sábado, 20 de octubre de 2018

La mujer perfecta....


Nasrudin conversaba con un amigo.

- Entonces, ¿nunca pensaste en casarte?

- Sí, pensé –respondió Nasrudin. – En mi juventud resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco y conocí a una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.

Continué viajando y fui a Isfahan; allí encontré a una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita.

Entonces, resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa y conocedora de la realidad material.

- ¿Y por qué no te casaste con ella?

- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto...


Autor: Paulo Coelho.




sábado, 13 de octubre de 2018

Fiesta del Medio Otoño ( Leyenda )


"En la antigüedad había diez soles en el cielo. Cuando todos los soles salían juntos, el calor quemaba los cultivos y la vida del pueblo se hacía imposible.

Un héroe llamado Hou Yi, de una fuerza incomparable, se apiadó del pueblo y subió a la cumbre de la montaña Kunlun, desde donde aniquiló con sus flechas a nueve soles. Luego ordenó al último salir y ponerse cada día siguiendo un horario para beneficiar a los humanos. Así, Hou Yi se ganó el respeto y el amor del pueblo.

La hermosa Chang E se enamoró de él, y más tarde se casaron. Además de salir a cazar y enseñar a la gente las técnicas de lanzar flechas, Hou Yi dedicaba su tiempo a estar junto a su amada esposa. Entre sus discípulos se contaba Peng Meng, una muy mala persona.

Un día, Hou Yi fue a visitar a sus viejos amigos a la montaña Kunlun y coincidió con la Diosa Wang Mu, quien le entregó una píldora y le dijo que si se la tomaba, lograría la juventud eterna, se convertiría en ser celestial y subiría al cielo. Pero él no quería subir solo al cielo dejando a su amada esposa por lo que no tomó la píldora. Se la entregó a Chang E para que la guardara.

Al conocer el lugar en que Chang E guardaba la píldora, Peng Meng planeó robarla para convertirse en inmortal. Tres días después, Hou Yi encabezó a sus discípulos para salir a cazar. Peng Meng fingió estar enfermo y se quedó. Aprovechando la ausencia de Hou Yi, Peng Meng forzó la entrada del dormitorio de Chang E y la obligó a entregarle la píldora.

Sabiendo que no podía enfrentarlo, ella decidió buscar la píldora y tragársela. Al instante, el cuerpo de Chang E comenzó a flotar y voló hacia el cielo. Debido a la gran preocupación que tenía por su esposo, eligió la Luna como residencia por encontrarse más cerca de la Tierra.

Cuando Hou Yi regresó a casa, la doncella de Chang E le contó llorando todo lo ocurrido. Muy enojado, Hou Yi fue a buscar a Peng Meng, quien había huido. Triste y afligido, Hou Yi gritaba al cielo estrellado, una y otra vez, el nombre de su querida esposa. De repente, descubrió que la Luna de aquel día era extraordinariamente brillante y en ella había una figura muy parecida a la de Chang E. Con todas sus fuerzas corrió hacia la Luna que se alejaba cada vez más. Por más que lo intentó no pudo alcanzarla.

Al ver que no podía hacer nada y por lo mucho que extrañaba a su esposa, Hou Yi mandó colocar una mesa en el jardín trasero que Chang E tanto frecuentaba para ofrendarle sus frutas favoritas, expresando así su nostalgia. Al saber que Chang E se había convertido en inmortal, el pueblo imitó a Hou Yi para pedir paz y felicidad a la bondosa muchacha. Así se popularizaron entre el pueblo las costumbres de rendir culto a la luna durante la Fiesta del Medio Otoño "


Anónimo.




sábado, 6 de octubre de 2018

Las rocas que lloran ríos Azules. ( Okayama, Japón )


Hola amigos, quiero compartir con vosotros este fenómeno curioso y bonito a la vez que se produce en la costa japonesa, me hubiese gustado encontrar mas información sobre el tema, pero solo he encontrado esto, espero que os guste.


Fotografiado en la costa de Okayama, Japón, Las Piedras en Llanto es una serie de fotos de la dupla creativa Trevor Williams y Jonathan Galione de Tdub Photo que captura la misteriosa luz azul emitida por una especie nativa de camarones bioluminiscente. Más comúnmente conocida como luciérnagas marinas.

















Estas raras criaturas viven en la arena en las aguas de mar poco profundas, flotando en algún lugar entre los extremos de la marea alta y baja. Con tan sólo 3 mm de largo los camarones son una extremadamente pequeña fuente de luz, pero cuando se agrupan forman modelos abstractos que iluminan el agua y todo su alrededor.


Con el fin de agrupar un gran número de luciérnagas de mar, o Vargula Hilgendorfii, Williams y Galione tuvieron que atraer a las criaturas con tocino crudo en tarros y reposicionando sus cuerpos diminutos en las rocas. Los camarones bioluminiscente fueron atraídos hacia la orilla para asegurarse de que los fotógrafos no les hicieran daño, y les permitiera regresar rápidamente de vuelta al agua.




sábado, 29 de septiembre de 2018

Leyenda de la Rosa Roja.


En un lejano castillo existía el jardín mas hermoso que se hubiese visto, en el había infinidad de flores de todos colores y de todas las clases habidas y por haber, ese jardín tan hermoso, era cuidado por un jardinero que amaba a las flores como a su vida, siempre se le veía feliz hablando con todas las flores, les cantaba y ellas muy contentas lo escuchaban, todos los días las regaba con amor, con ternura y suaves melodías que nacían de su corazón, jamás olvidaba decirles que a todas las quería, pero había una especial para el, una hermosa rosa roja era su consentida y ella vivía feliz de ser la rosa mas querida por el jardinero, todos los días le cantaba y le decía que la quería mucho, ella sonrojada le contestaba que también lo quería, ellos sin darse cuenta se estaban enamorando y cada día se querían mas.

Una bella noche de primavera, con un cielo cubierto de estrellas y una luna en todo su esplendor, se acercó a su amada rosa, ella sorprendida lo miro y le pregunto, ¿pasa algo mi buen amigo jardinero? el le contestó, no bella flor, no pasa nada, rosa de bello aroma, caminaba por ahí y mis pasos me guiaron hacia ti, para decirte lo que mi corazón hace tiempo comenzó a sentir, pues de ti me enamore y al cielo grite podér decir y hoy bajo este cielo lleno de estrellas y con la callada luna de testigo, te digo mi linda rosa de bellísimo color tan rojo y puro como tu alma, que este corazón mío a ti pertenece, pues sin ti, mi vida sentido no tendrá... la rosa emocionada dejo brotar dos lágrimas de sus bellos pétalos... y el jardinero asustado pregunta; ¿Que te pasa hermosa flor? ¿Por que lloras? ¿Acaso lo que dije te lastimó?
Ella presurosa le contestó, no jardinero de mi corazón, lloro de felicidad pues este momento esperaba, lloro de alegría por que también mi corazón a ti pertenece y de ti me enamoré, y al decirme tú, lo que sientes por mi, salieron dos lágrimas de amor para ti, el jardinero emocionado hasta lo mas profundo de su ser, no lo podía creer, ella también lo quería, se acerco a ella con tal cuidado y un tierno beso en sus pétalos depositó y algo increíble ocurrió.

Ella se transformo, su color cambio, era la mas hermosa rosa roja mas brillante que jamás vio el jardinero, pues el beso que le dio, en rojo pasión la convirtió, ella al ver la cara de asombro de su amado le contesto, estoy llena de amor, por eso al besarme tu, mi color cambio y en mujer me convirtió, ahora nos amaremos cada noche bajo las estrellas y bajo los rayos de la luna, jamás me alejare de ti, el jardinero emocionado la tomo en sus manos y la acaricio con ternura y amor, otro beso le dio, sintiendo que todo su ser se estremecía de amor y pasión por su amada rosa, le dijo, y yo mi amada rosa, jamás te dejare,  por siempre en mi corazón vivirás, te cuidare con mi propia vida y te amare mas allá del sol, no estarás sola mi bello amor, contigo siempre estaré y a tu lado viviré, la rosa le contesta, así será mi amado jardinero, tu y yo hasta la eternidad.

Ocurrió una noche de verano que un aguacero callo y a la pobre rosa deshojo, sus pétalos destrozó y ella… murió.
Por la mañana, como cada amanecer, el jardinero a su amor fue a ver, !! oh !! sorpresa se llevo, a su flor marchita encontró, muerta estaba ya, el jardinero exclamó: !!oh dios mió !! ¿que le paso a mi bello amor, quien la destruyo? de rodillas callo y en sus manos la tomo, lloro y lloro, hasta que de sus ojos las lágrimas agotó… La tomo en sus brazos y con ella camino, hasta llegar a un bello rió de aguas cristalinas, de mágicas melodías y en ese lugar la depositó, tomo una enorme hoja de laurel y ramitas de romero, con mucho cuidado y amor, la recostó sobre la hoja y al río la entregó, con fuerza grito, eh aquí a mi bella amada, a tus aguas la entrego para que al cielo llegue y en una estrella se quede, que muy pronto a su encuentro iré, pues sin ella, vivir ya no podré.

Y así cada noche el jardinero el cielo contemplaba, mirando en una estrella a su amada y con ella hablaba, sus penas le contaba y cada vez que el jardinero hablaba una estrella en el cielo mas se iluminaba, era la mas grande y brillante de todo el firmamento, era la rosa, que al jardinero escuchaba y emocionada su luz aumentaba, y la vida del jardinero iluminaba con su amor que desde el cielo lo cobijaba.

Hasta que un día el jardinero de tristeza por perder a su amada, en su hermoso jardín murió y al encuentro de su amor se dirigió y felices viven, uno al lado del otro, en el universo eterno.



Autor: Mitológicas Y Fantasías.





sábado, 22 de septiembre de 2018

La leyenda del Tejo y el Olivo.


A tu memoria querido mago.


Imagen de Karras
Con la muerte del último ser vivo, llegó el día de la Sentencia para aquel planeta de aquel universo.

Allí estaban todos los que habían sido desde el principio de los tiempos. A un lado los humanos, al otro… los demás seres vivos. Y en el centro la Luz, la Voz y el Ejecutante. La Voz desgranaba los nombres de todo lo que un día respiró en el mar, en el aire o sobre la tierra. Uno por uno se iban acercando hasta aquel peculiar tribunal y escuchaban, en silencio, la historia de su vida. Tras oír la relación de sus hechos, el Ejecutante, a una señal de la Luz, señalaba una puerta de salida y hacia allá se encaminaba el viejecito jorobado, la niña hermosa, la matrona malhumorada, el guerrero de hierro, la langosta que asolara los cultivos, la ballena plácida, el abedul y el fresno, o el león que recorriera, rugiendo, las praderas.

Imagen de Karras
Todos, absolutamente todos, desde el más pequeño al más grande, humano, animal o vegetal, rendían cuentas ante un Tribunal que sentenciaba si sus acciones merecían el premio de volver a vivir, bajo la misma forma, en otro planeta, en otro nuevo universo que ya se estaba configurando.

Sucedió que en una de las últimas filas de la izquierda, donde estaban situados toda clase de árboles, se encontraba un tejo que había crecido en una montaña abrupta. A su lado se encontraba el olivo que, traído de tierras cálidas, le había hecho compañía durante centenares de años. Ambos conversaban y comentaban, susurrando, todo lo que estaba aconteciendo a su alrededor en aquel momento.

Ahora que ya todo había acabado y esperaban el dictamen final, el tejo le rogó a su amigo que le explicara qué le había sucedido durante su vida en la tierra, porque se había quedado sin recuerdos. Y el olivo contó, desgranó con voz clara y muy despacio, que el tejo, alegre y vibrante durante cientos de años, había sido herido en su corazón por múltiples rayos y poco a poco había perdido el habla e incluso la memoria.

Imagen de Karras
El olivo le explicaba a su amigo que por más que el viento, los pájaros, los insectos, las ardillas y él mismo se habían afanado en contarle cómo había sido su existencia, él era incapaz de recordar cosa alguna de su pasado. Y una fría mañana de diciembre-siguió contando el olivo- el hacha del leñador le había ahorrado sus últimos sufrimientos y quedó convertido en astillas.

Cuando le tocó comparecer al viejo tejo, la Voz habló de cada día de su vida, del bienestar y la sombra que había aportado a quienes bajo sus ramas se cobijaron, del sosiego y la tranquilidad que experimentaron los que a su lado pasaron, de cómo protegió a los caminantes y al leñador de la lluvia menuda y de todo el amor que había otorgado a pájaros e insectos. Había sido una buena vida la suya y el Ejecutante, a un signo de la Luz, le indicó una de las puertas de salida. El tejo, que ya se encaminaba hacia aquella puerta se volvió y preguntó con voz humilde a su amigo:

Imagen de Karras
-¿Y qué sucedió cuando mis raíces fueron arrancadas y mis ramas y mi tronco cayeron bajo el frío filo del hacha?

 El olivo contestó:

 -Entonces tu recuerdo se convirtió en una silla vacía.

El olivo, que le siguió por la misma puerta, terminó de contarle al anciano tejo que el leñador, que deseaba que aquel árbol se perpetuara de algún modo, trabajó parte de su madera y con sus manos construyó una silla grande y fuerte en la que solía sentarse, al atardecer, para contemplar la llegada de las sombras sobre las montañas. El leñador cerró su corazón y sus ojos a la vida una noche de verano y aquella silla quedó solitaria y callada, como calcinado y olvidado quedó aquel planeta donde un día vivieran hombres, animales y plantas.

Imagen de Karras
Y una mañana, en otro mundo claro y bello que, poco a poco, iba creando su propia historia, alguien encontró, uno junto al otro, a un tejo y a un olivo centenarios y rogó para que se perpetuaran a través de las lluvias, las nieves y los soles de todos los siglos venideros. Para que el rayo no les hiriera, ni perdieran la memoria, y que un día, en otro tiempo y en la historia de otra Tierra pudieran permanecer juntos, por los universos de los universos, amén.


Autor: Maria del Carmen Polo Soler.





lunes, 10 de septiembre de 2018

Hasta Siempre MAGO.......

Hola amigos, sabéis que no soy de escribir, pero hoy tengo que hacerlo por un motivo muy triste para mi y muchos de mi entorno y familia, nunca pensé que escribiría esto, nunca pensé que a un querido amigo lleno de vida y gozando de todo su entorno como lo hacia mi querido mago para algunos de vosotros Karras: http://delamanodelbosque.blogspot.com/, le dedicaría esta triste entrada, y digo triste, porque una maldita enfermedad que solo decir su nombre ya da miedo, se lo ha llevado.

Imagen de Karras
Siento mucha rabia he impotencia al sentir el vacío que nos dejas mago, me queda el consuelo si así se puede decir, de todo el cariño y buen hacer que en toda tu vida diste a todo el que tuvo la gran suerte de conocerte y tratarte como me paso a mi, me siento privilegiada por eso, pero ahora se siente mucho dolor.

Te he estado echando mucho de menos pero siempre con la esperanza en el corazón, ahora ya esa esperanza se ha perdido, te voy a echar muchísimo de menos, tus llamadas, tu voz siempre cálida y cariñosa cuando me decías que pasa Pilili?, como estas mi niña?, y las risas que nos echábamos, que cruel es la vida mago.

El año pasado tuve la gran suerte de conocerte en persona junto a tu querida hada Mar, y no sabes mago, la inmensa alegría que siento de haberlo echo y haber disfrutado junto a vosotros esos dos días que me regalasteis, enseñándome lo que mas te gustaba y disfrutaste mucho haciéndolo como fue Aranjuez y tu querido Toledo, donde no creo que haya un rincón que no le hayas echo una foto, fue un gran regalo de vuestra parte y lo guardo en mi corazón, nunca lo olvidare mago.

Nos dejas huérfanos de tu cariño y presencia, pero como he dicho antes, nos quedamos con todo lo que nos distes que fue mucho y bueno, tu eras así, un mago bueno que por donde pasabas desplegabas tu magia y te ganabas a todo el mundo con tu gran corazón.

Se, que si existe el cielo tu estas en el, en su bosque abrazando a los "ancianos" como tu llamabas a los arboles con años, haciendo fotos que te encantaba, o tocando la guitarra, o subiendo a los arboles como hacías, estoy segura que te han recibido con alegría, sobre todo tu querida Filla que abra dado saltos de alegría al volver a estar a tu lado, también estarán a tu lado tus demás "hijitos" de cuatro patejas, todos contentos de estar de nuevo contigo.

Dejo estas letras tuyas tan bonitas como todo lo que tu hacías mago:

" Puedes volver mil veces al mismo sitio y seguirán los ojos alimentándose del paisaje, Puedes respirar mil veces el mismo aire y el perfume clasificará los recuerdos como nuevos.
Porque es imposible no empaparse de las leyendas del bosque, porque........en lo que al amor, la belleza y a la magia se refiere...nada, puede llegar a saciar....un corazón........hambriento. "


Imagen de Karras

Mago, se que cuidaras de todos nosotros desde allí arriba, siempre estarás en mi recuerdo y sobre todo en mi corazón, te quiero mucho querido amigo, mi querido mago, has dejado una huella muy grande en mi corazón, no te olvidare nunca...., hasta siempre.....





sábado, 8 de septiembre de 2018

La leyenda del Bisonte.


Hace mucho tiempo, cuando el mundo era muy joven, el bisonte no tenía joroba. Él obtuvo su joroba un verano, por su crueldad con los pájaros. Al bisonte le gustaba correr por las praderas por placer. Los zorros corrían delante de él y avisaban a los animales pequeños que su jefe, el bisonte venía.

Un día, cuando el bisonte corría por las praderas, se dirigió hacia donde viven los pequeños pájaros que anidan en el suelo. Los pájaros avisaron al bisonte y a los zorros que iban en la dirección donde tenían sus nidos, pero nadie, ni los zorros, ni el bisonte, les pusieron atención. El bisonte corrió y pisoteó bajo sus pesadas patas los nidos de los pájaros, incluso cuando escuchó a los pájaros llorando, siguió corriendo sin parar.

Nadie sabía que Nanabozho estaba cerca. Pero Nanabozho se enteró de la desgracia sucedida con los nidos de los pájaros y sintió pena por ellos. Corrió, se plantó delante del bisonte y los zorros y los hizo parar. Con su bastón golpeó fuertemente al bisonte en los hombros. El bisonte, temiendo recibir otro golpe, escondió la cabeza entre sus hombros. Pero Nanabozho solamente dijo: "Tú, a partir de hoy, siempre llevarás una joroba sobre tus hombros. Y llevarás la cabeza gacha por vergüenza."

Los zorros corrieron para escapar de Nanabozho, escarbaron agujeros en el suelo y se escondieron dentro. Pero Nanabozho los encontró y les castigó: "Por ser crueles con los pájaros, siempre viviréis en el frío suelo".

Desde entonces, los zorros tienen sus madrigueras en agujeros en el suelo y los bisontes tienen joroba.


Autor: Desconocido.




sábado, 1 de septiembre de 2018

La leyenda de Citli


Transcurrían los días felices en la tribu india del bosque llamado El Amanecer. Todos los días salían los guerreros cazadores para abastecer a sus familias con lo que conseguían cazar. Uno de ellos, llamado Águila de las tinieblas, salía por primera vez. Adentrándose en el bosque llegó a un lago y quedó sorprendido al encontrar en la orilla del lago a una hermosa joven. Decidió esconderse para que no le viera.
Desde su escondite, tras la maleza pudo observar su belleza. Era muy blanca de piel y tenía el pelo largo y rizado y muy rubio.

El se enamoró al instante y decidió ir todos los días a verla pero siempre escondido. Pero ella se dio cuenta de que alguien la observaba y un buen día le sorprendió por detrás. El, asombrado por su osadía, todavía la quiso más. No hubo nadie en la tierra que se amara más que ellos dos. Pero él cada día tenía que regresar a su tribu y no podía llevarla porque los demás no la aceptarían. Al poco tiempo ella quedó embarazada y él decidió escapar de la tribu para quedarse junto a ella y cuidarla. Tuvieron un bebé precioso, una niña. Eran increíblemente felices.

Mientras tanto los guerreros de la tribu estaban enfurecidos por la partida del joven guerrero. Decidieron ir en su busca y traerlo de vuelta con los suyos. Un buen día asaltaron la pequeña cabaña donde vivían ellos. Ella al darse cuenta escondió a su bebé tras la maleza, junto al lago. Los guerreros la mataron y se llevaron su cabellera. Águila que ya volvía de su cacería no dio crédito a lo que veían sus ojos cuando llegó al lugar.

Sus llantos y lamentos llegaron más allá de las estrellas y todo el firmamento. Al rato escuchó a su bebé llorar y fue en su busca. Se sentó con su bebé a la orilla del lago mientras miles de lágrimas rodaban por sus mejillas. Observando a su niña bajo la luz de las estrellas, cayó en la cuenta que era igual a su madre. Su pelo era suave, rubio y rizado y era de piel blanca y ojos verdes. Te llamaré Citli, dijo Águila, que significa lucero nocturno, ESTRELLA. Y te prometo que cuidare de ti todos los días de mi vida. Citli creció y se convirtió en una jovencita preciosa y muy dulce. Un día su padre no volvió de cazar y ella se sentó a la orilla del río a esperarle.
Pasaban los años y ella seguía esperando sentada en la orilla.

Curiosamente no envejecía y estaba cada vez más bella. Un buen día apareció por allí un joven cazador guerrero que se quedó sorprendido por su belleza, y decidió esconderse tras la maleza para observarla... Y la historia se repite...


Autor: Desconocido.




sábado, 25 de agosto de 2018

Lago Tahoe.


Hola amigos, hoy os voy a enseñar un sitio de ensueño que yo creo que a mas de uno le va a gustar, yo me iría ya mismo:), os hablo de este pequeño paraíso en forma de pequeña isla que esta situada en el Lago Tahoe, juzgar por vosotros mismos y a ver quien se apunta:)

Emerald Bay da nombre a un parque estatal de California, y es otra de las atracciones de ésta región y Estado. Por su parte, la pequeña isla del interior de la bahía se llama Fannette, y es la única de todo el lago Tahoe. Si la idea es la de nadar a la isla, primero hay que alertar que es bueno dejar esa aventura a un lado, el agua del lago es helada, y pocos resistirían hasta llegar el pequeño promontorio rocoso.

Un paraíso podemos imaginarlo gigante o extenso. Pero éste rincón del lago Tahoe, permite recrearlo pequeño y abarcable en pocos minutos. Después de todo, no hace falta que sea tan grande, porque basta una bahía como ésta para que se pueda disfrutar largas horas sin apenas moverse. El Lago Tahoe, es famoso por sus aguas puras y transparentes rodeadas de montaña. Y en su orilla, una lengua de agua se interna conformando una bahía (Emerald Bay) coronada por una pequeña isla, tal vez la postal más difundida de la región. Aunque en verano las temperaturas apenas alcanzan los 20°C en promedio, es suficiente para navegar, o sentarse a disfrutar de vistas como éstas.

Lake Tahoe es un lago de agua dulce en las montañas de Sierra Nevada de los Estados Unidos.Se encuentra a lo largo de la frontera entre California y Nevada, al oeste de Carson City, Nevada. Lake Tahoe es el mayor lago alpino en América del Norte. Su profundidad es de 1.645 pies (501 m) por lo que es Estados Unidos el segundo más profundo.

El lago se formó alrededor de hace 2 millones de años y es una parte de la Cuenca del Lago Tahoe con el lago que se forma moderna de la Edad de Hielo. El lago es conocido por la claridad de sus aguas y el panorama de las montañas que lo rodean por todas partes. La zona que rodea el lago también es conocido como el Lago Tahoe, o simplemente Tahoe.

Lake Tahoe es una atracción turística importante, tanto para California y Nevada. Es el hogar de un número de estaciones de esquí, en verano de recreación al aire libre y atracciones turísticas. La nieve y el esquí son una parte importante de la economía de la zona. La montaña y el paisaje del lago son atracciones durante todo el año. Sus carreteras proporcionan acceso todo el año desde  Reno, Carson City y Sacramento.

Aproximadamente dos terceras partes de la costa está en California. La costa sur está dominada por la ciudad más grande del lago, Lake Tahoe, California, que colinda con la ciudad de Stateline, Nevada, mientras Tahoe City, California está ubicada en el lago del noroeste de la costa. Aunque las carreteras de ejecución a la vista de la orilla del lago de gran parte del perímetro de Tahoe, muchas partes importantes de la costa se encuentran actualmente dentro de los parques estatales o están protegidos por el Servicio Forestal de Estados Unidos.





sábado, 18 de agosto de 2018

El Espejo (Leyenda Japonesa)


Había una vez en Japón, hace muchos siglos, una pareja de esposos que tenía una niña. El hombre era un samurai, es decir, un caballero, no era rico y vivía del cultivo de un pequeño terreno. La esposa era una mujer modesta, tímida y silenciosa que cuando se encontraba entre extraños, no deseaba otra cosa que pasar inadvertida.

Un día es elegido un nuevo rey. El marido, como caballero que era, tuvo que ir a la capital para rendir homenaje al nuevo soberano. Su ausencia fue por poco tiempo, el buen hombre no veía la hora de dejar el esplendor de la Corte para regresar a su casa.

A la niña le llevó de regalo una muñeca, y a la mujer un espejo de bronce plateado (en aquellos tiempos los espejos eran de metal brillante, no de cristal como los nuestros). La mujer miró el espejo con gran maravilla: no los había visto nunca. Nadie jamás había llevado uno a aquel pueblo. Lo miró y, percibiendo reflejado el rostro sonriente, preguntó al marido con ingenuo estupor:

— ¿Quién es esta mujer?

El marido se puso a reír:

— ¡Pero cómo! ¿No te das cuenta de que este es tu rostro?

Un poco avergonzada de su propia ignorancia, la mujer no hizo otras preguntas, y guardó el espejo, considerándolo un objeto misterioso. Había entendido sólo una cosa: que aparecía su propia imagen.

Por muchos años, lo tuvo siempre escondido. Era un regalo de amor; y los regalos de amor son sagrados.

Su salud era delicada, frágil como una flor. Por este motivo la esposa desmejoró pronto, cuando se sintió próxima al final, tomó el espejo y se lo dio a su hija, diciéndole:

— Cuando no esté más sobre esta tierra, mira mañana y tarde en este espejo, y me verás. Después expiró. Y desde aquel día, mañana y tarde, la muchacha miraba el pequeño espejo.

Ingenua como la madre, a la cual se parecía tanto, no dudó jamás que el rostro reflejado en la chapa reluciente no fuese el de su madre. Hablaba a la adorada imagen, convencida de ser escuchada.

Un día el padre la sorprende mientras murmuraba al espejo palabras de ternura.

— ¿Qué haces, querida hija?, le pregunta.

— Miro a mamá. Fíjate, No se le ve pálida y cansada como cuando estaba enferma: parece más joven y sonriente.

Conmovido y enternecido el padre, sin quitar a su hija la ilusión, le dijo:

— Tú la encuentras en el espejo, como yo la hallo en ti.





sábado, 11 de agosto de 2018

El Ocaso (Leyenda rusa)


En las proximidades de los Urales había un pequeño pueblo, y en él una pequeña casa en la que vivía un matrimonio con su hijo llamado Grischa. Pese a que el muchacho había acompañado a sus padres en diversos viajes, aseguraba que ningún lugar se podía comparar en cuanto a belleza con su poblado y sus alrededores, colmados de maravillas naturales.

Ni las grandes estructuras, ni la magnificencia del río Moskva a su paso por Moscú o los suntuosos palacios del zar hacían sombra a la tierra que habitaba Grischa, nada… hasta que conoció y se enamoró perdidamente de Natalyja.

Los dos enamorados pasaban largas tardes planeando sobre su futuro en común y sobre la posibilidad de tener hijos algún día; a veces tomaban Michkas y bebían Kumy o simplemente se tomaban de la mano y se miraban mutuamente durante horas. Incluso en los peores momentos, Grischa sentía que mientras estuviese junto a Natalyja nada podría hacerle daño, pero comenzaba a albergar el temor de que su suerte cambiase de un momento a otro, como finalmente sucedió.

Una tarde, Grischa llevaba como regalo a Natalyja una caja de Michkas mientras pensaba en las más sublimes palabras para dedicarle a su amada. Al verla, le dedicó una amplia sonrisa y un beso, pero cuando sus labios se juntaron Grischa advirtió que algo no marchaba pues aquel beso era tan frío e indiferente como el de un desconocido. Acto seguido Natalyja le confesó que su relación había llegado a su fin, ya que ella debía marcharse lejos.

El desolado Grischa tuvo que enfrentarse a la situación, pero su amor por ella no le dejó pensar en otra cosa y comenzó a buscarla por todas partes: en el campo, en pueblos vecinos, en calles y callejones. Hasta que un día la vio fugazmente y se acercó, pero en su desesperación por recuperarla sus palabras hacia ella fueron torpes e impertinentes, de reproche por su actitud, a lo que Natalyja respondió con desdén. Al ver el error que había cometido por no pensar sus palabras, decidió que ya no la buscaría más y que la había perdido para siempre.

Una tarde, Grischa vio a Natalyja en la distancia, pero en lugar de acercarse se quedó mirándola desde lejos, viendo que los años la habían vuelto incluso más hermosa que antes. Las llamas de su pasión por ella aun ardían con intensidad, pero había decidido dejar que Natalyja fuese libre, así que se marchó. Poco después, Grischa se encontraba a orillas del Mar Negro y lentamente comenzó a adentrarse en sus aguas hasta que desapareció bajo ellas. Se dice que la pasión de su corazón dio a los atardeceres el color rojo del fuego, una llama que ni las aguas pudieron apagar. Natalyja nunca supo que el color carmesí de los atardeceres es un recuerdo de su antiguo y joven amor.


Autor: Desconocido.




sábado, 4 de agosto de 2018

Las tres fechas de Bécquer... ( La Leyenda... )


En algunas placas colgadas en las esquinas de las callejuelas toledanas se destaca el dibujo de una hoja de los naranjos, los amantes del Toledo mágico saben descifrar su símbolo, un vivo recuerdo a Gustavo Adolfo Bécquer, a las leyendas toledanas que relató.

Se encontraba el poeta paseando un día por la plaza de Santo Domingo El Real, cuando vio como las cortinillas de una de las ventanas se levantaban para volver a caer con rapidez, ocultando a sus ojos la persona que le miraba. Bécquer volvió a pasar otra tarde y nuevamente ocurrió el mismo hecho, pero no pudo distinguir a nadie en concreto; sin embargo, su sensibilidad como poeta, no le dejo duda que se trataba de una bella mujer, que la conocía y que ella quería expresarle algo... Aquel día sacó su lápiz y apuntó en su cuaderno lo que llamo “ la primera fecha”.

Pasados unos meses, Bécquer vuelve a Toledo, y en otra de sus salidas por esta parte de la ciudad, estando dibujando la portada del viejo convento, creyó ver que desde la misma ventana, una blanca y juvenil mano le saludaba, sin que pudiera percibir rostro alguno. Nuestro poeta espero durante algún tiempo para ver si se repetía el suceso pero ya no volvió a ver aquella misteriosa mano.

Llegó la hora en que tenia que partir hacia Madrid, donde residía, pero antes de guardar sus dibujos apuntó en su cuaderno esta “segunda fecha”

Pasó un año hasta que el poeta volvió nuevamente a esta plaza sin que se le hubieran borrado del todo aquellos recuerdos. Llegándose, le pareció oír las notas de un órgano y los cantos religiosos de voces femeninas que salían del convento.

Preguntó a un mendigo que se hallaba junto a la puerta qué se celebraba ahí, y éste le contestó que se trataba de una toma de hábitos para una novicia.

Entregado Bécquer por ver el desarrollo de este ritual, entró en la iglesia y vio como los sacerdotes envueltos en el incienso se dirigían al fondo del templo donde se hallaba la virgen que iba a ser consagrada ese día con Dios.

Vio como la abadesa, en una acto ceremonial, cortó a la joven el largo cabello que tenía, le quitó las joyas que llevaba y la desnudó de su traje ordinario para ponerle el hábito, vio también como la joven se tumbaba boca abajo en el suelo y se la cubría con pétalos de flores en medio del sonido de una triste melodía.

Acabado el rito, se abrió una puerta dentro del coro por donde la nueva esposa de Dios entró hacia la clausura; en ese momento el poeta pudo ver su rostro y se dio cuenta que él conocía a aquella muchacha sin haberla visto nunca, era la mujer de la mano blanca que le saludaba desde las ventanas del convento.

Quiso gritar para expresar sus sentimientos, pero no pudo. En aquel mismo instante se cerraba para siempre la puerta claustral.

Pregunta con impaciencia a una viejecita quién era la muchacha... y ésta le dijo que se trataba de una joven que se encontraba sola en el mundo tras la muerte de sus padres y, viéndola así, el deán de la catedral, le ofreció una dote para que pudiera tomar el velo.

Cuando nuestro poeta le pregunta donde vivía esa mujer, no pudo contener sus sentimientos al saber que era aquella casa donde vio por primera vez levantarse y caerse las cortinas de la ventana.

Esta es “La tercera fecha” de Bécquer, que nunca fue escrita porque el poeta la llevó en un sitio donde no se borraría jamás, donde nadie más la puede leer...., en su corazón.


 Bécquer.