sábado, 12 de octubre de 2019

Leyenda del Hada y el Mago.


Cuenta la historia de un mago
que un día en su bosque encantado lloro.
Por que a pesar de su magia
no había podido encontrar el amor.

La Luna, su única amiga
le daba fuerzas para soportar
todo el dolor que sentía
por culpa de su tan larga soledad.

Es que el sabia muy bien que su existir
nunca debía salir de su destino.
Si alguien te tiene que amar, ya lo sabrás
solo tendrás que saber reconocerlo.

Fue una tarde en la que el mago
paseando en el bosque la vista cruzo
con la mas dulce mirada
que en toda su vida jamas conoció.

Desde ese mismo momento
el hada y el mago quisieron estar
solos en el bosque
amándose siempre y en todo lugar.

Pero el mal que siempre existió, no soporto
ver tanta felicidad entre dos seres.
Y con su odio ataco, hasta que el hada cayo
en ese sueño fatal de no sentir.

En su castillo pasaba
las noches el mago buscando el poder
que devolviera a su hada,
su amor, su mirada tan dulce de ayer.

Y no paro desde entonces
buscando la forma de recuperar
la mujer que aquel día,
en medio del bosque pudo amar.

Y hoy sabe que es el amor, y que tendrá
fuerzas para soportar aquel conjuro.
Sabe que un día vera su dulce hada llegar
y para siempre con el se quedara.




Rata Blanca.




sábado, 5 de octubre de 2019

Tres Amigos Inseparables.


Eran tres inseparables amigos muy diferentes pero que a pesar de ello siempre estaban juntos en las buenas y en las malas.

Uno de ellos,  blanco como la nieve, suave, delicado, ocurrente, solícito y amable con todos el Sr. Algodón, aunque a veces un poco  distraído  y dormilón. No así su amiga, áspera, fuerte, emprendedora y trabajadora la Sra. Madera y el tercer amigo, tostado, pequeño, muy  extravagante y exquisito, por su aroma y sabor, aunque para llegar a ello muchas veces se amargaba sin razón el Sr. Café.

Los tres se ayudaban mutuamente y compartían lindos momentos, la madera trabajadora mostraba con su ejemplo al algodón a ser menos dormilón; el café culto y perfeccionista en los pequeños detalles les mostraba a sus amigos como ser precisos, minuciosos y oportunos, por último el algodón con su paciencia y buen humor ayudaba a sus amigos a mantener la calma en los problemas, sobre todo cuando el café se ponía tan pero tan furioso, hasta al rojo vivo, y la madera tan pero tan  áspera y dura como una piedra.

Sin embargo, en un día como hoy, donde todo parecía ir bien, de repente, al algodón se le ocurrió  tomar el sol, y broncearse con sus rayos dorados.

Se decía:

- Vaya si que hace calor en el campo,  ¡voy a ponerme bronceador y a lo mejor me pongo tostadito como el café, una siesta tomaré y luego vamos a ver que resultados obtendré!.

Y así fue, que el Sr. Algodón se echó a descansar, una, dos, tres, cuatro, cinco, seis  laaaaargas horas desde el mediodía hasta el atardecer.

Cuando ya eran las seis de la tarde, el Sr. Sol como de costumbre se fue a jugar a las escondidas con el viento inquieto y bailarín, que a pesar de ser tan veloz  nunca lo encuentra, no obstante en este juego, todo el campo junto al viento empieza a bailar y a mover el esqueleto: las hojas de los árboles, los pajaritos cantores, las nubes y el riachuelo.

Todos en movimiento están, menos el Sr. Algodón que aún dormido sin darse cuenta de lo sucedido, sueña que los rayos del sol lo vuelven tostadito como el café, el viento le susurraba en sus oídos levantándolo hasta las nubes del campo:

-Sigue soñando Sr.Algodón, hasta lo más alto -.

Cuando el Sr. Algodón despertó, pensó que se había convertido en una nube del hermoso cielo, pero cuando el viento dejó de soplar y todo llegó a su calma, cayó rápidamente desde lo más alto dándose volantines en el aire hasta el caudaloso  río.

Muy asustado y todo mojado suplicando por su vida  gritó con fuerza:

¡AUXILIO., SOCORRO, sáquenme de aquí no se nadar!.- mientras el río lo iba paseando sin rumbo fijo.

Sus amigos El Sr. Café y la Sra. Madera, que habían regresado de su jornada de trabajo, al no ver al Sr. Algodón, armaron una discusión, la Madera estaba muy áspera con el Café y él se encontraba muy amargo; al estar tan ofuscados se dieron cuenta que solo el Sr. Algodón, lograba mantener la calma en los problemas, así que la Sra. Madera fue en su búsqueda,  mientras que el Sr. Café rojo de furia, esperó en el lugar hasta que se le pase la amargura.

El Algodón estaba hecho un manojo, a punto  de hundirse en las aguas del riachuelo, cuando de pronto la Sra. Madera, escuchó sus gritos de auxilio, se lanzó al agua, y nadó hasta llegar donde él estaba. Lo colocó encima de su lomo, y algodón temblando de susto y frío, le dijo:

- GRRAACCCIASSS AMIIIIGGGAAAA, si no fuera por TIIII ya estaría hundido.

Madera áspera respondió: -

- Eso te pasa seguro por dormilón y ocurrente, pero vamos ya pasó, hemos estado muy preocupados por ti, Café esta esperando impaciente.

Algodón, fue escurriendo su blanca y esponjosa tez, mientras que madera lo iba cargando en su lomo hasta el medio del Bosque donde el Sr. Café más calmado dejaba entrever su fino aroma y exclamando decía:

- ¡Hay amigo porque te has perdido, estuve rojo de furia por que no aparecías!

- ¡Lo siento mucho amigos, yo solo quería broncearme un poquito y estar algo tostadito como Tu Cafecito, pero no funcionó mi experimento, a pesar de estar horas y horas tomando sol. – dijo algodón.

-Ay Algodón pero como se te ocurre semejante idea, ¡tú eres blanco y blanco serás!- dijo áspera la madera.

-Lo sé, lo sé, – dijo avergonzado Algodón.

-No tienes nada que cambiar,  te queremos tal como estás – le dijo café.

Y madera añadió:

-Somos diferentes y eso nos mantiene unidos en todo momento.

-Si tienen razón -dijo Algodón. Ustedes saben lo mucho que vale nuestra amistad, que estaremos siempre juntos, aún a pesar de los problemas.

Fue tan emotivo el encuentro que la Sra. Madera empezó a lagrimear y crujir de emoción, el pequeño Café  dejó caer su suave liquido y  deleitó con su inigualable fragancia. Y los tres el Sr. Algodón, la Sra. Madera y el Sr.  Café más amigos que nunca se abrazaron fuertemente y compartieron un grato momento juntos.



Autor: Giuliana Gaona.





sábado, 28 de septiembre de 2019

La flor de Peonia.


La princesa Aya debía casarse con el príncipe Ako. Las familias de los dos jóvenes habían decidido el matrimonio y todos los preparativos necesarios estaban hechos.

La tarde del día anterior a la boda, la princesa paseaba por su jardín, mirando melancólicamente aquellos lugares tan amados y familiares que debía abandonar para siempre, y amargas lágrimas brotaban de sus ojos y resbalaban por sus rosadas mejillas.

Al llegar a un rincón del jardín oyó un suspiro que respondía al suyo. Se volvió, e imaginad el asombro que sentiría al ver detrás de una planta de peonías, que eran sus flores predilectas, a un hermosísimo príncipe envuelto en un manto de terciopelo, salpicado de peonías recamadas en oro.

El joven miró a la muchacha con ojos dulcísimos y entreabrió sus labios con una sonrisa triste que penetró hasta el fondo del corazón de Aya, luego desapareció en forma misteriosa.

Profundamente turbada por aquel encuentro, Aya regresó muy despacio al palacio y dijo a su padre que por nada del mundo se casaría con el príncipe Ako, ya que solamente amaba al misterioso joven del jardín. El anciano príncipe, que adoraba a su hijita, mando suspender la boda y mando por todo el mundo caballeros y servidores en busca del desconocido joven, del cual se había enamorado su hija.

Los mensajeros escalaron montes escarpados, recorrieron inmensas llanuras, atravesaron ríos caudalosos y áridos desiertos, pero todo fue en vano, el misterioso joven no aparecía por ninguna parte. Todos tuvieron que regresar al castillo con las manos vacías.

Entonces el anciano príncipe, que era muy sabio, dijo a su hija:

-Querida niña, el joven que vieron tus ojos no es una criatura de este mundo, ya que si así fuera mis hombres lo habrían encontrado. Debe de ser el espíritu de la peonía, desde el momento que se apareció precisamente detrás de una planta de estas flores. Por eso, tu deseo es irrealizable, comprende que no puedes casarte con un espíritu.

Mañana estará aquí el príncipe Ako y celebraremos la boda. He dicho.

Aya inclinó la cabeza en señal de obediencia, comprendía que su padre tenía razón y que no podía seguir obstinándose en aquel capricho.

Empero, corrió al jardín para saludar por última vez a sus flores preferidas y  arrodillada junto a la planta de peonías, estalló en sollozos.

Las lágrimas manaban a raudales de sus ojos y regaban la tierra. Bajo aquella tierra rociada de lagrimas, una flor bellísima floreció, una flor como jamás viose otra igual.

A la mañana siguiente los invitados a la boda, al pasar junto a la plante de peonías, no podían dejar de detenerse y admirar aquella flor magnífica.

Pero cuando, después de la ceremonia nupcial, volvieron a pasar por allí, vieron la espléndida peonía que yacía en el suelo marchita.

El corazón de la flor no soportó el dolor de ver a la princesa Aya esposa de otro, y se había roto.


Autor: Desconocido.





sábado, 21 de septiembre de 2019

La Muñeca de Sal.


Lo que ella más quería era ver el mar.Siendo una muñeca de sal , ignoraba qué era el mar. Y un día decidió partir. Porque era el único modo de poder satisfacer su deseo. Después de un interminable peregrinar a través de territorios áridos y desolados, llegó por fin a la orilla del mar y entonces descubrió algo inmenso, fascinante y misterioso al mismo tiempo.
Era el alba, cuando el sol comenzaba a iluminar el agua encendiendo aún tímidos reflejos. Pero la muñeca no lograba entender qué era aquello.
Permaneció allí firme largo tiempo, como clavada fuertemente en la arena con la boca entreabierta. Y ante ella, esa extensión inmensa  y seductora. Se decidió al fin y le preguntó al mar :


-dime: ¿ quién eres ?
 - Soy el mar.
 -¿ Y qué es el mar ?
 - Soy yo.
 - No llego a comprender, pero lo deseo tanto. Explícame lo que debo hacer.
  - Es muy sencillo: sólo tócame   Entonces la muñeca cobró ánimos.Y dio un paso, avanzando hacia las aguas.
Después de dudarlo mucho, tocó levemente con el pie aquella masa imponente.. Y obtuvo una extraña sensación. Y tuvo la impresión de que comenzaba a comprender algo.

Cuando retiró el pie del agua , descubrió que los dedos habían desaparecido. Quedó espantada y se quejó : - ¡malvado ! ¡Qué me has hecho ?¿Dónde han ido a parar mis dedos ?
El mar respondió imperturbable :
 -¿por qué te quejas ? simplemente has ofrecido algo para poder comprender. ¿ No era eso lo que pedías ?
Pero la muñeca de sal insistía :
  - sí ... Es cierto, no pensaba ... pero ...

Reflexionó un poco. Luego avanzó decididamente dentro del agua. Esta, a medida que progresaba, la iba envolviendo, le arrancaba algo alguna parte de ella dolorosamente. A cada paso la muñeca perdía algún fragmento. Cuanto más avanzaba se sentía despojada de alguna porción de sí misma, y la dominaba la sensación de comprender mejor. Pero no conseguía aún saber del todo lo que era el mar
Otra vez repitió la acostumbrada pregunta:
  -¿ qué es el mar, entonces ?
Una última ola se tragó lo que aún quedaba de ella. Y precisamente en el mismo instante en que desaparecía , en que se disolvía hundida en las olas que la arrastraban, llevándosela no se sabe dónde, la muñeca exclamó con el último hilo de voz, - ¡Ah...! , ¡ahora el mar soy yo !


Narración Budista. 




sábado, 14 de septiembre de 2019

Papa, que significa ser pobre???????


Un padre económicamente acomodado, queriendo que su hijo supiera lo que es ser pobre, lo llevó para que pasara un par de días en el monte con una familia campesina. Pasaron tres días y dos noches en su vivienda del campo.

En el automóvil, volviendo a la ciudad, el padre preguntó a su hijo:

- ¿Qué te pareció la experiencia?..

- Buena - contestó el hijo con la mirada puesta a la distancia.

- Y... ¿qué aprendiste? - insistió el padre...

El hijo contestó:

1.- Que nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro.

2.- Nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín... y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay pececitos.

3.- Que nosotros importamos linternas del Oriente para alumbrar nuestro jardín...mientras que ellos se alumbran con las estrellas, la luna y velas sobre la mesa.

4.- Nuestro patio llega hasta la cerca.y el de ellos llega al horizonte.

5.- Que nosotros compramos nuestra comida;...ellos, siembran y cosechan la de ellos.

6.- Nosotros oímos CD's... Ellos escuchan una perpetua sinfonía de golondrinas, pericos, ranas, sapos, chicharras y otros animalitos....todo esto a veces dominado por el sonoro canto de un vecino que trabaja su monte.

7.- Nosotros cocinamos en estufa eléctrica... Ellos, todo lo que comen tiene ese sabor del fogón de leña.

8.- Para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas.... Ellos viven con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos.

9.- Nosotros vivimos conectados al teléfono móvil, al ordenador, al televisor... Ellos, en cambio, están "conectados" a la vida, al cielo, al sol, al agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras, a su familia.


El padre quedó impactado por la profundidad de su hijo...y entonces el hijo terminó:

- Gracias papá, por haberme enseñado lo pobres que somos!

Cada día estamos más pobres de espíritu y de apreciación por la naturaleza que son las grandes obras del universo. Nos preocupamos por TENER, TENER, TENER y nos olvidamos del SER, SER, SER....





sábado, 7 de septiembre de 2019

Christel Assante.


Hola amigos, hoy os quiero hablar de una artista cuyo trabajo es esculpir en las cascaras de los huevos, si lo que leéis,  ella es Chistel Assante, nacida y criada en Francia, creció sin educación artística todo lo aprendió en la escuela normal. Lo que si le gustaba mucho dibujar y no sabe como fue el meterse en el arte de esculpir en las cascaras de los huevos, donde lleva trabajando muchos años, cada vez con mas creatividad y mejor presentación.
















En su trabajo usa huevos de Emu, Avestruz, Ñandú  Ganso, Faisán  Codorniz, etc, pero para su arte prefiere los de Ñandú  porque son mas gruesos y dan mas posibilidades, pero son muy difíciles de encontrar. Sus herramientas de trabajo son, cuchillos, vinagre y un mini taladro con una broca de diamante recubierto.


















Llega a invertir mas de 50 horas de trabajo en cada huevo, ya que debe tener mucho cuidado por lo frágil de las cascara y se pueden agrietar fácilmente, o romperse a la mínima y echar a perder todo el trabajo.







































De los trabajos que suele realizar, la figura del dragón es su preferido por el nivel de detalles que tiene y la paciencia que debe tener en su elaboración.



































Bueno pues hasta aquí parte de la obra de esta artista tan original, espero que os haya gustado:)





sábado, 31 de agosto de 2019

El Caballo y su Potro.


Cuentan que cierto día, estaban en el bosque un caballo y su pequeño hijo, ambos gustaban de correr sin rumbo fijo, solo por el placer de sentir el cálido aire sobre sus cabezas.

Padre e hijo disfrutaban mucho de estas carreras y el compartir sus conversaciones que tanto bien hacia a ambos, siempre tenían pláticas de lo más amenas y realmente existía una comunicación constante entre ellos.

Una mañana, salieron como era su costumbre a correr, estaban muy felices porque era un día espléndido, cuando de repente el pequeño caballo tropezó y cayó rodando, su padre se detuvo de inmediato volviendo sobre sus pasos para ver que le había sucedido a su pequeño hijo.

Se acerco a él para averiguar si se encontraba bien, y el pequeño no lograba levantarse, muy asustado le dijo a su padre: – Siento que no podré volverme a levantar, me siento muy lastimado de una pata.

- Hijo, debes levantarte, acaso ¿Te has roto algo?- Padre, le dijo el caballito, creo que no me he roto nada, sin embargo, un caballo nunca se cae y cuando lo hace, le resulta sumamente difícil levantarse.

- Hijo, estás equivocado, algunos animales como nosotros caen, pero vuelven a levantarse y tu te levantarás, porque tu no tienes nada roto, tu voluntad hará que te levantes y vuelvas a caminar y a correr como siempre lo has hecho, no permitirás que tu mente te haga tomar una decisión equivocada, creyendo que porque has caído no podrás levantarte, además, yo te ayudaré a hacerlo, porque yo precisaré de tu ayuda, cuando caiga y necesite levantarme igualmente.

- Pero padre, ¿cómo podría yo ayudarte a levantar si soy tan pequeño?
- Hijo no se necesita fuerza física para dar esa clase de ayuda, solo se requiere un gran amor, esa es la clase de ayuda que necesitamos, sentirnos apoyados por nuestros seres más queridos, y yo te amo mucho y por esa razón te digo que te levantes, porque todavía tenemos muchos caminos que recorrer juntos.

Y nuestro pequeño caballito, se levantó, se sacudió el polvo, empezó a caminar junto a su amado padre y pronto empezaron a correr como era su costumbre.

CAERSE no es lo importante, lo importante es LEVANTARSE cuantas veces sea necesario.

Autor: Desconocido.