sábado, 14 de julio de 2018

La Mariposa Blanca ( Leyenda Japonesa)


Un anciano llamado Takahama vivía en una casita detrás del cementerio del templo de Sozanji, él era extremadamente amable y querido por sus vecinos, aunque la mayoría de ellos lo consideraban un poco loco, ya que su locura al parecer se basaba en el hecho de que nunca se había casado o tenido contacto íntimo con una mujer.

Un día de verano se puso muy enfermo, tan enfermo que envió en busca de su hermana y su hijo, ambos llegaron e hicieron todo lo posible para brindarle comodidad durante sus últimas horas, pero mientras observaban a Takahama que se quedaba dormido, una gran mariposa blanca voló en la habitación y se apoyó en la almohada del anciano.

El hijo trató de alejarla con un ventilador, pero regresó tres veces, como resistiéndose a dejar al enfermo, luego la mariposa perseguida por el niño se alejo al jardín y de allí al cementerio, para posarse sobre la tumba de una mujer y luego desaparecer misteriosamente.

Al examinar la tumba el joven leyó el nombre de "Akiko" escrito en ella, junto con una descripción que narraba cómo había muerto cuando tenía dieciocho años y a pesar de que la tumba estaba cubierta de musgo ya que tenía cincuenta años, el muchacho observó que estaba rodeada de flores.

Cuando el joven regresó a la casa se encontró con que Takahama había fallecido, se dirigió a su madre y le contó lo que había visto en el cementerio, "Akiko?" murmuró su madre y le dijo; "cuando su tío era joven se iba a desposar con ella, pero Akiko murió de tuberculosis poco antes de su boda, por ello tu tío nunca quiso casarse y decidió vivir siempre cerca de su tumba”.

Durante todos estos años se había mantenido fiel a su voto, manteniendo en su corazón todos los dulces recuerdos de su único amor, por ello cada día Takahama fue al cementerio y oraba por su felicidad, dejando flores en su tumba, pero cuando Takahama enfermó y ya no podía realizar su tarea amorosa, Akiko en forma de una mariposa blanca se hacia presente para acompañarlo y ahora han vuelto a reunirse, para estar juntos por toda la eternidad.



Autor: Desconocido.




miércoles, 11 de julio de 2018

Historia de mi nick.


Hola amigos, antes alguna vez que otra participaba en retos que proponían blogs amigos, luego con el tiempo y por distintos motivos me desilusione mucho con algunas personas y he ido publicando lo que veis normalmente como leyendas, cosas curiosas, y hace ya tiempo biografías bien musicales o de personas que hicieron algo importante.

Hace unos días nuestra amiga Mujer Virtual http://deraiceslasalas.blogspot.com/, ha propuesto contar la historia de nuestro nick y crear una historia con el, yo no soy de escribir soy de leer:), lo he dicho en varias ocasiones, me da mucho corte pero lo voy a intentar y contaros al menos la historia del nick.


Hace muchos años cuando empece con el ordenador, un día por casualidad di con una pagina que me gusto mucho, era algo parecido a los blogs pero distinto, todos los días visitaba la pagina y un día pinche a uno de sus seguidores, allí me encontré con una bonita historia de amor, dos personas que todos los días se hablaban a través de la pagina y me enganche:), parecía una novela y como soy muy romántica pues..., fui conociéndolos por sus comentarios y un día se puso la cosa fea,  yo toda valentona le escribí un correo a ella pensando que no lo leería, pero si lo hizo:), a partir de hay nació una preciosa amistad que aun hoy día mantenemos ( mas de 10 años), nos separan muchos kilómetros ya que ella esta en el norte y yo por el Mediterráneo, bueno a lo que voy, como yo no entiendo de todo esto de ordenadores, mi amiga me abrió una pagina en aquel sitio "Miarroba" y allí me escogió el nick que me encanta "Ameiga", paso el tiempo y lo pasábamos muy bien con todos los seguidores que teníamos los unos con los otros, pero hubo personas que aquello lo convirtieron en un infierno y se perdió el encanto.

Mi amiga entonces se vino a Bloguer y me convenció a mi también, y tal como hizo en el otro sitio fue ella la que se encargo y me ayudo para abrir el blog, pero teníamos un problema, había una persona que me seguía para hacer daño, entonces no podíamos poner el nick que tenia y estuvimos buscando uno, hasta que pensamos poner el que tengo ahora "Piruja" de la bruja Piruja:), viene de mi segundo apellido que termina en o y que empieza también como mi nombre "Pili", con el paso del tiempo en algunos blogs de latinoamerica leyendo cosas me di cuenta que por allí Piruja quiere decir algo muy distinto que por aquí, algo así como mujer de la vida, dicho en fino:), pero bueno, nunca pensé que significaría eso, después de tantos años no lo cambio:)

Y la imagen son de la clase que en el otro sitio ponía muchas veces y que me gustan, y esta es mas o menos la historia del nick, solo deciros que a través de Internet lo mismo que hay gente que se dedica hacer mal a los demás, también he encontrado personas buenísimas y de las cuales tengo una gran amistad, algunos los he conocido en persona y a otros espero hacerlo muy pronto.

Gracias a todos por llegar hasta aquí:)




sábado, 7 de julio de 2018

Leyenda de la Dama Blanca.


Corría el año 1550, el oro venia de Perú en galeones bien custodiados, acompañando el dulce tintineo, llenos de orgullo y acariciados por doradas esperanzas, también llegaban sus propietarios.

Uno de ellos, viejo, encorvado, con los ojos cansados de contemplar tesoros, desembarcaba en Cadiz. Era rico, y con el oro se creía capaz de comprarlo todo...hasta el amor. Se le hizo largo el viaje a la Villa y Corte, pues recordaba que su amigo el medico del Rey quedo tutor de una niña encantadora que ahora estaría por los veinte años y soñaba en contagiarse de su juventud contrayendo matrimonio con ella.

Llego el viejo y hablo con el tutor, nada se consulto con la joven, aunque algo se le dio a entender de boda inminente, una vez todo dispuesto para la ceremonia, el viejo medico llevo a su pupila al Palacio Real, Don Felipe II había demostrado siempre afecto por ella, en esta ocasión le ofreció como regalo nupcial digno de su grandeza, las trece monedas de oro que habían de servir de arras.

Vivía la novia en la calle de las Infantas, en una casa de piedra roja, con siete chimeneas y rodeada de un gran jardín. Celebrose el casamiento con gran pompa, el anciano esposo había regalado a la juvenil desposada un magnifico traje blanco, todo bordado con perlas, de encaje de Bruselas era el velo que le llegaba hasta el suelo, ocultaba su cara y ojos enrojecidos por el llanto.

Vino después el banquete en el que los invitados, obsequiados hasta la saciedad, se tambaleaban en los limites de la embriaguez, cayo la tarde, los criados encendieron las luces. La novia se había retirado a sus habitaciones lejos del bullicio, en medio de la noche, cuando el anciano pensando en su felicidad, comprada con oro a costa de las lagrimas de una obediente muchacha, fue a buscarla...y no la encontró.

Alarmado grito a los criados, recorrieron la inmensa casa, registraron rincones, repasaron los salones del banquete sin el menor éxito, por ultimo bajaron a los sótanos. Allí en el suelo húmedo, el aire oliendo a moho pesado e irrespirable, la encontraron en el suelo, el velo de encaje aun temblaba en la frente, el traje de perlas estaba teñido de rojo, acercaron los candiles, entre sus manos sostenía el pañuelo bordado, trece monedas de oro, las arras estaban a sus pies, y un puñal florentino incrustado con gemas de colores, estaba clavado en su corazón. Horrorizados, se retiraron en silencio amo y servidores.

¿ Quien pudo hacer aquello ? ¿ Un despechado amante ? ¿ Un novio celoso ?. Aun queda en pie el enigma.

Solo sabemos que de cuando en cuando, en los sótanos de la casa se oyen gemidos, y dicen que alguien ha visto pasear como un espectro, en las altas horas de la noche a una dulce mujer, envuelta en velos, haciendo tintinear en sus manos blancas de cadáver, las trece monedas de oro que tubo como arras el día que la casaron sin darle opción a elegir.




Fin.






sábado, 30 de junio de 2018

Pies de Loto.


En la antigua China, las mujeres sufrían un dolor intenso en la búsqueda de la belleza ya que vendaban sus pies desde niñas para hacerlos más pequeños, una cualidad muy valorada por los hombres de la época.

"Cuenta la leyenda que todo comenzó en el palacio del emperador Li Yu de la dinastía Tang (618–907), cuando una cortesana muy bella que destacaba en el arte del baile vendó sus pies para que estos adoptaran la forma de la media luna y así poder bailar grácilmente sobre el pequeño escenario con forma de una flor de loto, fabricado en oro, joyas y perlas que adornaba el salón del emperador.

Al hacerlo, la cortesana pudo bailar con bellos movimientos y el emperador se enamoró locamente de ella y la colmó de regalos y gozos. Inmediatamente, todas las mujeres del palacio quisieron imitarla, comenzando a vendar sus pies para moverse más elegantemente y enamorar a los hombres, quienes parecían enloquecer ante tan diminutos atributos."

La carrera por conseguir los llamados “pies de loto” institucionalizó la práctica del vendado de pies, un doloroso proceso que podía llevar años con el objetivo de deformar y empequeñecer los pies femeninos.

Aunque el súmmum era conseguir tener unos “pies de loto dorado”, unos pies diminutos que debían medir sólo siete centímetros y reunir las siguientes características: ser delgados, pequeños, puntiagudos, arqueados, perfumados, suaves y simétricos.

Trescientos años más tarde, la cultura había asumido este rasgo de tal forma que las mujeres de pies grandes no estaban bien consideradas. En cambio, las mujeres con los pies pequeños tenían las mejores perspectivas de casamiento y o de prostituirse con los clientes más ricos.

Los “pies de loto” se habían convertido en sinónimo de elegancia, feminidad y alto estatus, un oscuro objeto de deseo que podía cambiarte la vida.

Ese duro trabajo empezaba a la edad de cinco o seis años, cuando las madres de las pequeñas iniciaban el ritual del vendado, siempre que la familia pudiera permitirse mantener a una hija sin trabajar.

Vendar los pies a una hija suponían una importante perdida económica, ya que las niñas quedaban impedidas para trabajar, por lo que las familias menos pudientes no podían permitírselo.

Un pequeño ritual astrológico revelaba la fecha propicia para dar inicio a esta tortura. Llegado el día, la familia ofrecía a los dioses pasteles de arroz para que éstos permitiesen que los pies de su hija fuesen tan suaves como esos delicados dulces.

En primer lugar, la madre cortaba las uñas de su hija al máximo y procedía a poner los pies en un baño de hierbas aromáticas, sangre animal y agua caliente, con la intención de desinfectar, ablandar y suavizar la piel.

Después la madre comenzaría con un masaje, durante el cual le rompería los cuatro dedos pequeños del pie. Acto seguido y entre gritos de dolor, replegaría los dedos bajo el pulgar con la ayuda de un vendaje de algodón blanco.

Luego utilizaría un segundo vendaje para replegar el empeine hacia el talón arqueando el pie. Por último colocaría un pequeño botín puntiagudo que la niña llevaba durante todo el día. Este ritual se repetía cada dos días con vendas limpias y durante 2 años, pasados estos, los pies no debían medir más de 10 centímetros.

Durante los siguientes 10 años, los pies se mantenían aun vendados, aunque cada vez que se repetía el vendaje, las vendas se apretaban menos.

Desde el momento del ritual y durante los primeros seis meses a dos años, la hija sentiría un dolor insoportable, hasta que el nervio del pie se atrofiara y muriese. Llegado ese momento, parte del sufrimiento cesaría, aunque las dolores y molestias de espalda asociadas a esta práctica la acompañarían toda la vida.

La razón de que las mujeres soportaran semejante dolor era la promesa de una vida mejor junto a un marido satisfecho, ya que en realidad quienes sentían verdadera admiración por los pies eran ellos.

El fetichismo y la erótica de los “pies de loto” era tal, que algunos hombres llegaban a mojar los pies vendados en una tetera con el objetivo de endulzar el té y otros utilizaban los zapatos para beberlo.

Los pies vendados eran por tanto la parte más intima de la mujer, por encima de las nalgas o el pecho. Cuando un hombre quería seducir a una dama, dejaba caer su pañuelo al suelo con la intención de rozar sus pies al recogerlo. Si la mujer no se enfadaba, el pretendiente podía pasar al siguiente paso, cogerla en brazos o besarla.

Al fin y al cabo, la práctica estaba destinada a estimular el deseo sexual de los hombres que, al tocarlos, experimentaban, al parecer, el mismo placer que un occidental al acariciar unos senos.

Algunos estudiosos de la época llegaron incluso a buscar razones fisiológicas que justificaran esta atracción sexual, estableciendo que las mujeres con los pies vendados tenían los muslos más redondeados. Sin embargo los estudios de hoy en día defienden una postura más basada en en razones fetichistas.

Tuvieron que pasar más de 10 siglos para que el símbolo más característico de la identidad femenina en la China tradicional, fuera prohibido en 1911.

El cambio de pensamiento, el gobierno comunista y la influencia extranjera comenzaron considerar la costumbre de vendar los pies como algo insano y bárbaro, y como obstáculo para la modernización del país.

Poco a poco las mujeres de las regiones costeras, identificándose con las posturas europeas, rechazaron esta tradición hasta que en 1957 se vendaron por última vez los pies de una niña china, extinguiendo por completo, tan cruel práctica.

Hoy quedan muy pocas mujeres con los pies deformados por el vendado. La mayoría de ellas son muy ancianas y casi todas sienten vergüenza.



Fuente: Wikipedia.



sábado, 23 de junio de 2018

Noche de San Juan.


Los Celtas llamaban Alban Heruin a esta fiesta y su significado primordial era el de celebrar el instante en el que el Sol se hallaba en su máximo esplendor, cuando estaba mas tiempo en el cielo y mostraba su máximo poder a los hombres, era el día que alcanzaba su mayor plenitud, al mismo tiempo, el día en que empezaba a decrecer hacia su casi muerte en el Solsticio de Invierno. Se encendían hogueras para conmemorar ese poder del Sol y para compartir su fuerza con el, para alabarlo y al mismo tiempo para atraer su bendición sobre hombres, animales y campos. Resulta muy característica la asociación de esta fiesta a las corrientes de amor y a pequeños rituales destinados a obtener pareja o conservarla.

Muchos son los rituales propios de la noche de San Juan, la víspera del 24 de Junio, pero todos giran en torno al ensalzamiento del fuego. De hecho esta es la fiesta del fuego por antonomasia,  hasta el extremo de que el culto pagano al fuego y las hogueras, se han conservado mas que en otras fiestas, la costumbre popular ha mantenido su practica incluso dentro del mismo cristianismo, aunque este no ha podido dar una explicación religiosa convincente de dicho habito, Realmente la noche del Solsticio es la del 21 de Junio, aunque la Iglesia la ha adaptado a la festividad de San Juan.

Las plantas y las flores, así como el que lo cultivasen en exclusiva las mujeres, evoca fácilmente la presencia de una tradición femenina de culto a la madre tierra. Igualmente la presencia del agua nos lleva a uno de los grandes símbolos de las celebraciones de San Juan que parece no tenerse en tanta consideración y que sin embargo, forma parte esencial de numerosos ritos de esta festividad, el agua, llevándonos nuevamente a la presencia del poder femenino en esta festividad.

Otra de las costumbres que dio a esta fiesta el apelativo de "Verbena", era la practica en algunos lugares por las mozas casaderas de ir a recoger verbena a las doce de la noche la víspera de San Juan, creyendo que con ello conseguirían al amor deseado por su corazón. Igualmente existían numerosos ritos y filtros de amor en torno a dicha planta.

La pareja que saltaba unida la hoguera se decía que se procuraba asi la felicidad y la buena fortuna.
Otra costumbre es aquella en que las mozas arrojaban guirnaldas trenzadas por ellas a sus amados a través de las llamas y ellos tenían que cogerlas antes de caer en el fuego. Las guirnaldas se guardaban como talismanes de buena fortuna, ocasionalmente se quemaba alguna cinta en el hogar para procurar protección a sus habitantes y animales.

Algunos grupos se meten entre las olas, tras sus ceremonias comulgando por un tiempo con el mar, recibiendo de el toda su fuerza.


Ritual de los deseos.

Materiales:
Una vela celeste.
Una hoja de hiedra común.
Un trocito de papel.


Procedimiento:
El 23 de Junio a las 12 de la noche, se enciende la vela celeste y se deja que se consuma completamente en un lugar seguro, luego se coloca debajo de la almohada la hoja de Hiedra y el trocito de papel en el que se habrá escrito nuestro deseo.
Al día siguiente se quema el trocito de papel, las cenizas se entierran en algún jardín o maceta si se tiene.
Suerte!!

¡¡ Feliz noche de San Juan a todos, que se cumplan todos vuestros deseos !!




sábado, 16 de junio de 2018

El Olivo de las Brujas.


Hay un viejo olivo en Mangliano, en la Toscana, donde las personas con supersticiones han mantenido a lo largo del tiempo ciertas creencias.

Parece que en los días en los que el olivo era vigoroso y exuberante, éste fue muy generoso y dio cientos y cientos de kilos de olivas, fue un olivo que en toda la Maremma no se podía encontrar uno igual.

Un día, un pobre hombre que estaba a los pies del árbol, bajo las ramas que se doblaban hacia el suelo por el peso de sus maduras olivas, le pidió al dueño del árbol una pequeña cantidad de aceitunas para poder llenar su estomago vacío. El dueño del olivo estaba negociando el inicio de la cosecha, que podría ser a la mañana siguiente, era ambicioso y egoísta, así que de manera ruda mandó alejarse al pobre hombre.

A la mañana siguiente, los hombres y mujeres que venían a recoger la cosecha con sus grandes cestas comenzaron por el gran árbol, pero al verlo se quedaron sin palabras: el árbol que el día anterior crecía fuerte ahora estaba retorcido como por un remordimiento y entre su follaje no estaban los preciosos frutos, sólo algunas vulgares habas.

Una mujer desconcertada corrió a darle la noticia al dueño, pero el dueño incrédulo le contestó de malas maneras:

-"Vuelve derecha a tu trabajo, no tengo tiempo de escuchar tonterías".

Pero como la mujer insistía, finalmente fue a ver el olivo. Frente a sus ojos el olivo apareció con sus ramas llenas de habas. El hombre, que había sido duramente castigado salió corriendo y desapareció. Se dice que el olivo nunca más volvió a tener olivas, sólo habas.

Las brujas tomaron posesión de este extraño árbol, y ciertas noches puedes oír sus siniestros gritos y el sonido de sus danzas alrededor del retorcido tronco.

Ahora la gente pasa lejos del árbol, que en sus tiempos fue el honor de la Maremma y ha llegado a ser llamado: "El Olivo de las Brujas".




sábado, 9 de junio de 2018

Leyenda del Arpa misteriosa.


Dice la leyenda que en un palacio, el administrador encontró un día un documento en el que se decía que en el desván del edificio existía un arpa misteriosa y todos los que la escuchaban entraban en éxtasis. Esto le llamó tanto la atención que  subió al desván  del enorme palacio y buscando y rebuscando encontró un arpa allá en un rincón.

 Orgulloso de su hallazgo se presentó ante el rey con el documento y el arpa y le explicó todo lo que había averiguado. El rey no creía mucho todo lo que le estaba contando su administrador pero, como había puesto tanto empeño, le dijo:

 – “Muy bien, veamos, organiza un concierto”.

 El administrador buscó el mejor músico del reino y organizó un concierto. El auditorio se llenó de gente y cuando el músico comenzó a tocar el instrumento …  ¡nadie entró en éxtasis!.

¡Qué gran frustración! pero, a pesar de ello, nuestro administrador, que estaba convencido de lo que había leído, no se dio por vencido y volvió a insistir al rey, que volvió a darle una oportunidad, que volvió a resultar fallida. Seguía nuestro administrador sin darse por vencido y preguntando e indagando cómo podría hacerse realidad el documento encontrado.

Un día, hablando con un vecino de la comarca, volvió a preguntar si conocía a alguien capaz de tocar el arpa. El vecino le  dijo que, en la montaña, había un ermitaño que podría ser su hombre.

 Nuestro administrador, incansable, le comunicó al rey lo que había averiguado  y éste, resistiéndose mucho, le autorizó a organizar otro concierto.

–  ¡Nunca bajaba a la ciudad pero … era una invitación real! así que, accedió.

Organizado el concierto, el auditorio se volvió a llenar de la gente más importante del lugar, ataviada de sus mejores galas.

El ermitaño llegó de forma natural, tal cual vestía en la montaña, y se sentó junto al instrumento en silencio, entonces empezó a tocar el  arpa y, según iba saliendo la melodía de su cuerdas, el auditorio fue quedándose extasiado.

 Al terminar el concierto, todos preguntaban a nuestro ermitaño:

 – Pero… ¿cómo lo has conseguido? ¡otros grandes músicos antes lo habían intentado y no lo hicieron!

El sencillo ermitaño sólo podía dar una respuesta:

 – ¡Sólo la dejé sonar!






sábado, 2 de junio de 2018

La Sonrisa del Lobo.


En las lejanas tierras nevadas de Canadá, tuvo lugar la historia de cómo un lobo se convirtió en el mejor amigo del ser humano.
Cuenta la leyenda que en aquellas montañas vivía Skan (el cielo), el gran lobo gris plata junto a su manada de lobos árticos.
En aquellas tierras el viento soplaba con un cálido aroma de libertad, la luz dorada del sol bañaba un paisaje donde el equilibrio natural hacía que todas y cada una de las especies convivieran en paz y armonía.
Pero un día, con la llegada del hombre, la hermosura de aquellas tierras vírgenes y la pureza de sus aguas cristalinas empezó a desvanecerse, mientras el hombre avanzaba haciendo suyo todo lugar por el que pasaba.

Una mañana temprano, Skan se hallaba buscando una presa para poder llevar a su familia como desayuno, cayó mal herido en una de las trampas que los humanos habían colocado en el bosque. Y cuando pensó que ya no tendría salida, alguien le cogió del cuello lo montó en su mustang negro y lo salvó. Sí, un humano lo había salvado, pero aquel,...aquel era diferente, se trataba de un joven indio de la tribu de los Lakota, de piel rojiza y cabellos largos color negro azabache. Aquel muchacho lo rescató de una muerte segura en manos del depredador más temible de todos, el ser humano, el cual odiaba a los lobos.

Skan quedó completamente agradecido con aquel joven por su hospitalidad y cuidados..Al fin y al cabo, no era tan diferente a él, ambos luchaban por la libertad de los suyos y cruelmente eran rechazados y perseguidos.
Skan sentía de corazón que algún día no muy lejano podría devolverle el favor...

Así que por la noche, aulló a la luna en llamada a la Diosa Nokomi,(hija de la luna), para que le concediera el deseo de poder devolver el favor a aquel muchacho.

Ella le dijo que para protegerle debería aprender a sonreír....sólo así podría convivir en una comunidad de humanos sin que le tuvieran miedo...Skan aceptó y al día siguiente despertó diferente...su mirada de ojos pardos había retomado un brillo dulce color miel que emanaba ternura y sus dientes, ya no eran los de un lobo fiero y salvaje. Ahora en su rostro se dibujaba una hermosa sonrisa que desprendía simpatía y confianza...

Así pues, Skan se encaminó hacia la aldea de los Lakota y una vez allí algo mágico ocurrió...La gente lo trataba como a un Dios, ¡Es nuestro salvador! Gritaban llenos de júbilo y alegría, era curioso porque todas aquellas gentes le sonreían!.

El hermano lobo gris que sonríe ha venido al fin para proteger a nuestro pueblo, es Nordic, el legendario lobo gris que según la profecía vendría para salvarnos...
Y así fue, Skan se convirtió en el fiel compañero y protector de la tribu de los Lakota, pasó de ser un lobo gris a un perro con una bonita sonrisa, siendo así el pionero de las generaciones de nuestros actuales nórdicos.
A partir de entonces, se dice que los perros nórdicos son poseedores de la más hermosa y sencilla de las sonrisas, ....la sonrisa nórdica!


Autor: Miriam Perera.




sábado, 26 de mayo de 2018

La fragilidad de los Cangrejos.


Son casi las once de la noche cuando el avión toca la pista, tras un vuelo tranquilo de hora y media. Durante cada uno de aquellos noventa minutos, Mariana había imaginado el encuentro que iba a ocurrir al medio día siguiente. Había dibujado, borrado y vuelto a dibujar la escena en todos sus detalles: la ropa que llevarían; el perfume que, de nuevo, se elogiarían mutuamente; las primeras frases, que, como de costumbre, versarían sobre el viaje de él por carretera, el hotel escogido por ella, el restaurante donde irían a almorzar. Luego él le diría que estaba muy bella y ella le preguntaría por qué estaba tan hermoso.

Después, seguramente, habrá un silencio, mientras él conduce hacia la ciudad vieja y ella mira el mar y se pregunta cuándo volverá para quedarse junto a él. De ahí en adelante ya no podrán escapar de la nostalgia, porque ese día, por primera vez en mucho tiempo, no vendrá una ola de besos ávidos al cerrar la puerta de la habitación. No se quedarán en ese abrazo para entregarse al deseo por tantos días postergado. Ella sabe que mañana el temblor de las manos delatará la incertidumbre, y que al separar los labios, tras el beso, ambos se encontrarán con los ojos de un ciervo solitario.

El avión apenas comienza a detenerse y Mariana ya siente la humedad penetrando en la cabina. Su mente se empeña en anticipar los diálogos y sus desenlaces, pero ella trata de aquietarla invocando una sensación más próxima, como el aliento salobre del mar sobre su rostro cuando, en unos minutos, el taxi recorra la avenida. Se vuelve hacia la ventana mientras termina de cumplirse la maniobra de siempre: el aparato girando a la derecha para dejar su carga frente al pequeño edificio blanco, la voz de la tripulación dando las últimas instrucciones, los pasajeros apresurándose a sacar sus maletines de los compartimientos.

Esta vez, sin embargo, el momento de tedio termina con algo que Mariana ve bajo las alas del avión. Las linternas a ras de pista iluminan una multitud de cangrejos que trata desesperadamente de abandonar el asfalto para alcanzar la arena. Las luces azules y los faros del avión proyectan alrededor de ellos un juego de sombras que convierte a los pequeños crustáceos en enormes espectros. La imagen perturba profundamente a la mujer, que empieza a hacer conjeturas sobre la presencia de los animales en ese lugar. Seguramente habían cavado cerca de allí sus cuevas desde hacía siglos y siguieron haciéndolo a pesar de que el hombre les construyó encima un aeropuerto.

De pronto siente el impulso de compartir su hipótesis con alguien, pero sabe que el extraño al que tiene como vecino de asiento a lo sumo tratará de lanzar una mirada hacia la pista y hará un comentario insulso. Entonces piensa otra vez en él. Está segura de que se sorprendería tanto como ella, y de que también se conmovería al ver cómo esas criaturas, que en su medio natural logran intimidar a sus enemigos con sus tenazas absurdas y sus ojos proyectados en antenas, perecen, indefensos, bajo un tren de aterrizaje.
En el trayecto hacia el hostal el taxi pasa por la galería artesanal donde unos meses atrás habían comprado para él una pulsera idéntica a la que ella usaba y que se convirtió desde entonces en una suerte de alianza. Luego acaricia el anillo que lleva en la mano derecha; un regalo cuyo significado ella había tardado en comprender. O, tal vez, en creer. Y así, uno tras otro, llegan los recuerdos a reclamar su sitio en esa historia.

Aquella noche Mariana lleva a cabo una vez más el rito de deshacer la maleta en otra ciudad para darle la bienvenida al amor. Sólo que esta vez lo hace para iniciar la despedida. Mientras llega el sueño se pregunta de nuevo por qué los cangrejos no mudan sus refugios al lado opuesto de la pista, evitando la peligrosa travesía nocturna en medio de los reflectores.
Con la mirada fija en las vigas de cedro de aquella casona convertida en hostal, Mariana vuelve a proyectar en su mente las horas que tiene por delante. Se ve entregándose y entregándolo todo, una vez más. Se ve regresando a su casa dos días más tarde, en el mismo avión, con la mirada vacía, y se pregunta si al final de aquel viaje llegará viva al otro lado de sí misma. Esa noche que, de alguna forma, está dominada por el miedo se pierde en el silencio y se abriga con sombras espectrales.


Autor: Patricia Iriarte




sábado, 19 de mayo de 2018

Arcoiris en la tierra ( Parque Geológico Zhangye Danxia )


Todos conocemos lo que es un arco iris y que tanto nos gusta verlos en el cielo cuando se forman, pero no voy hablar de ellos si no de otro arcoiris y este esta en la misma tierra, para ser mas exactos en las Montañas Danxia, es como si el día que tocaba formar estas montañas el Creador se sintió inspirado y quiso dejar allí toda una gran paleta de colores para disfrutar tanto en el cielo como en la tierra de arcoiris.

Las Montañas Danxia (en chino: 丹霞山, pinyin: danxia shan).  Es una de las cuatro montañas sagradas de China en la Cordillera Dayunwu. Las otras son las Montañas Luofu, las Montañas Dinghu y las Montañas Xiqiao, situada en la ciudad de Huizhou en la Provincia de Cantón, República Popular de China.

El Parque Geológico Zhangye Danxia, se manifiesta en una orografia única en el mundo. Danxia es una palabra china y su significado es "nubes rosadas", y esta ligada a la geología característica del país asiático, el cual esta formado por estas inusuales rocas de un color rojizo que con el paso de los tiempos las ha ido moldeando a su antojo, grandes acantilados acompañados de montañas con sus cumbres redondeadas.


Estas montañas de colores se encuentran en la región de Gansu en China cercano al desierto del Golbi. Su paisaje se debe a la orografia que solo existe en el norte de China donde toda clase de vegetación desaparece para dar paso a estas áridas montañas areniscas con estos espectaculares colores. Un verdadero arcoiris pasando por toda una amplia paleta de espectaculares colores.

Este espectáculo de colores se fue formando por los sucesivos depósitos de minerales de diversa pigmentación en las capas rocosas. Algunos millones de años después, la colisión indo-australiana y la placa tectónica de Eurasia se encargaron de provocar las ondulaciones en el relieve que dieron como resultado este impresionante y surrealista paisaje.

Su gran colorido ha causado asombro durante siglos a todos los afortunados que han podido visitar un más que peculiar conjunto de colinas repletas de vistosos pigmentos que se extiende a lo largo de unos 300 kilómetros cuadrados.

La region tiene un clima que cambia mucho, con lluvias caprichosas que hace que se acentúen los colores de las montañas haciéndolos aún más vivos y sorprendentes.

Estas formaciones únicas son el resultado del conglomerado de multitud de capas de roca rojiza con estratos minerales de numerosos colores y diversos sedimentos, algunos de ellos orgánicos que otorgan colores verdosos y anaranjados.

Además la región cuenta con numerosos acantilados y cuevas que se van alternando entre valles y altos picos, que también ofrecen la diversidad de colores.

Existe un autobús para turistas que atraviesa todo el Parque y que lleva hasta la cima de algunos de los muchos miradores que existen en el lugar. Desde lo alto, la vista de este singular caleidoscopio rocoso es simplemente fascinante.

La montaña Danxia se forma de una piedra arenisca rojiza que se ha erosionado con el tiempo en una serie de montañas, rodeada de acantilados y muchas curvas inusuales formaciones rocosas. Hay una serie de templos ubicados en las montañas y muchos paseos escénicos puede llevarse a cabo. También hay un río que serpentea por las montañas donde se pueden hacer viajes en barco para disfrutar del paisaje.

Los colores inusuales de las rocas son el resultado de la piedra arenisca roja y los depósitos minerales que se establecen desde hace miles de años. El viento y la lluvia tallan las sus formas extrañas y maravillosas.

El parque geológico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el 2010.











Espero os haya gustado esta maravilla para la vista, con estas montañas llenas de este colorido tan bonito y magnifico,  la información es la que he podido encontrar lo siento, gracias a todos:)







sábado, 12 de mayo de 2018

Carta de una simple Ama de Casa.


Querida familia:

Me voy.

Volveré cuando sepan dónde están guardadas las bolas de naftalina, cuando nuestra casa ya no tenga secretos para ninguno de ustedes, cuando sea capaces de descifrar los códigos de los botones de la lavadora, cuando logren reprimir el impulso de llamarme a gritos si se acaba la pasta de dientes o el papel higiénico.

Volveré cuando estén dispuestos a llevar conmigo la corona de reina de la casa. Cuando no me necesites, más que para compartir.

Ya sé que me echarán de menos, estoy segura. También yo a ustedes, pero sólo desapareciendo podré rellenar los huecos que el cariño hacia ustedes me produce..

Sólo podré estar segura de que verdaderamente me quieren cuando no tengan necesidad de mí para comer o para vestir o para lavarse o para encontrar las tijeras.

Ya no quiero ser la reina de la casa, estoy harta, me he cansado de tan grande responsabilidad y he caído en la cuenta de que si sigo jugando el papel de madre súper no lograré inculcarles más que una mentalidad de súbditos. Y yo los quiero libres y moderadamente suficientes y autónomos.

Ya sé que su comportamiento conmigo no es más que un dejarse llevar por mi rutina; también por eso quiero poner tierra por medio. Si me quedo, seguiré poniendo todo al alcance de la mano, jugando mi papel de omnipresente para que me quieran más.

Sí, para que me quiera más.!!! Me he dado cuenta de que todo lo que hago es para que me quieran más, y eso me parece tan peligroso para ustedes como para mí. Es una trampa para todos.

Palabra de honor que no me voy por cansancio, aunque sea desgastante dormirse todas las noches pensando en la comida del día siguiente y hacer las compras a los saltos cuando vienes del trabajo y, a la larga, pesa mucho la manía de ver siempre un velo de polvo en los muebles cuando me siento un rato en el sofá, y la perenne atracción hacia la escoba y el trapeador.

Pero no es sólo por eso. No.!!

Tampoco me voy porque esté harta de poner la lavadora mientras me desabrocho el abrigo ni porque quiera estar más libre para hacer carrera en mi trabajo.

No. Hace ya mucho tiempo que tuve que elegir una perpetua interinidad en mi profesión porque no podía compatibilizar una mayor dedicación mental al trabajo profesional con la lista de la compra. Me voy para enseñarles a compartir, pero sobre todo me voy para ver si aprendo a delegar.

Porque si lo consigo, no volveré nunca más a sentirme culpable cuando no saquen notas brillantes o cuando se quemen las lentejas o cuando alguno no tenga la ropa planchada que ponerse.

La culpa de que sea imprescindible en casa es sólo mía, así que desapareciendo yo por unos días, se darán cuenta de que la monarquía doméstica es fácilmente derrocable y quizá yo pueda aprender la humildad necesaria para ser, cuando vuelva, una más entre la plebe.

Cuando encuentren la naftalina no dejen de avisarme. Seguro que para entonces yo también habré aprendido a no ser tan excesivamente buena. Sólo soy un simple ser humano, como ustedes.

Puede ser que ese día no nos queramos más, pero seguro que nos queremos mejor.

Besos.

Mamá.

 Anónimo.