Sin embargo, los dioses del cielo habían estado observando a Zhi Nu desde el principio y no estaban de acuerdo con su forma de vida ni con su relación, ya que una diosa no podía estar casada con un humano. Así que le pidieron que regresara de nuevo al cielo, y ella no tuvo más remedio que obedecer.
Pero Niu Lang no estaba dispuesto a perderla y fue corriendo tras ella para impedir que se marchara. Los dioses se dieron cuenta de que iba a ser difícil poder separarlos, así que decidieron abrir un río entre ambos. A un lado del río se encontraba Zhi Nu y al otro lado su esposo, ambos muy apenados por estar separados. Tal fue la pena que sentían, que un grupo de urracas se apiadaron de ellos y volaron juntas para formar un puente que les permitiera estar juntos, aunque fuera por muy poco tiempo.Los dos enamorados permanecen separados, pero cada séptimo día del séptimo mes del calendario lunar chino, se dice que miles de urracas se reúnen y se juntan para crear un puente que una a los dos enamorados y puedan estar juntos una noche una vez al año.


Qué preciosa leyenda, ¿qué hará el amor para ser tan bonito?
ResponderEliminarGracias por dejarnos bellísimas historias, y esta no podía ser menos.
Un besote grande, feliz fin de semana.
Hermosa leyenda, en la que los animales ayudan a los humanos, una vez al año.
ResponderEliminarBesitos.
Qué bonita historia y comprobar como los animales ayudan a los humanos para que puedan ser felices por menos una vez al año, y gracias por compartir este hermosa leyenda
ResponderEliminarTe dejo un abrazo Pili
Puri
Es una historia muy bonita.
ResponderEliminarMaravilloso puente que les permite unirse aunque sólo sea una vez al año.
Un beso.
Dulce y bella leyenda que tiene un final feliz ¡qué belleza esos pájaros haciendo un puente!
ResponderEliminarMuchos besos.
Qué entretenida leyenda. Las ilustraciones también son muy bonitas. Besos
ResponderEliminarQué bueno Pilar, terminó con un final feliz aunque solo sea una vez al año, pues mira algo es algo, me ha encantado leerte y también agradezco tu huella con toda mi alma. Yo voy tirando de mi carroza vieja la fotografía que viste ya tiene 10 años entonces todo iba bien cuando uno es más o menos feliz también estamos mejor de aspecto ,pero luego los disgustos y los años hacen sus estragos.
ResponderEliminarLo importante es tener bien la cabeza y lo demás ya nada importa bueno no importa la salud, pero los años no perdonan y el cuerpo se gasta.
Hasta otro momento amiga te recuerdo con cariño un abrazo grande lleno de gratitud y estima por todo lo que compartes.
✨️❤️✨️🌹☔️
Linda leyenda con final feliz. Esos pájaros deberían tejer puentes por todo el mundo. Abrazos Piruja
ResponderEliminarOtra bonita leyenda nos dejas Piruja. Gracias y besos.
ResponderEliminarBienvenidas las urracas que hacen felices a los dos, un abrazo Pili!
ResponderEliminarQue hermoso tu escrito
ResponderEliminarTe felicito
Isaac
Piruja, es una leyenda que ilustra cómo la voluntad y la compasión —representada aquí por las urracas— pueden abrir caminos incluso donde los dioses imponen abismos. Me conmueve esa idea de que un solo encuentro al año sea suficiente para alimentar un amor que el resto del tiempo habita en la distancia. Va un abrazo.
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