tal vez por eso, el Crisantemo sea la flor del emblema nacional de ese país tan bello e interesante.
Me gusta mucho la filosofía oriental
Te dejo un beso.
Una bonita leyenda. Besicos
ResponderEliminarHermosa esta leyenda, como todo lo que escribes, amiga, Piruja. Al leerla me parece la metáfora de la vida misma. Tanto crisantemos como otra flor cualquiera, necesitan mimadas hay que cuadrarlas como se cuida el amor. Sin duda es un mensaje directo, somos, y tenemos lo que sembramos.
ResponderEliminarUn inmenso placer pasar de nuevo por esta tu casa, se me van quedando atrás algunos blogs amigos, y lo siento mucho. Voy muy lenta con todas las cosas y me cuesta mucho llegar.
Un abrazo alargado con mis mejores deseos para ti y los tuyos, junto a mi gratitud y mi gran estima.
Se muy, muy feliz.