sábado, 28 de febrero de 2026

La leyenda de Citli.

Transcurrían los días felices en la tribu india del bosque llamado El Amanecer. Todos los días salían los guerreros cazadores para abastecer a sus familias con lo que conseguían cazar. Uno de ellos, llamado Águila de las tinieblas, salía por primera vez. Adentrándose en el bosque llegó a un lago y quedó sorprendido al encontrar en la orilla del lago a una hermosa joven. Decidió esconderse para que no le viera.

Desde su escondite, tras la maleza pudo observar su belleza. Era muy blanca de piel y tenía el pelo largo y rizado y muy rubio.

El se enamoró al instante y decidió ir todos los días a verla pero siempre escondido. Pero ella se dio cuenta de que alguien la observaba y un buen día le sorprendió por detrás. El, asombrado por su osadía, todavía la quiso más. No hubo nadie en la tierra que se amara más que ellos dos. Pero él cada día tenía que regresar a su tribu y no podía llevarla porque los demás no la aceptarían. Al poco tiempo ella quedó embarazada y él decidió escapar de la tribu para quedarse junto a ella y cuidarla. Tuvieron un bebé precioso, una niña. Eran increíblemente felices.

Mientras tanto los guerreros de la tribu estaban enfurecidos por la partida del joven guerrero. Decidieron ir en su busca y traerlo de vuelta con los suyos. Un buen día asaltaron la pequeña cabaña donde vivían ellos. Ella al darse cuenta escondió a su bebé tras la maleza, junto al lago. Los guerreros la mataron y se llevaron su cabellera. Águila que ya volvía de su cacería no dio crédito a lo que veían sus ojos cuando llegó al lugar.

Sus llantos y lamentos llegaron más allá de las estrellas y todo el firmamento. Al rato escuchó a su bebé llorar y fue en su busca. Se sentó con su bebé a la orilla del lago mientras miles de lágrimas rodaban por sus mejillas. Observando a su niña bajo la luz de las estrellas, cayó en la cuenta que era igual a su madre. Su pelo era suave, rubio y rizado y era de piel blanca y ojos verdes. Te llamaré Citli, dijo Águila, que significa lucero nocturno, ESTRELLA. Y te prometo que cuidare de ti todos los días de mi vida. Citli creció y se convirtió en una jovencita preciosa y muy dulce. Un día su padre no volvió de cazar y ella se sentó a la orilla del río a esperarle. Pasaban los años y ella seguía esperando sentada en la orilla.

Curiosamente no envejecía y estaba cada vez más bella. Un buen día apareció por allí un joven cazador guerrero que se quedó sorprendido por su belleza, y decidió esconderse tras la maleza para observarla... Y la historia se repite...



Autor: Desconocido.


sábado, 21 de febrero de 2026

Moda ¨Therian¨.

Hola amigos, hoy no os pongo leyenda, hace mucho tiempo escribía de vez en cuando de cosas que pasaban en el día a día, hoy he visto una noticia que me ha superado, no se si habréis oído hablar sobre la moda ¨Therian¨, o yo estoy atrasa del todo o esta juventud esta tan aburrida que ya no saben hacer mas ( y perdonar por la palabra ) gilipolladas, os explico.

Los Therian, tanto chicos como chicas se dedican a comportarse y hacer totalmente todo igual que un perro, gato etc, se ponen caretas para parecerse al animal que dicen sentirse, ósea comportarse como ellos, andar, incluso he visto que los llevan con sus correas por la calle y ellos andando como los perros, subir a un taxi y al conductor en vez de hablar le ladran, como si el hombre supiese así lo que quiere el ¨gili¨ de turno.

De verdad que no entiendo a que grado de imbecilidad o lo que sea, esta llegando esta juventud, en serio que no llego a entender, que estén con los móviles a todas horas en las manos, que ni dejan de mirarlo cuando cruzan una calle, que seamos los demás los que tengamos que ir con cuidado o nos los ¨tragamos¨ ya que no miran nada, y ahora con esta moda, que es lo que les pasa?, con tantas cosas bonitas que se pueden hacer y pierdan el tiempo de esa manera, tiempo precioso que ellos no saben que ya no lo van a tener, en fin, que pena.


Pili.

sábado, 14 de febrero de 2026

El Pastor y la Tejedora. ( Leyenda China )

Niu Lang era un pastor modesto, y gracias a una de sus vacas, un día llegó a conocer a la tejedora Zhi Nu. Sin embargo, ella no era una simple tejedora, sino una diosa que quería dejar de vivir en el cielo y tener una vida terrenal. Los dos se enamoraron perdidamente uno del otro, decidieron casarse y tuvieron dos hijos, un niño y una niña.

Sin embargo, los dioses del cielo habían estado observando a Zhi Nu desde el principio y no estaban de acuerdo con su forma de vida ni con su relación, ya que una diosa no podía estar casada con un humano. Así que le pidieron que regresara de nuevo al cielo, y  ella no tuvo más remedio que obedecer.

Pero Niu Lang no estaba dispuesto a perderla y fue corriendo tras ella para impedir que se marchara. Los dioses se dieron cuenta de que iba a ser difícil poder separarlos, así que decidieron abrir un río entre ambos. A un lado del río se encontraba Zhi Nu y al otro lado su esposo, ambos muy apenados por estar separados. Tal fue la pena que sentían, que un grupo de urracas se apiadaron de ellos y volaron juntas para formar un puente que les permitiera estar juntos, aunque fuera por muy poco tiempo.

Los dos enamorados permanecen separados, pero cada séptimo día del séptimo mes del calendario lunar chino, se dice que miles de urracas se reúnen y se juntan para crear un puente que una a los dos enamorados y puedan estar juntos una noche una vez al año.


sábado, 7 de febrero de 2026

La piel del Venado ( Leyenda Maya )

Hace muchísimos años, en la península de Yucatán, México, vivían muchos venados, los cuales corrían libres y felices por aquellas praderas.

Era un lugar donde se estaba muy bien, pues el clima era excelente, había un montón de comida más que suficiente para todos, los venados vivían días tranquilos, sin preocuparse de nada… salvo de una cosa, su piel. Su piel era tan clara y tan brillante que no les permitía ocultarse de los depredadores, pues cuando el sol los iluminaba parecían un diamante de lo que brillaba, incluso, en medio de la pradera más extensa o de la selva más tupida.

Un día, un grupo de esos venados se encontraba pastando por aquellas tierras cuando de pronto escucharon las voces de unos cazadores que se acercaban a ellos. Uno de aquellos venados, que era especialmente grande y fuerte, fue perseguido por los cazadores, que le disparaban flechas intentando cogerle. No obstante, el venado era muy rápido y sus patas eran muy fuertes, por lo que pudo correr y correr para ponerse a salvo. Pero en cada lugar que se ocultaba el venado su piel brillante resplandecía, haciendo que los humanos lo encontraran rápido. Así, cuando creyó haberlos perdido de vista finalmente, la tierra debajo de sus pies desapareció y el venado cayó al vacío.

Cuando volvió a abrir los ojos se dio cuenta de que se encontraba en una cueva oculta entre la maleza y que estaba bien. A pesar de que le dolía una de sus patas, estaba bien. De pronto escuchó las voces de los cazadores, que daban gritos intentando hallarle. Su presencia se mantuvo en los alrededores unos minutos hasta que, al parecer, desistieron y se fueron de aquel lugar. Entonces el venado intentó salir de ahí para volver a encontrarse con su familia, a la que había dejado atrás durante la huida, pero le dolía mucho la pata lastimada y casi no podía moverse.

En esas que se dio cuenta de que aquella cueva era la morada de tres espíritus de la selva, que le acogieron con amabilidad y, viendo que el venado se encontraba lastimado, rápidamente se dispusieron a curar su pata utilizando un ungüento de frutos del bosque. Tras esto alimentaron y cuidaron al venado, que en el tiempo que pasó allí pudo recuperarse. Cuando ya estaba dispuesto a irse, el venado agradeció a los espíritus todo lo que habían hecho por él, pero antes de su marcha uno de los espíritus dijo:

—Debemos agradecerte nosotros a ti, pues aquí no recibimos visitas y creemos que los humanos nos han olvidado. Gracias a tu visita, sin embargo, hemos decidido concederte un deseo, lo que tú quieras. Pero piénsalo bien, porque solo será uno.

El venado entonces se puso a pensar: cosas materiales no necesitaba, tampoco comida… En realidad no había nada que deseara, salvo…

—Me gustaría que mi piel no fuera tan brillante. ¡Oh, sabios espíritus! Porque eso hace que los cazadores puedan encontrarme fácilmente.

Sin perder tiempo los espíritus asintieron y empezaron a frotar la piel del venado con lodo que se encontraba en la cueva, lodo oscuro y grueso, y luego, cuando salieron a la superficie y el sol bañó al venado, el lodo se secó y se volvió su verdadera piel. Muy agradecido con los espíritus y con lágrimas en los ojos, el venado volvió a donde se encontraba su familia.

Cuenta la leyenda que, tras esto, todos los venados que llegaron al mundo después de él también tenían la piel oscura como el lodo, lo que les permitía esconderse y encontrarse muy bien entre la selva.