sábado, 7 de diciembre de 2019

Sabiduría.


En el Techo del Mundo, o sea en el Tíbet, un peregrino con motivo de una larga peregrinación, en uno de los santuarios más sagrados encontró tres cráneos. La noticia se extendió por todas partes y llegó hasta el rey.

Los tres cráneos se habían encontrado juntos y nadie sabía de su procedencia. El rey sintió gran curiosidad por el suceso y ordenó que le trajeran los cráneos. Los colocó ante sí, los observó y se preguntó: «¿A quiénes pertenecerían estoscráneos? ¿Qué clase de personas serían sus propietarios?» Yquedó pensativo y se dijo: « Me gustaría saber cual de las tres personas era la más bondadosa».

El monarca era un hombre joven, que valoraba la benevolencia en los seres humanos. Aquellos cráneos le intrigaban. ¿Cómo investigar algo sobre ellos?.

Entonces le hablaron de un lama médico forense.Hacedle venir ordenó el rey. Quiero ver a ese lama médico lo antes posible. Unos días después, procedente de su monasterio en remotas tierras del País de las Nieves, llegó el lama médico.

Tengo conocimiento de que eres no sólo un piadoso lama, sino un gran forense. No te voy a entregar una tarea fácil, pero confío en ti. Mira estos tres cráneos. Los encontró un peregrino en una de sus peregrinaciones. Estaban juntos y yo no he podido dejar de preguntarme cuál de ellos pertenecía a la mejor persona entre las tres.¿Podrás averiguarlo?. Necesito unos días majestad, dijo el lama serenamente. En ese tiempo espero poder traeros una respuesta que os satisfaga. También yo lo espero concluyó el rey.

El lama médico se llevó los cráneos con él. Durante unos días se encerró en la celda de un monasterio a investigar minuciosamente sobre los mismos. En principio no era una tarea sencilla. Unos días después, el lama médico acudió a visitar al monarca.

El rey no podía disimular su impaciencia.¿Has descubierto algo?. Sí señor, tengo la respuesta. Colocó los tres cráneos sobre una mesa y señaló uno de ellos. Éste, seguro era el cráneo de la persona más bondadosa. ¿Seguro? preguntó escéptico el rey. Quiero una explicación convincente. El lama médico se expresó así: Cogí uno de los cráneos y pasé un alambre por uno de los oídos y observé que el alambre salía directamente por el otro oído. Sin duda se trataba de una persona a la que lo escuchado a los demás le entraba por un oído y le salía por el otro.

El médico retiró ese cráneo y añadió: Mirad majestad, este otro cráneo. Lo investigué a fondo. Introduje un alambre por el oído y el mismo salió directamente por la boca. Era el cráneo de una persona que indiscretamente, contaba en el acto todo lo que había escuchado. El monarca no pudo reprimir la risa. Luego se puso serio y dijo: ¿Y el tercer cráneo?. El lama médico tomó entre sus manos el tercer cráneo y añadió:

Señor, este cráneo es el que pertenecía a la persona más bondadosa. ¿Por qué? Os lo explicaré. Recurrí de nuevo a la prueba del alambre. Inserté el alambre por uno de los oídos y éste apareció por elcorazón. Así se evidencia que esta persona escuchaba con amor a los demás y sabía guardar sus secretos. No era solamente la más bondadosa, sino también la más sabia y prudente.

El monarca muy complacido dijo: Si eres tan buen lama como forense, no dudo de que alcanzarás la iluminación. El lama médico no quiso ninguna recompensa. En una humilde mulilla regresó a su monasterio.


Moraleja: La bondad impregna Pensamientos, Palabras y Obras.

Autor: Desconocido.






sábado, 30 de noviembre de 2019

Invierno.


Esta mañana, al abrir la puerta me encontré con el Sr. Invierno recién llegado a la ciudad. Buenos días le dije, buenos días tenga usted, el me respondió.

Venia como cada año a invitarme a pasear. El Sr, Invierno es alto y delgado, afilado, casi puntiagudo y muy atildado. Es muy friolero por eso viste siempre como mínimo con quince abrigos, diez bufandas, cinco gorras, varios pares de guantes, ocho calcetines y solo usa un par de botas, por que si se pone mas, anda como un pato.

El Sr. Invierno es bastante taciturno, reservado, circunspecto.... vamos, que es muy callado, y hay quien piensa que es muy seco, adusto y bastante agrio. El se queja, es normal, de que nadie parece quererle, de que todos le vienen a protestar, que si hace mucho frío, que si no se puede ver el sol, que si las flores, que si las plantas, que cuando vuelve el calor....

Y yo dejo que proteste porque no tiene con quien hablar, y lo dejo que se queje, por que no tiene con quien charlar.

Me cuenta que todo el mundo le pregunta por la Primavera y todos suspiran por ella -¡ Ay, cuando llegara !-, y el pobre no lo comprende por que a el, el invierno, le parece ella la primavera, una cabeza a pájaros sin un gramo de seriedad.

Y con el Verano - se lamenta -, ya es una locura, que si el sol, que si la playa, que si los helados, que si la alegría..., ¡ menuda chaladura !. El pobre no lo comprende por que a el, el invierno, le parece el verano, un cabeza loca sin un gramo de formalidad.

Hasta al Otoño, su hermano mas cercano, me cuenta lo prefieren antes que a el, por que dicen que es romántico, bufa desdeñoso, y nostálgico y... otras zarandajas, el pobre no lo comprende por que a el, el invierno, le parece que el otoño, es un cabeza loca sin un gramo de gravedad.

Y yo dejo que proteste por que no tiene con quien hablar, y lo dejo que se queje por que no tiene con quien charlar.

Y seguimos paseando mientras el se sigue lamentando sin parar, en el fondo es su modo de disfrutar, y poquito a poquito, pasito a pasito, a casa regresamos charlando sin parar.

Llegamos a casa, sirvo un chocolate bien caliente y el Sr. Invierno da un suspiro satisfecho y guarda silencio, no se quita abrigos, ni bufandas, ni guantes ni nada, es muy friolero, sentado cerca del radiador me pide una manta y contempla con aire triston la nieve que cae en el exterior.

Es un poco huraño el Sr. Invierno, un tanto taciturno, algo melancólico y bastante quejica no lo voy a negar, pero en cuanto le conoces -créeme, es la verdad-, es bastante agradable sentarse en silencio junto al fuego mientras allá fuera, el frío, la lluvia, el viento, la nieve, la niebla y el hielo llegan tras el.

Cuando la noche cae el Sr. Invierno se despide ya que su trabajo debe continuar. Buenas noches le digo, vuelva por Navidad, buenas noches me responde, aquí estaré sin faltar. Y mientras cierro la puerta y le veo marchar, pienso en que me gusta el Invierno, no lo puedo evitar.



Texto de Internet.




sábado, 23 de noviembre de 2019

Dallol ( Puerta al Infierno )


Hola amigos, hoy os traigo un espectacular Salar, muy bonito debido a que es volcánico y por el azufre y mas cosillas se consigue este magnifico colorido como veréis, os hablo de Dallol, como he podido leer en algún sitio, "una de las puertas al infierno", espero que os guste:)


Hay algunos lugares de nuestro planeta que han sido apodados como “la puerta al Infierno”. En el norte de Etiopía se halla uno de ellos: Dallol, en la depresión de Danakil, una vasta extensión de paisaje apocalíptico absolutamente hostil para los seres humanos, y precisamente por este motivo, sumamente interesante para los viajeros más intrépidos.

El desierto del Danakil, está ubicado en el noreste de Etiopía, entre el mar Rojo y el Nilo
Azul, situado en algunos puntos a más de 150 metros por debajo del nivel del mar, tiene
formaciones únicas de sal que con el paso de los días van cambiando y que con los años han adquirido una gama de colores que jamás podrá borrarse de la memoria.

Así es el caso de Dallol, una singular montaña de sal con fuentes naturales de agua caliente de colores anarajandos, blancos o verdes debido al azufre y otros minerales que emiten los gases de los volcanes próximos como el Erta Ale, uno de los más activos de Etiopía, tiene la distinción de ser una de las zonas más bajas y más calientes del mundo.

Las temperaturas medias son de 38ºC grados, aunque esto no es lo peor. Lo que convierte en realmente a Dallol en un infierno son las fuentes termales de origen volcánico que emanan agua hirviendo mezclada con ácidos casi invisibles que envenenan el aire con gases tóxicos.

Más de 30 volcanes activos o durmientes se reparten entre Etiopía y Eritrea, en esta cuenca situada sobre una de las áreas tectónicas más activas de la Tierra, donde confluyen la placa africana con la indoaustraliana. Numerosas
fuentes termales están descargando salmuera y líquidos ácidos en esta zona.

El término Dallol fue acuñado por los Afar y significa disolución o desintegración, describiendo un paisaje formado por estanques verdes y ácidos, óxido de hierro, azufre y llanuras de sal. La zona recuerda a las fuentes termales del parque de Yellowstone.

Dallol es un cráter volcánico o mar. Se formó por la intrusión de magma basáltico en los depósitos de sal del Mioceno y la actividad hidrotermal posterior. Las erupciones freáticas ocurrieron en 1926, formando el volcán Dallol, mientras que
otros cráteres de erupción salpican los salares cercanos. Estos cráteres son los respiraderos volcánicos subaéreos más bajos del mundo, a 45 metros por debajo del nivel del mar.

En este desierto que amenaza un día con resquebrajarse y las aguas del mar Rojo con sepultarlo todo fueron hallados hace 30 años los restos del Australopithecus Afarensis, más conocido como “Lucy”, que data de más tres millones de años. Se trata de la especie más antigua conocida que es con gran certeza antecesora del hombre. Y es que como dijo Herodoto, “todo lo nuevo viene del desierto”.

Salmuera, ácidos de todo tipo y otros agentes tóxicos hacen de este lugar completamente inhabitable y hasta cierto punto peligroso, lo cual no impide que se organicen visitas turísticas guiadas. Una experiencia para valientes que no teman acercarse a sus lagos de lava, al implacable hedor del azufre y a los traicioneros géiseres que brotan por todas partes a altas temperaturas.

Y es que, dejando de lado todo esto, desde el punto de vista estético Dallol es una maravilla pintada de llamativos colores: naranja oxidado,
formaciones de sal que van desde el blanco más puro hasta el amarillo y el verde.

Aunque ahora están deshabitadas, en Dallol se pueden observar aun los restos de pequeñas estructuras hechas de ladrillos de sal creadas por el pueblo Afar cuando fueron contratados por las
empresas mineras a lo largo del siglo XX que intentaron, sin éxito, extraer ricos minerales de este lugar.

Esta tierra inhóspita ha servido de hogar al pueblo Afar (Danakil) durante al menos dos mil
años. Los hombres Afar eran bien conocidos por su ferocidad y su xenofobia hasta 1930. Hasta este año, ¡era costumbre el cortarles los testículos a los intrusos varones!

Tradicionalmente, los Afar eran pastores nómadas, y junto a los Tigreanos, siguen trabajando las barras de sal del lago situado en la Depresión de Dallol, y llevándolas con caravanas de camellos hacia Tigray, por antiguos senderos.

Este viaje de aventuras no está pensado ni para pusilánimes ni para aquellos que necesiten de
cualquier tipo de lujo. El clima inexorable puede poner de los nervios a cualquiera que no esté preparado. Es un viaje exigente a una zona con muy poca infraestructura.

De hecho, Dallol es uno de los destinos menos accesibles del planeta. Muchas zonas están en mal estado y tienen los accesos cortados y la única manera de acceder es gracias a las caravanas de camellos.

A pesar de las duras condiciones, la Depresión Dallol es un lugar extraordinario para visitar, con
unos paisajes espléndidos y una experiencia fantástica para el viajero aventurero.




Gracias a todos por llegar hasta aquí:)








sábado, 16 de noviembre de 2019

El Crisantemo Blanco y el Crisantemo Amarillo.


Hace muchos, muchísimos años, crecían en un prado, uno al lado de otro, dos crisantemos, uno era blanco y el otro amarillo. Ambos se querían bien y habían jurado no separarse jamás por razón alguna.

Un día un viejo jardinero reparó en ellos y quedose admirado ante la flor amarilla.

-Jamás he visto flor tan hermosa como tú- le dijo- y si tú quieres te llevaré a mi jardín, donde te cuidaré con amor y haré que te vuelvas más hermosa aún.

Al oír tales palabras , el crisantemo se llenó de orgullo y, olvidando el afecto que había jurado al hermano blanco, se avino a seguir al anciano.

Cuando el crisantemo amarillo y el jardinero se hubieran marchado, el pobre crisantemo blanco, al verse solo, echose a llorar.

-Ha bastado un cumplido para borrarme del corazón de mi ingrato hermano-murmuraba, mientras un copioso llanto resbalaba por sus cándidos pétalos. Bien se ve que soy feo y repelente , ya que el jardinero que admiraba a mi hermano no se ha dignado ni siquiera a mirarme. A estos pensamientos los sollozos redoblaban y las lágrimas regaban la tierra, formando un extenso charco.

Transcurrían los días y el crisantemo amarillo se hacía cada vez más bello en el jardín del hombre, nadie hubiese reconocido en aquella flor refinada y aristocrática a una sencilla florcita campestre. Su tallo era ahora más alto y robusto, sus aterciopelados pétalos habían cobrado una morbidez y una suavidad que le daban un aspecto irreal. Y el crisantemo, consciente de su belleza, erguíase arrogante y engreído, mirando con desprecio a sus semejantes y creyéndose la joya de la creación. Cuando recordaba su vida en el prado y a su mísero compañero de juventud, no podía dejar de sentir un escalofrío de horror y a la vez disgusto.

Un día visitó el jardín un noble señor que pertenecía a la corte.
-Debo regalar un crisantemo al emperador- dijo al jardinero; ¿tenéis alguno lo bastante hermoso para ser digno de él?

Con gran satisfacción el jardinero le mostró el
crisantemo amarillo del que tan orgulloso estaba; pero el noble caballero frunció el ceño y dijo, con cierto desdén:

-No, no me gusta, lo preferiría blanco.

Un murmullo de asombro recorrió las flores del jardín al oír aquellas palabras, el crisantemo humillado y confuso, inclinó la cabeza con un suspiro.

El noble visitó a todos los jardineros de la ciudad, pero no lograba hallar la flor que deseaba. Las vio de todas las especies y de todos los colores, pero ninguna, en su opinión, era digna del emperador.

Sucedió que un día, hallándose en el campo, descubrió en el prado al crisantemo blanco, el cual, a fuerza de llorar, había lavado tan bien sus pétalos con lágrimas, que su blancura era deslumbrante. El noble se detuvo ante la flor y, contemplándola admirado, exclamó:

-¡He aquí la flor que me conviene!

La tomo y la mando al emperador. Este se entusiasmo con el obsequio, regaló a su vez, al donador un feudo como premio, luego trasplantó el crisantemo en su jardín. Quiso cuidarle él mismo, y se pasaba la mayor parte del día ante la flor en muda admiración.

Todos los cortesanos tenían palabras de elogio para el crisantemo amado de su señor, todas las damas alababan su perfume, los poetas le cantaban, los pintores la retrataban. Y la pobre florecilla del campo se encontró de improviso en el centro de la admiración de todo el imperio.

¿Y la flor amarilla? Desde El día en que el noble habíala despreciado, había enfermado gravemente; sus pétalos perdieron el color, se desdoblaron, y una mañana, el viejo jardinero la halló marchita en el suelo.


Autor: Desconocido.




sábado, 9 de noviembre de 2019

La Tostada..


Después de un largo día en el trabajo, mi mamá puso un plato de salchichas y pan tostado muy quemado frente a mi papá. Recuerdo estar esperando ver si alguien lo notaba.... Sin embargo, aunque mi padre lo notó, alcanzó un pan tostado, sonrió a mi madre y me preguntó cómo me había ido en la escuela.

No recuerdo lo que le contesté, pero sí recuerdo verlo untándole mantequilla y mermelada al pan tostado y comérselo todo. Cuando me levanté de la mesa esa noche, recuerdo haber oído a mi madre pedir disculpas a mi padre por los panes tostados muy quemados.

Nunca voy a olvidar lo que dijo:
"Cariño no te preocupes, a veces me gustan los panes tostados bien quemados."

Más tarde esa noche fui a dar el beso de las buenas noches a mi padre y le pregunté si a él le gustaban los panes tostados bien quemados. Él me abrazó y me dijo estas reflexiones:

Tu mamá tuvo un día muy duro en el trabajo, está muy cansada y además, un pan tostado un poco quemado no le hace daño a nadie.....

La vida está llena de cosas imperfectas y gente imperfecta; aprender a aceptar los defectos y decidir celebrar cada una de las diferencias de los demás, es una de las cosas más importantes para crear una relación sana y duradera.

Un pan tostado quemado no debe romper un corazón.
La comprensión y la tolerancia es la base de cualquier relación.

Sé más amable de lo que tú creas necesario, porque todas las personas, en este momento, están librando algún tipo de batalla.
Todos tenemos problemas y todos estamos aprendiendo a vivir y lo más probable es que no nos alcance la vida para aprender lo necesario.

El camino de la felicidad no es recto. Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES, existen semáforos llamados AMIGOS, luces de precaución llamada FAMILIA, y todo se logra si tienes:
Una llanta de repuesto llamada DECISIÓN, un potente motor llamado AMOR,un buen seguro llamado FE, abundante combustible llamado PACIENCIA, pero, sobre todo, un experto conductor llamado Universo...


Autor: Desconocido.





sábado, 2 de noviembre de 2019

Leyenda de Jack O'lantern.


El origen de las famosas calabazas talladas viene de una leyenda de origen celta (a caballo entre irlanda y escocia) sobre jack "el tacaño" (stingy jack en el original inglés), un granjero que engañaba y mentía a vecinos y amigos, esta conducta le granjeó toda clase de enemistades pero también una reputación de persona tan malvada que rivalizaría con el mismísimo satanás.

Hace muchos años, en la noche de brujas, un hombre conocido como Jack el tacaño, tuvo la mala fortuna de encontrarse cara a cara con el mismísimo diablo en una taberna. el diablo, a quien llegó el rumor de tan negra alma, acudió a comprobar si efectivamente era un rival de semejante calibre.

Disfrazado como un hombre normal acudió al pueblo de éste y se puso a beber con él durante largas horas, revelando su identidad tras ver que en efecto era un auténtico malvado. cuando lucifer le dijo que venía a llevárselo para pagar por sus pecados, Jack le pidió una ronda más juntos como última voluntad ofreciéndole su alma, el diablo se lo concedió pero al ir a pagar ninguno de los dos tenía dinero, así que Jack retó a lucifer a convertirse en una moneda para pagar la ronda y demostrar sus poderes. El diablo aceptó y se convirtió en una moneda para pagar al camarero, pero Jack decidió rápidamente quedarse la moneda guardándola en su bolsillo junto a una cruz de plata y así impedir que el diablo se liberara y que adoptase de nuevo su forma original hasta que prometiera no pedir su alma en diez años. El diablo no tuvo más remedio que aceptar.

Diez años más tarde, Jack y el diablo se encontraron en un bosque para saldar su deuda. El diablo estaba dispuesto a llevarse consigo su alma, pero Jack pensó rápido y dijo: "Como último deseo... ¿Podrías bajarme aquella manzana situada en lo alto del árbol?, para así tener su última comida antes de su tormento. El diablo pensó que no perdía nada, y de un salto llegó a la copa del árbol, pero antes de que el diablo se diese cuenta, Jack marcó rápidamente una cruz en la corteza del árbol. entonces el diablo no pudo bajar. Jack le obligó, una vez más, a prometer que jamás le pediría su alma nuevamente. El diablo no tuvo más remedio que aceptar y jack se vio libre de su amenaza.

Murió unos años más tarde, Jack se preparaba para ir al cielo pero fue detenido en las puertas de San Pedro, impidiéndosele el paso pues no podían aceptarle por su mala vida pasada, siendo enviado al infierno. para su desgracia allí tampoco podían aceptarlo debido al trato que había realizado con el diablo, y éste le expulsó de su reino "¿Adónde iré ahora?", preguntó Jack, y el diablo le contestó: "Vuelve por donde viniste", le condenó a deambular un eterno vagar entre los reinos del bien y del mal. El camino de regreso era oscuro y frío, no se podía ver nada, el diablo le lanzó a Jack un trozo de carbón encendido desde el mismísimo infierno, para que pudiera guiarse en la oscuridad, Jack lo puso en un nabo que había vaciado para que no se apagara con el viento.

Con el paso del tiempo jack el tacaño fue conocido como jack el de la linterna o "jack of the lantern", nombre que se abrevió al definitivo "jack o'lantern". esta es la razón de usar nabos (y más tarde calabazas, al ser más grandes y fáciles de tallar) para alumbrar el camino a los difuntos en halloween, y también el motivo de decorar las casas con estas figuras horrendas (para evitar que jack llamase a la puerta de las casas y proponer truco o trato)

Ahora Jack vaga sin rumbo con su linterna para toda la eternidad.

Los irlandeses solían utilizar nabos para fabricar sus "faroles de Jack", pero cuando los inmigrantes llegaron a Estados Unidos advirtieron que las calabazas eran más abundantes que los nabos. Por ese motivo, surgió la costumbre de tallar calabazas para la noche de Halloween y transformarlas en faroles introduciendo una brasa o una vela en su interior. El farol no tenía como objetivo convocar espíritus malignos sino mantenerlos alejados de las personas y sus hogares.



Autor: Desconocido.








sábado, 26 de octubre de 2019

El Bien Peinado.


"El Bien Peinado" es una leyenda mapuche, y toca varios puntos interesantes; la ambición material y el miedo a lo desconocido... entre otras cosas... pero sobretodo nos relata el origen de aquella florecilla amarilla tan común en la cordillera que comúnmente se conoce como "Topa-topa". Algunos la llaman también "Zapatitos de duende" porque su forma nos recuerda un par de botitas o zuecos, pero según este relato, podríamos relacionarlas con otro tipo de ser.


Cuentan que una vez, cerca del lago Lácar, un hombre que estaba cuidando ovejas se encontró con la entrada de una cueva, nunca la había visto antes y nunca había oído a nadie hablar de que por ahí hubiera una gruta. Como era muy curioso se metió dentro, era una cueva muy profunda. Fue recorriendo la cueva y al rato de estar caminando ya no se veía nada porque hasta allí no llegaba la luz del día, había una oscuridad total. Así que caminaba tanteando y así fue como con la mano tocó algo que le parecieron piedrecitas. Como no podía verlas cogió un puñado y salió. Al sol vio que tenía la mano llena de pepitas de oro!!

Entonces, pensó que lo mejor era volver a entrar pero con gente que lo ayudara y luz para revisar bien esa cueva oscura que parecía que no se terminaba jamás. Reunió a sus animales y volvió al pueblo. Cuando se enteraron de la cueva con pepitas de oro, todos se entusiasmaron, prepararon antorchas, montaron a caballo y allí fueron. Era mucha gente.

Cuando llegaron a la boca de la cueva se pararon en seco y muchos caballos se asustaron, se encabritaron y hasta tiraron a sus dueños al suelo, junto a la entrada había un hombre sentado. Eso no sería nada raro, pero es que el hombre era negro como el carbón, esto tampoco sería tan raro, pero es que el hombre estaba muy bien peinado... Pero lo raro de verdad y lo que hizo que todos se pararan en seco, que los caballos se espantaran no fue que hubiera un hombre negro bien peinado sentado junto a la cueva, sino que tenía medio cuerpo de hombre y el resto - desde el ombligo hacia abajo - era una enorme serpiente, gruesa y enroscada. Cuando la gente ve cosas que no conoce, muchas veces se asusta. Así que todos se enfadaron mucho con el hombre mitad hombre y mitad serpiente, se enfadaron  porque iban contentos a buscar el oro y se habían encontrado con algo feo, se enfadaron porque se habían asustado y a ellos no les gustaba asustarse.

Así que lo rodearon amenazándolo con palos, lo subieron en una carreta tirada por dos bueyes y se lo llevaron al pueblo para decidir qué hacían con él, aunque la verdad es que nadie tenía buenas intenciones. El monstruo ni se inmutó, acomodó su medio cuerpo de serpiente en la carreta, se arregló un poco el peinado y esperó con paciencia a que los bueyes llegaran al pueblo. Ahí se bajó y habló:
- Yo soy el Bien Peinado, así me llamo. No me hagan nada. Si me dejan tranquilo, les voy a dar mucho oro, que parece que les gusta tanto, si me hacen mal, soy capaz de hacer que venga un terremoto o una inundación, o mejor un terremoto y una inundación juntos.
- ¿Y cuándo nos vas a dar el oro y cuánto oro nos vas a dar? - quiso saber uno, al que le gustaban los negocios claros.
- Ahora les voy a dar bastante, para que vean que es cierto, pero después me tienen que llevar de vuelta a la cueva adonde vivo. Ahí les voy a dar muchísimo más, van a ver amarillo todo el suelo - contestó el Bien Peinado.

Y entonces empezó a poner unos huevos iguales a los huevos de las serpientes (que son más pequeños que los de las gallinas) pero ¡de oro!. El suelo se llenó enseguida, la gente se amontonaba y se pegaba empujones por coger esas pepitas de oro, y las guardaban en ollas, en bolsas o en canastos, según lo que cada uno tenía a mano. Sólo una viejita, que tenía fama de sabia, no se agachó a coger ese oro,  miró fijo al Bien Peinado, sonrió un poco se le acercó y le dio la mano. El monstruo le dio la suya y también sonrió un poco.

Entonces hicieron subir al hombre-serpiente de nuevo a la carreta y lo volvieron a llevar a la cueva. Pero ahora no encontraban la entrada, habían llegado al lugar pero la cueva no estaba. Y ahí oyeron otra vez hablar al Bien Peinado:
- ¡Como les dije! ¡Van a ver amarillo todo el suelo! ¡Todo el suelo amarillo! ¡Ja, ja, ja!
En ese momento, el campo se puso dorado, pero cuando se agacharon para agarrar las pepitas, vieron que no era oro, sino unas florecillas amarillas que nunca había habido antes. Se dieron vuelta para preguntarle al Bien Peinado qué era eso, pero el Bien Peinado ya no estaba. Había desaparecido. Buscaron y buscaron, pero ya no pudieron encontrar ni la cueva, ni al monstruo, ni una sola pepita de oro.

Volvieron a su pueblo, y cuando fueron a buscar los huevitos de oro que habían conseguido antes, se encontraron con que todas esas ollas, esas bolsas o esos canastos que habían llenado estaban ahora repletas de estas florecillas amarillas. Y la viejita aquella que era sabia y por eso sabía lo qué iba a pasar, se reía despacito. Al poco tiempo hubo un terremoto, aunque no muy fuerte, y el agua del lago creció bastante.
- ¡Esto es cosa del Bien Peinado! - comentaban todos.

Desde entonces, nunca más pudo encontrarse la cueva del hombre-serpiente, y en realidad nadie tenía ya muchas ganas de toparse con él, había resultado mucho más poderoso de lo que creían, y tenían la impresión de que si no lo hubieran cogido en un día de buen humor, la cosa hubiera sido bastante más peliaguda.

Oro no tuvieron, pero desde ese día les quedaron esas florcitas amarillas que crecen todos los años en la zona. Muchos les dicen "Topa-topa", pero los mapuches, que se acuerdan de cómo aparecieron por primera vez, las llaman kuram filú, que en su idioma quiere decir "huevo de culebra".