sábado, 17 de junio de 2017

El Puente del Arco Iris.


Justo a este lado del cielo existe un lugar donde hay un puente que une el Cielo con la Tierra. Es llamado el Puente del Arco Iris.

Cuando un animal muere y ha estado especialmente unido a alguien aquí, esta mascota va al Puente del Arco Iris, esta lleno de praderas, colinas y valles cubiertos de verde y fresca hierba, donde nuestros especiales y queridos amigos pueden jugar y correr juntos.

Allí también hay agua y comida, el tiempo es agradable y cálido, como si siempre fuera Primavera, para que nuestros amigos se sientan a gusto.

Allí los animales viejos o enfermos vuelven a tener juventud y vigor y aquellos que han sido heridos o mutilados se recuperan del todo y vuelven a ser como antes recuperando toda su fortaleza de nuevo, tal y como nosotros los recordamos en nuestros sueños de días que ya se fueron.

Allí los animales están felices y contentos excepto por una pequeña cosa, ellos añoran a alguien, a esa persona especial que amaron y que un día tuvieron que dejar atrás. Y mientras corretean y juegan juntos, llega el día en que uno de ellos de repente se detiene y mira a lo lejos. Sus brillantes ojos atentos, su ansioso cuerpo se estremece, sus orejas en alerta.

Súbitamente se separa del grupo y volando sobre la verde hierba, sus patas le llevan cada vez mas y mas deprisa. Tu has sido visto, y cuando tu y tu especial amigo finalmente os encontráis, os fundís en un jubiloso abrazo, que nunca se volverá a romper.

Besos de felicidad llueven sobre tu cara, tus manos vuelven a acariciar su amada cabeza y tu una vez mas miras dentro de los sinceros ojos de tu mascota, durante tanto tiempo lejos de tu vida, pero nunca ausente de tu corazón...
...Y entonces los dos cruzan el puente del Arco Iris juntos, para no separarse jamas.


Autor: Desconocido.



sábado, 10 de junio de 2017

La Dama de las Estrellas.


Es la historia de “La Dama de las estrellas”, como se la llama entre las hadas nocturnas. Las hadas nocturnas son las hadas más tímidas y reservadas del país. Viven en los picos más elevados de la mayor cordillera del país “Las Montañas de la Luna”. De hecho, según una leyenda ancestral, la Luna que alumbra vuestro mundo no es sino un hada, que fascinada por vuestro mundo pero demasiado tímida para acercarse, quedó para siempre atrapada entre los dos mundos, desde donde lo que más le gusta es amparar y proteger a los amantes; por eso es la Luna la que rige los ciclos vitales… Por eso todas las mujeres enamoradas invocan a la luna, saben que las bendecirá con ver su amor correspondido.

Pero no era de la Luna de quien quería hablaros, sino de la Dama. En su juventud fue un hada llamada Deneb, la más brillante y luminosa de todas las hadas nocturnas. Y como casi todas nosotras en algún momento de nuestras vidas, sintió la llamada de la aventura y visitó vuestro mundo. Por entonces vuestro mundo era joven, cuando todavía los mortales respetaban todo lo que les rodeaba, vivían en armonía con la naturaleza y le rendían culto.

La joven Deneb se sintió fascinada sobre todo por un hermoso robledal, extenso y tupido, y le gustaba pasear bajo sus árboles durante el día, y bailar en un hermoso claro sembrado de flores, en las noches a la luz de la luna llena.

En una de esas noches de luna llena dio la casualidad que pasaba por allí un joven druida, que estaba recolectando el sagrado muérdago para sus ceremonias mágicas, le sorprendió la luz que se desprendía del claro, pues era noche cerrada y aunque había luna llena, las altas y frondosas copas de los robles la ocultaban en parte. El druida, curioso, decidió investigar y descubrir a que se debía ese fenómeno; y cuál fue su sorpresa al ver que la causante de aquel resplandor no era otra cosa que una hermosísima doncella, vestida de blanco y que resplandecía casi más que la misma luna, y que bailaba, casi flotaba etérea en el claro, sobre un lecho de flores silvestres.

La visión le dejó unos minutos como privado de sus sentidos, incapaz de moverse, de articular palabra, casi sintió que se le paraba el corazón… Al recobrar sus sentidos sintió como si su corazón se inundara de esa luz que emanaba la doncella, y en su mente sólo había espacio para una sola cosa, saber quién era, de donde venía, acercarse a ella. En ese momento ella se paró, le miró a los ojos, y empezó a cantar una canción, la melodía era tan hermosa que aunque el joven druida no entendía, pues Deneb cantaba en la lengua de las hadas, su corazón se llenó de amor por ella. Se acercó hacia ella, despacio, temiendo que se asustase y se marchase, o que fuera un espejismo, fruto de su imaginación… quería comprobar que era real.

Cuando terminó la canción, ella se acercó y lentamente le besó en los labios, un beso dulce lleno de amor y ternura. Pero desgraciadamente no pensó que su brillo, su luz esa energía tan intensa que tenía, pudiera dañar al joven mortal. El rostro del druida quedó completamente desfigurado. Al ver lo que su amor había hecho al druida, Deneb se sintió desolada y rompió a llorar, y sus lágrimas eran diminutas lucecitas. El druida intentó consolarla diciéndole que no le importaba su aspecto, que no le había dolido, que no quería que se marchase, pero ella sabía que jamás podrían estar juntos, pues su amor le mataría.

Pero antes de marcharse, y como regalo para él, las lágrimas luminosas que había derramado, las esparció al aire, sembrando todo el cielo de lucecitas diminutas y brillantes, que cada noche brillarían, alumbrándolo y recordándole que aunque su unión fuera imposible, Deneb siempre le amaría.

Cuando regresó a las Montañas de la Luna, se encerró en el más alto de los picos, en la torre de Mármol, y desde allí todas las noches siembra de estrellas el cielo, cumpliendo así su promesa de amor.





sábado, 3 de junio de 2017

Arcoiris en la tierra ( Parque Geológico Zhangye Danxia )


Todos conocemos lo que es un arco iris y que tanto nos gusta verlos en el cielo cuando se forman, pero no voy hablar de ellos si no de otro arcoiris y este esta en la misma tierra, para ser mas exactos en las Montañas Danxia, es como si el día que tocaba formar estas montañas el Creador se sintió inspirado y quiso dejar allí toda una gran paleta de colores para disfrutar tanto en el cielo como en la tierra de arcoiris.

Las Montañas Danxia (en chino: 丹霞山, pinyin: danxia shan). Es una de las cuatro montañas sagradas de China en la Cordillera Dayunwu. Las otras son las Montañas Luofu, las Montañas Dinghu y las Montañas Xiqiao, situada en la ciudad de Huizhou en la Provincia de Cantón, República Popular de China.

El Parque Geológico Zhangye Danxia, se manifiesta en una orografia única en el mundo. Danxia es una palabra china y su significado es "nubes rosadas", y esta ligada a la geología característica del país asiático, el cual esta formado por estas inusuales rocas de un color rojizo que con el paso de los tiempos las ha ido moldeando a su antojo, grandes acantilados acompañados de montañas con sus cumbres redondeadas.

Estas montañas de colores se encuentran en la región de Gansu en China cercano al desierto del Golbi. Su paisaje se debe a la orografia que solo existe en el norte de China donde toda clase de vegetación desaparece para dar paso a estas áridas montañas areniscas con estos espectaculares colores. Un verdadero arcoiris pasando por toda una amplia paleta de espectaculares colores.

Este espectáculo de colores se fue formando por los sucesivos depósitos de minerales de diversa pigmentación en las capas rocosas. Algunos millones de años después, la colisión indo-australiana y la placa tectónica de Eurasia se encargaron de provocar las ondulaciones en el relieve que dieron como resultado este impresionante y surrealista paisaje.

Su gran colorido ha causado asombro durante siglos a todos los afortunados que han podido visitar un más que peculiar conjunto de colinas repletas de vistosos pigmentos que se extiende a lo largo de unos 300 kilómetros cuadrados.

La region tiene un clima que cambia mucho, con lluvias caprichosas que hace que se acentúen los colores de las montañas haciéndolos aún más vivos y sorprendentes.

Estas formaciones únicas son el resultado del conglomerado de multitud de capas de roca rojiza con estratos minerales de numerosos colores y diversos sedimentos, algunos de ellos orgánicos que otorgan colores verdosos y anaranjados.

Además la región cuenta con numerosos acantilados y cuevas que se van alternando entre valles y altos picos, que también ofrecen la diversidad de colores.

Existe un autobús para turistas que atraviesa todo el Parque y que lleva hasta la cima de algunos de los muchos miradores que existen en el lugar. Desde lo alto, la vista de este singular caleidoscopio rocoso es simplemente fascinante.

La montaña Danxia se forma de una piedra arenisca rojiza que se ha erosionado con el tiempo en una serie de montañas, rodeada de acantilados y muchas curvas inusuales formaciones rocosas. Hay una serie de templos ubicados en las montañas y muchos paseos escénicos puede llevarse a cabo. También hay un río que serpentea por las montañas donde se pueden hacer viajes en barco para disfrutar del paisaje.

Los colores inusuales de las rocas son el resultado de la piedra arenisca roja y los depósitos minerales que se establecen desde hace miles de años. El viento y la lluvia tallan las sus formas extrañas y maravillosas.

El parque geológico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el 2010.










Espero os haya gustado esta maravilla para la vista con estas montañas llenas de este colorido tan bonito y magnifico, la información no he podido encontrar mas, lo siento, gracias a todos :) 









sábado, 27 de mayo de 2017

Leyenda de la flor Pasionaria.


Foto de Karras
Mburukujá era una hermosa doncella española que había llegado a las tierras de los Guaraníes acompañando a su padre, un capitán del ejercito de la Corona. Mburukujá no era su nombre cristiano, sino el tierno apodo que le había dado un aborigen guaraní a quien ella amaba en secreto y con el que se encontraba a escondidas, ya que su padre jamás habría aprobado tal relación. En realidad, su padre ya había decidido que ella desposara a un capitán a quién el creía digno de obtener la mano de su única hija.

Cuando le revelaron los planes de matrimonio, la joven suplicó que no la condenaran a consumirse junto a un hombre a quien no amaba, pero sus ruegos solamente lograron encender la cólera de su padre. La doncella lloró desconsolada, tratando de conmover el inflexible corazón de su padre, pero el viejo capitán no sólo confirmó su decisión sino que además le informó que debería permanecer confinada en la casa hasta que se celebrara boda.

Foto de Karras
Mburukujá debió contentarse con ver a su amado desde la ventana de su habitación, ya que no estaba autorizada a salir a los jardines por la noche y difícilmente lograba burlar la vigilancia paterna. Sin embargo, envió a una criada de su confianza para que lo informara sobre su triste futuro. El joven indio no se resignó a perder a su amada, y todas las noches se acercaba a la casa intentando verla. Durante horas vigilaba el lugar, y sólo cuando se percataba de que los primeros rayos del sol podían delatar su posición se retiraba con su corazón triste, aunque no sin antes tocar una melancólica melodía en su flauta.

Mburukujá no podía verlo, pero esos sonidos llegaban hasta sus oídos y la llenaban de alegría, ya que confirmaban que el amor entre ambos seguía tan vivo como siempre. Pero una mañana ya no fue arrullada por los agudos sones de la flauta. En vano esperó noche tras noche la vuelta de su amado. Imaginó que el joven indio podría estar herido en la selva, o que tal vez había sido víctima de alguna fiera, pero no se resignaba a creer que hubiese olvidado su amor por ella.

Foto de Karras
La dulce niña se sumió en la tristeza. Su piel, otrora blanca y brillante como las primeras nieves, se volvió gris y opaca, y sus ojos ya no destellaron con hermosos brillos violáceos. Sus rojos labios, que antes solían sonreír, se cerraron en una triste mueca para que nadie pudiera enterarse de su pena de amor. Sin embargo, permaneció sentada frente a su ventana, soñando con ver aparecer algún día a su amante. Luego de varios días vio entre los matorrales cercanos la figura de una vieja india. Era la madre de su enamorado, quien acercándose a la ventana le contó que el joven había sido asesinado por el capitán, quien había descubierto el oculto romance de su hija. Mburukujá pareció recobrar sus fuerzas, y escapándose por la ventana siguió a la anciana hasta el lugar donde reposaba el cuerpo de su amado.

Enloquecida por el dolor cavó una fosa con sus propias manos, y luego de depositar en ella el cuerpo de su amado confesó a la vieja india que terminaría con su propia vida ya que había perdido lo único que la ataba a este mundo. Tomó una de las flechas de su amado, y luego de pedirle a la mujer que una vez que todo estuviera consumado cubriera sus tumbas y los dejara descansar eternamente juntos, la clavó en medio de su pecho. Mburukujá se desplomó junto al cuerpo de aquel que en vida había amado.

Foto de Karras
La anciana observó sorprendida como las plumas adheridas a la flecha comenzaban a transformarse en una extraña flor que brotaba del corazón de Mburukujá, pero cumplió con su promesa y cubrió la tumba de los jóvenes amantes. No pasó mucho tiempo antes de que los indios que recorrían la zona comenzaran a hablar de una extraña planta que nunca antes habían visto, y cuyas flores se cierran por la noche y se abren con los primeros rayos del sol, como si el nuevo día le diera vida, una flor que bautizaron como 'la pasionaria'

Nota: Los jesuitas, identificaron la flor del mburucuyá con los atributos de la pasión cristiana: la corona de espinas, los tres clavos, las cinco llagas y las cuerdas con que ataron al Jesús en el Calvario. Y en los rojos e irregulares frutos, los religiosos creyeron ver las gotas coaguladas de la sangre de Cristo. Esta flor tan singular, se cierra como si se marchitara al ponerse el sol, y se abre cobrando su brillo natural cuando amanece.


Autor: Desconocido.




sábado, 20 de mayo de 2017

Los Sueños y la Luna.


Cuenta una leyenda que una noche se fue la Luna de puntillas y no regreso. Acostumbrados a verla, los hombres nunca levantaban la cabeza para mirarla, y una de esas noches se fue, vestida de Luna Nueva, harta ya de bailar en los cielos para que nadie la viera. Cuando quisieron darse cuenta solo descubrieron entre las estrellas, enormes telarañas de ausencia.

Sin la Luna, se escondieron los duendes, y las ninfas se aletargaron en sus lagos, los lobos dejaron de aullar al viento y se quedaron solo en lobos, los hombres solo en hombres. Sin la Luna los sueños bostezaron largamente, y los niños se durmieron sin poder despertar, asustados de vivir sin la compañía de los sueños, en soledad.

Se convocaron cónclaves, concilios y conferencias. Enviaron a los mas intrépidos a buscarla entre altos mares y los mas fuertes levantaron hasta la ultima piedra por si se hubiera escondido debajo. Los mas sabios buscaron en los libros, y los viejos en todos y cada uno de sus recuerdos, pero la Luna no estaba por la labor de que la encontraran. Preguntaron a los ricos, a los pobres, a los reyes, incluso a los dioses preguntaron, pero la Luna nunca estaba allí donde la buscaban.

Pasaron los días, las semanas, luego los meses y los años. Los niños crecían dormidos y, ¡ ay ! no subían ya las sirenas a la playa para peinarse la larga melena de espuma y algas.

No había sonrisas ni algarabías en los patios, y los niños, echados en sus camas, sin la compañía de sus sueños, en soledad.

Cuenta la leyenda que los hombres incapaces de ver por mas tiempo el vacío que dejo en los cielos, prendieron del firmamento una Luna de cartón. Por eso ahora ya no hay ninfas ni sirenas, los lobos son siempre lobos y los hombres, hombres. Porque la Luna que hoy vemos, no es aquella que una noche se fue de puntillas, llevándose todos los sueños, harta ya de que nunca la vieran.  


Autor: Sonia.  




sábado, 13 de mayo de 2017

Dallol ( Puerta al Infierno )


Hola amigos, hoy os traigo un espectacular Salar, muy bonito debido a que es volcánico y por el azufre y mas cosillas se consigue este magnifico colorido como veréis, os hablo de Dallol, como he podido leer en algún sitio, "una de las puertas al infierno", espero que os guste:)


Hay algunos lugares de nuestro planeta que han sido apodados como “la puerta al Infierno”. En el norte de Etiopía se halla uno de ellos: Dallol, en la depresión de Danakil, una vasta extensión de paisaje apocalíptico absolutamente hostil para los seres humanos, y precisamente por este motivo, sumamente interesante para los viajeros más intrépidos.

El desierto del Danakil, está ubicado en el noreste de Etiopía, entre el mar Rojo y el Nilo Azul, situado en algunos puntos a más de 150 metros por debajo del nivel del mar, tiene formaciones únicas de sal que con el paso de los días van cambiando y que con los años han adquirido una gama de colores que jamás podrá borrarse de la memoria.

Así es el caso de Dallol, una singular montaña de sal con fuentes naturales de agua caliente de colores anarajandos, blancos o verdes debido al azufre y otros minerales que emiten los gases de los volcanes próximos como el Erta Ale, uno de los más activos de Etiopía, tiene la distinción de ser una de las zonas más bajas y más calientes del mundo.

Las temperaturas medias son de 38ºC grados, aunque esto no es lo peor. Lo que convierte en realmente a Dallol en un infierno son las fuentes termales de origen volcánico que emanan agua hirviendo mezclada con ácidos casi invisibles que envenenan el aire con gases tóxicos.

Más de 30 volcanes activos o durmientes se reparten entre Etiopía y Eritrea, en esta cuenca situada sobre una de las áreas tectónicas más activas de la Tierra, donde confluyen la placa africana con la indoaustraliana. Numerosas fuentes termales están descargando salmuera y líquidos ácidos en esta zona.

El término Dallol fue acuñado por los Afar y significa disolución o desintegración, describiendo un paisaje formado por estanques verdes y ácidos, óxido de hierro, azufre y llanuras de sal. La zona recuerda a las fuentes termales del parque de Yellowstone.

Dallol es un cráter volcánico o mar. Se formó por la intrusión de magma basáltico en los depósitos de sal del Mioceno y la actividad hidrotermal posterior. Las erupciones freáticas ocurrieron en 1926, formando el volcán Dallol, mientras que otros cráteres de erupción salpican los salares cercanos. Estos cráteres son los respiraderos volcánicos subaéreos más bajos del mundo, a 45 metros por debajo del nivel del mar.

En este desierto que amenaza un día con resquebrajarse y las aguas del mar Rojo con sepultarlo todo fueron hallados hace 30 años los restos del Australopithecus Afarensis, más conocido como “Lucy”, que data de más tres millones de años. Se trata de la especie más antigua conocida que es con gran certeza antecesora del hombre. Y es que como dijo Herodoto, “todo lo nuevo viene del desierto”.

Salmuera, ácidos de todo tipo y otros agentes tóxicos hacen de este lugar completamente inhabitable y hasta cierto punto peligroso, lo cual no impide que se organicen visitas turísticas guiadas. Una experiencia para valientes que no teman acercarse a sus lagos de lava, al implacable hedor del azufre y a los traicioneros géiseres que brotan por todas partes a altas temperaturas.

Y es que, dejando de lado todo esto, desde el punto de vista estético Dallol es una maravilla pintada de llamativos colores: naranja oxidado, formaciones de sal que van desde el blanco más puro hasta el amarillo y el verde.

Aunque ahora están deshabitadas, en Dallol se pueden observar aun los restos de pequeñas estructuras hechas de ladrillos de sal creadas por el pueblo Afar cuando fueron contratados por las
empresas mineras a lo largo del siglo XX que intentaron, sin éxito, extraer ricos minerales de este lugar.

Esta tierra inhóspita ha servido de hogar al pueblo Afar (Danakil) durante al menos dos mil años. Los hombres Afar eran bien conocidos por su ferocidad y su xenofobia hasta 1930. Hasta este año, ¡era costumbre el cortarles los testículos a los intrusos varones!

Tradicionalmente, los Afar eran pastores nómadas, y junto a los Tigreanos, siguen trabajando las barras de sal del lago situado en la Depresión de Dallol, y llevándolas con caravanas de camellos hacia Tigray, por antiguos senderos.

Este viaje de aventuras no está pensado ni para pusilánimes ni para aquellos que necesiten de cualquier tipo de lujo. El clima inexorable puede poner de los nervios a cualquiera que no esté preparado. Es un viaje exigente a una zona con muy poca infraestructura.

De hecho, Dallol es uno de los destinos menos accesibles del planeta. Muchas zonas están en mal estado y tienen los accesos cortados y la única manera de acceder es gracias a las caravanas de camellos.

A pesar de las duras condiciones, la Depresión Dallol es un lugar extraordinario para visitar, con unos paisajes espléndidos y una experiencia fantástica para el viajero aventurero.




Gracias a todos por llegar hasta aquí:)







sábado, 6 de mayo de 2017

Leyenda de las Siete Hermanas.


Cuenta la leyenda que hace muchos, muchos años venían por el camino de Santiago de paso para Galicia en romería, siete hermanas, pero al llegar a los Montes de León venían tan cansadas y extenuadas que decidieron pararse al lado de una fuente para descansar y lavar los pies a la más pequeña, que los traía lastimados del largo camino.

Mientras la hermana mayor curaba a la pequeña, las otras decidieron asomarse para ver el camino que les esperaba. Quedaron atónitas ante aquella visión, en contraposición a los páramos y sequedales que habían dejado atrás.

Tenían ante sí los paisajes más maravillosos que se pudieran soñar. Emocionadas se lanzaron al valle, corriendo y rodando, hasta que cuando se quisieron dar cuenta, estaban perdidas y ninguna veía a su compañera. Cuando la hermana mayor, la Guiadora, se dio cuenta, era ya tarde. Llamó a las otras, pero al no obtener respuesta decidió ir en su busca.

Dejó a la pequeña a la orilla de la fuente y se fue camino adelante llamando a sus hermanas, hasta que desesperada al no encontrarlas decidió volver a recoger a la pequeña. Pero al llegar al sitio donde la había dejado, la pequeña ya no se encontraba allí.

Desesperada, fue a contar sus penas a un viejo pastor que por allí apacentaba a su rebaño. El buen hombre le dijo que lo más conveniente sería subirse a la montaña más alta del lugar, porque quizás desde allí podría ver a sus hermanas. Subió hasta aquel lugar, pero tampoco encontró a sus hermanas. Entonces pidió con gran devoción a Dios que se las hiciese visibles, aunque fuese nada más por un momento. El Señor la escuchó y entonces vio a la más pequeña, en un lugar llamado Valdescallos, que se estaba peinando tranquilamente. La pobrecita se había ocultado de sus hermanas retirándose a aquel apacible lugar, pensando que se habían ido por no esperarla, ya que al estar coja no podía caminar con ellas.

La hermana mayor miró otra vez y se encontró a la segunda, estaba subida en una encina y también buscaba a sus hermanas. La tercera estaba algo más lejos, subida en lo alto de una peña desde donde se dominaba el valle. La cuarta había ido a parar al norte, al pie de un río de poco caudal, el Valdeprado, afluente del Sil. La quinta estaba en un lugar llamado Fombasallá, y la sexta al pie del antiguo Bérgidu, junto al río Cúa. Todas ellas vieron a la hermana mayor, pero entre ellas no se veían.
La Guiadora las llamó, pero ellas respondieron que era mejor descansar un tiempo en un lugar tan apacible y que querían quedarse allí hasta que Dios quisiera dar testimonio de fe a los hombres del lugar. Dios les concedió su deseo y las dejó en el lugar donde estaban, para quien las encontrara les hiciera una ermita y un altar.

La Virgen de la Peña fue encontrada en una peña muy alta por unos pastores. Estos, muy contentos, bajaron la imagen al pueblo más cercano (Congosto), donde fue muy bien acogida por todos, colocándola en un altar para ella sola en la Iglesia del pueblo; pero cuando a la mañana siguiente fueron a verla, ya no estaba, y poco después la volvieron a encontrar en el mismo lugar del hallazgo. Comprendieron que la Virgen prefería aquella peña a la Iglesia del pueblo y le hicieron allí una ermita.

Junto al arroyo de Valdeprado hallaron unos vaqueiros a la Virgen de las Nieves . Encontraron una imagen, pero no sabían a qué Virgen correspondía y cuando estaban pensando como llamarla, el campo, a pesar de ser agosto, se cubrió de nieve. En aquel lugar hicieron una ermita en su honor.

La Virgen de las Angustias fue hallada entre unos salgueros en Cacabelos, donde se le profesa una gran devoción. A la Virgen de los Escallos la encontraron junto a la fuente del mismo nombre y allí le hicieron una ermita; pero siempre, antes de terminarla se caía. Los aldeanos pensaron que esto ocurría porque se veía desde La Guiana, y la Virgen no quería ser vista por ninguna de sus hermanas, y por eso el pueblo le dedicó una ermita más oculta. Se dice que esta virgen es humilde y no gusta de romerías.

La Virgen de la Guiana, la guiadora, fue encontrada por unos pastores en lo alto de la montaña que lleva su nombre, los pastores la bajaron para San Pedro de Montes y allí hicieron una ermita, que como ocurría con la de la Virgen de la Peña se caía nada mas construirla. Así que el abad del monasterio comprendió que la virgen quería que se le dedicase una ermita en el lugar del hallazgo. La Virgen de la Encina, fue hallada por los caballeros del Temple cuando cortaban leña en un encinar. Le hicieron una ermita, pero al poco tiempo fue tanta la afluencia de devotos, que la ermita hubo de ser agrandada y convertida en santuario.

Todas las imágenes son del Valle del Silencio, que bonito es verdad?:)