lunes, 13 de octubre de 2014

El artesano de las nubes.


Cielo era un pueblo de montaña en el que vivían mas de cuatro mil personas, eso sin contar a los turistas que se acercaban hasta allí para poder contemplar los espectaculares amaneceres y las increíbles puestas de Sol que desde aquel lugar privilegiado se podían apreciar. Era todo un lujo para la vista contemplar aquellos acontecimientos únicos y diarios en los que la madre naturaleza empleaba las distintas gamas de colores como nadie.

Oto era uno de los habitantes de Cielo. Después de pasarse mas de la mitad del día estudiando, ayudaba a su padre, siempre había algo que hacer, que si sembrar la tierra, que si cultivarla, que si poner comida a los animales, que si limpiar, que si ordeñar, que si....

Un día el padre de Oto lo vio tan cansado que le dio el día libre. Oto se alejo del pueblo, no paro de andar y de andar hasta que para su sorpresa se encontró casi en lo alto de la montaña mas cercana a la que el habitaba.

- Por lo poco que me queda, subiré hasta la cima, se dijo, y continuo andando y andando hasta que se sintió justo debajo de un grupo de nubes. Sin darse cuenta de lo que hacia, levanto sus brazos para seguidamente con sus manos empezar a dar forma a una nube que cuando se alejo de el, su semblanza con un caballo era admirable.

Satisfecho con el resultado sus manos después trabajan en un muñeco de nieve, mas tarde en un coche y luego...Se le paso el tiempo volando y a pesar de bajar la montaña corriendo, llego muy tarde a su casa. Al día siguiente, y para su sorpresa, todo el mundo hablaba de los preciosos dibujos de nubes que se pudieron ver en el cielo de Cielo el día anterior.

- Te lo has perdido -hubo quien le dijo-, te los has perdido y una cosa así solo ocurre una vez en la vida, Oto estaba desorientado, las nubes habían pasado sobre su pueblo tal como el las había "trabajado", pero nada dijo.

Habían pasado tres meses desde el día de las nubes cuando su padre le volvió a dar un día libre. Se preparo mejor que la vez anterior y sin pensárselo mucho se encamino a la montaña desde la que tres meses atrás moldeara nubes a su antojo.

Esta vez se esforzó mas que la anterior, las nubes que pasaban por sus manos se trasformaban en pájaro, en faro, en barco....Ese día a la hora de regresar a su casa aun corrió mas que la anterior pero volvió a llegar muy tarde a su casa. Al día siguiente, y sin que a el le sorprendiese esta vez, todos hablaban de las formas de las nubes que habían cruzado el cielo de su pueblo.

- Ja, ja, ja, eres gafe, te lo has vuelto a perder, ni imaginarte puedes las bonitas formas de las nubes que pasaron ayer sobre Cielo.-Oto no dijo nada, pero se sintió muy orgulloso de ello.

Cuando al cabo de cuatro meses su padre le volvió a dar el día libre, Oto ya tenia pensado que hacer, se marcho varias montañas mas allá para dar nuevas formas a las nubes, cuando termino, al haberse desplazado con coche llego antes de que las nubes hiciesen su aparición sobre Cielo, que bonitas se veían desde su pueblo, era un doble espectáculo, por un lado poder ver las nubes, y por otro, ver lo ilusionada que la gente miraba al cielo.

En ese momento Oto oyó que la chica mas deseada del pueblo, Clara, entre suspiros le decía a su mejor amiga: si alguien superase tanta belleza sin duda seria mi príncipe azul. Poco después la puesta de sol se sumo a la fiesta y fue la guinda que corono aquel día en la memoria de Oto.

Tres meses después de lo sucedido el padre de Oto le concedió otro día libre, el joven soñaba con ser el príncipe azul de Clara, y llevaba todo ese tiempo intentando pensar en como se podría superar la belleza de aquel día.

Volvió a alejarse varias montañas, para una vez en la cima poder dar forma a las nubes, pero no contaba que aquel día ellas estaban mas altas que la cima de esa montaña, se puso hasta de puntillas, pero sus dedos solo las podían rozar. Para desahogarse de su mala suerte empezó a componer un poema para Clara, pero lo suyo no era componer, ni cantar, ni recitar. Simplemente y después de fracasar con las composiciones, les abrió el corazón a las nubes y les contó de su amor por Clara.

Oto bajo la montaña muy despacio, estaba triste, pero se sentía liberado, al menos se había desahogado y sus sentimientos ya no le pesaban tanto como antes.La sorpresa se la llevo al día siguiente, todo el que se cruzaba con el lo miraba de diferente forma que de costumbre, sospechaba que se había perdido algo hasta que tropezó con alguien que le pregunto:

-¿ Como lo hiciste ?, dime ¿ Como lo hiciste ?

-¿ Como hice que ?

- Lo de las nubes.

-¿ Quien te lo ha dicho ?- Pregunto Oto sorprendido.

-¿ Que quien me lo ha dicho ? Ja, ja, ja, tu mismo.

-¿ Yo ?, Eso no es verdad, no le he dicho nada a nadie.

- Entonces dime, ¿Como es que lo sabe todo el pueblo?

- No lo se. - Oto se sentía muy confundido.

- Lo que no entiendo es como se te ocurrió hablarles a las nubes, y mucho menos como has conseguido que ellas transmitiesen tu sentir.

-¿ Que ?

- Por cierto, Clara te anda buscando, y no me extraña después de esa "lluvia" de bonitas frases que cayeron sobre Cielo.



Autor: SOL-O-LUNA



jueves, 9 de octubre de 2014

La Mocadorá ( Sant Donís )


Hola amigos, son las doce de la noche y mientras preparo esta entrada estoy oyendo lo que aquí en Valencia se le dice la nit del foc (castillo de fuegos artificiales), eso quiere decir que ya estamos a 9 de Octubre día de la Comunidad Valenciana, no esque los de apie tengamos mucho que celebrar pero no me voy a poner seria, y me voy a la parte bonita de esta fiesta que es aparte del día de la Comunidad, también es San Donis, que aquí es como el día de los enamorados. Algunos de vosotros ya lo conocéis porque otros años lo he puesto, este año lo hago de nuevo para quien no lo conozca:)

La Mocadorá (pronunciada en valenciano: Mocaorà) es una celebración popular de la ciudad de Valencia y circundantes, que tiene lugar el día de la Comunitat Valenciana (9 de octubre), que es el día de Sant Donís (San Dionisio).
La tradición consiste en que los hombres regalen a sus parejas (también a la madre) un pañuelo (mocador en valenciano) en el que hay envueltos dulces hechos con mazapán de distintas formas y colores que representan frutas y hortalizas de la Huerta de Valencia.

La tradición de la mocadorá se remonta al siglo XVIII, cuando tras la Guerra de Sucesión, los Decretos de Nueva Planta prohibieron la celebración de la entrada de Jaime I en Valencia. Como respuesta a la prohibición borbónica, los panaderos empezaron a producir unos dulces de mazapán que representaban los cohetes que ya no se podían hacer sonar, pero al mismo tiempo, por su forma fálica o redonda recordaban los órganos sexuales masculinos y femeninos. Son los llamados piuleta i tronador (la nomenclatura tenía una connotación sexual muy presente).

Piuleta
Tronador
Junto con la piuleta y el tronador también se fabricaban pequeñas frutas y hortalizas, que según la creencia popular hacían referencia tanto a la fertilidad de la Huerta de Valencia, como a las hortalizas que los moros regalaron a la reina Doña Violante de Hungría (esposa de Jaime I).


Ya desde los comienzos, los dulces iban envueltos en un pañuelo (mocador en valenciano) y todo junto, dulces y pañuelo, constituía el regalo para la mujer amada. Poco a poco, el pañuelo dio nombre a la festividad "La Mocadorá".


Por esta tradición, muchos valencianos consideran el 9 de octubre como el día de los enamorados su (San Valentín particular). También es tradición que las mujeres conserven todos los pañuelos que su pareja les regala año tras año desde que comenzaran a salir (son una prueba de amor y como tal son conservados).









Como podéis ver en las imágenes se imita toda clase de frutas, verduras y hortalizas, como la coliflor, habas, plátanos, maíz, zanahorias, manzanas, en fin de todo lo que os podéis imaginar, siendo cada pieza una pequeña obra de arte ya que son idénticas a las de verdad pero estas con la dificultad de que son en pequeño, tienen mucho merito todos los pasteleros y panaderos que hacen este trabajo.
Una semana o dos antes de la fiesta ya se ven los escaparates de centros comerciales, pastelerías y hornos llenos de Pañuelos, Fulars y Pashminas listos para ser elegidos y mejor aun, ser regalados junto a los dulces.


Bueno esta es mas o menos la historia del San Valentin valenciano, espero que os haya gustado, yo con vuestro permiso me regalo yo misma mi bandejita y a disfrutar, la pena que no podáis degustar las frutitas de mazapán que son una delicia, ya lo hago yo por vosotros :),si gustáis......:)




lunes, 6 de octubre de 2014

Leyenda de la Princesa de las Nubes.


Nacido en buena familia, Daye era un niño guapo y muy inteligente. Cuando tenía diecisiete años se convirtió en el joven más solicitado de su pueblo. Venían los casamenteros casi todos los días para recomendarle chicas guapas de buena familia. Pero sus padres los rechazaron tajantemente, porque el padre de Daye había tenido un sueño, en el que un viejo inmortal le anunció que su hijo tenía que casarse con la Princesa de las Nubes. Pasaron dos años, al ver que no venía la anunciada novia de su hijo, los padres se ponían cada vez más nerviosos, porque ningún casamentero volvió a pisar su casa. Se arrepintieron de no haber escogido una chica de buena familia para su hijo.

Un día, cuando Daye estaba leyendo en su estudio, súbitamente una agradable fragancia le llamó la atención. Levantó la cabeza y vio a una joven bellísima entrando por su puerta. Varias criadas vestidas con fina seda y de buen porte le seguían el paso. Enseguida, su estudio se perfumó de un aroma embriagador y se iluminó con la extraordinaria presencia femenina.

El joven quedó totalmente sorprendido de la extraordinaria aparición de la bellísima y elegante dama en su casa. Se puso sonrojado y un poco cohibido, pero acertó a decir algo que podía encajar en esa situación:

—¡Dichosos ojos que ven la hermosura que ennoblece mi casa! La bella visitante sonrió dulcemente, tapándose los dientes de perlas con la larga manga de seda. En eso, una de las criadas dijo:

—La dama es la Princesa de las Nubes. Venimos de la Residencia Celestial.

Daye se quedó casi anonadado con la súbita aparición de la Princesa tan largamente esperada. Hechizado por la belleza de la lindísima mujer, se quedó en el acto enamorado. Pero la emoción le robó las palabras. Por rubor, la joven tampoco encontraba de momento tema de conversación. Los dos se quedaron durante un buen rato, que se interrumpió afortunadamente con la intervención de una criada inteligente, quien puso entre los dos un tablero de damas chinas.

Nunca antes Daye había perdido una partida en el pueblo, pero hoy no podía ganar de ninguna manera a la Princesa de las Nubes. Antes de despedirse, la bella mujer le dejó mil monedas de oro para que construyera una casa, y quedaron en verse cuando estuviese concluida la obra. La Princesa se fue, dejando en el joven enamorado una viva añoranza.

Antes de que pasaran dos meses, la nueva casa quedó construida y amueblada. Esa misma noche se presentó misteriosamente la princesa. El joven le pidió la mano, pero la princesa le dijo:

—Si nos casamos, podemos vivir juntos sólo seis años. En cambio, podemos ser amigos durante treinta años. Tienes que elegir.

—Vamos a casarnos primero dijo Daye—, luego veremos lo que se puede hacer después.

Esa misma noche se casaron. Vivieron seis años juntos impregnados de felicidad. Tuvieron un hijo y una hija. Parecía que iban a vivir toda la vida felices, hasta el punto que Daye perdió la noción del tiempo y olvidó la separación anunciada. Un buen día desapareció misteriosamente la Princesa de las Nubes. Daye se acordó repentinamente de que ese día se cumplía el sexto aniversario de su matrimonio y comprendió que toda opción inevitablemente comporta una renuncia.


Autor: Desconocido.



jueves, 2 de octubre de 2014

La Hilandera (Leyenda)


Erase una vez un molinero muy pobre que no tenia en el mundo mas que a su hija, ella era una muchacha muy hermosa.

Cierto día el rey mando llamar al molinero, pues hacia mucho tiempo que no le pagaba impuestos, el pobre hombre no tenia dinero, así es que se le ocurrió decirle al rey:
- Tengo una hija que puede hacer hilos de oro con la paja.
- ¡ Tráela !- ordeno el rey.

Esa noche el rey llevo a la hija del molinero a una habitación llena de paja y le dijo:

- Cuando amanezca, debes haber terminado de fabricar hilos de oro con toda esta paja, de lo contrario castigare a tu padre y también a ti.

La pobre muchacha ni sabia hilar, ni tenia la menor idea de como hacer hilos de oro con la paja, aun así se sentó frente a la rueca a intentarlo, como su esfuerzo fue en vano, desconsolada se echo a llorar.

De repente la puerta se abrió y entro un hombrecillo extraño.
- Buenas noches dulce niña, ¿ por que lloras ?
- Tengo que fabricar hilos de oro con esta paja -dijo sollozando- y no se como hacerlo.

-¿ Que me das a cambio si la hilo yo ?- pregunto el hombrecillo.
- Podría darte mi collar - dijo la muchacha.
- Bueno, creo que eso bastara - dijo el hombrecillo y se sentó frente a la rueca.

Al día siguiente, toda la paja se había transformado en hilos de oro, cuando el rey vio la habitación llena de oro, se dejo llevar por la codicia y quiso tener todavía mas, entonces condujo a la muchacha a una habitación aun mas grande llena de paja, y le ordeno convertirla en hilos de oro, la muchacha estaba desconsolada. "¿ Que voy hacer ahora ?", se dijo.

Esa noche el hombrecillo volvió a encontrar a la joven hecha un mar de lagrimas, esta vez acepto su anillo de oro a cambio de hilar toda la paja. Al ver tal cantidad de oro, la avaricia del rey se desbordo, encerró a la joven en una torre llena de paja.

- Si mañana por la mañana ya has convertido toda esta paja en hilos de oro, me casare contigo y seras mi reina.
El hombrecillo regreso por la noche, pero la joven ya no tenia nada mas para darle.
- Cuando te cases- propuso el hombrecillo -tendrás que darme tu primer hijo.
Como la joven no encontró una solución mejor, tuvo que aceptar el trato.

Al día siguiente, el rey vio con gran satisfacción que la torre estaba llena de hilos de oro, tal como lo había prometido, se caso con la hija del molinero.

Un año después de la boda, la nueva reina tuvo una hija, la reina había olvidado por completo el trato que había echo con el hombrecillo, hasta que un día apareció.
- Debes darme lo que me prometiste -dijo el hombrecillo.
La reina le ofreció toda clase de tesoros para poder quedarse con su hija, pero el hombrecillo no los acepto.
- Un ser vivo es mas precioso que todas las riquezas del mundo- dijo.

Desesperada al escuchar estas palabras, la reina rompió a llorar, entonces el hombrecillo dijo:
- Te doy tres días para adivinar mi nombre, si no lo logras, me quedo con la niña.
La reina paso la noche en vela haciendo una lista de todos los nombres que había escuchado en su vida, al día siguiente, la reina le leyó la lista al hombrecillo, pero la respuesta de este a cada uno de ellos fue siempre igual:
- No, así no me llamo yo.
Al tercer día, la desesperada reina envió a sus emisarios a los rincones mas alejados del reino, ya entrada la noche, el ultimo emisario en llegar relato una historia muy particular.
- Iba caminando por el bosque cuando de repente vi a un hombrecillo extraño bailando en torno a una hoguera, al tiempo que bailaba iba cantando:"¡ La reina perderá, pues mi nombre nunca sabrá, soy el gran "! Rumpelstiltskin !".

Esa misma noche, la reina le pregunto al hombrecillo:
-¿ Te llamas Alfalfa ?
- No, así no me llamo yo.
-¿ Te llamas Zebulón ?
- No, así no me llamo yo.
-¿ Sera posible entonces, que te llames Rumpelstiltskin ?- pregunto por fin la reina.

Al escuchar esto, el hombrecillo sintió tanta rabia que la cara se le puso azul y después marrón.
Luego pateo tan fuerte el suelo que le abrió un gran hueco.
Rumpelstiltskin desaparecio por el hueco que abrio en el suelo y nadie lo volvió a ver jamas.
La reina por su parte, vivió feliz para siempre con el rey y su preciosa hijita.

Fin.


Autor: Desconocido.




lunes, 29 de septiembre de 2014

Cecilia


Hola amigos, hoy os presentare la biografía de una dama de la canción que muy pronto nos dejo debido a un trágico accidente de trafico como ha sucedido con muchos cantantes, hoy os hablo de esta mujer que aunque ya hace muchos años, quien no se acuerda de ese"Ramito de Violetas", os hablo de Cecilia:

Evangelina Sobredo Galanes, mas conocida como Cecilia, nació en Madrid el 11 de octubre de 1948, era hija de un diplomático español que debido a motivos de trabajo viajo por medio mundo y con el la familia, por lo que tuvo una educación bastante más abierta que la de sus contemporáneos españoles, además de aprender idiomas.

Aprendió a hablar en inglés al mismo tiempo que en español. Por ello sus primeras letras como cantautora fueron en estos dos idiomas por igual, aunque finalmente se decantó por el materno. Se educó con una monja estadounidense que la animaba a tocar la guitarra y a cantar en todas las fiestas de fin de curso. De regreso a España, comenzó y abandonó los estudios de Derecho, decidiendo dedicarse por completo a la música, y a componer sus propias letras. Éstas poseen una calidad poética y literaria excelente, muy por encima de lo habitual en su tiempo, y se adscriben a corrientes existencialistas y a la canción de protesta feminista.

Tal y como la propia Cecilia explica en las notas de su primer LP, la afición musical se desarrolló desde edad muy temprana en el entorno familiar y escolar. A su llegada a Madrid y comenzando sus estudios universitarios, comenzó a tocar y cantar canciones en inglés en diferentes colegios mayores. En esa época conoció a Julio Seijas y a Joaquín Torres, quienes serían determinantes en el comienzo de su carrera profesional. Junto a Nacho Sáez de Tejada (Nuestro Pequeño Mundo) y Julio Seijas,

En 1970, Cecilia grabó un sencillo con el nombre de "Expresión" que incluía las canciones "Try catch the sun" y "Have you ever had a blue day?", cantadas en inglés con aire bluessy-folk y, aunque Cecilia y Julio Seijas siguieron colaborando, el grupo se disolvió.

En 1971, firmó contrato con la multinacional CBS entonces recién instalada en España. Adoptó el nombre artístico de Cecilia debido a que "Eva" ya estaba registrado y el tema "Cecilia" de Simon y Garfunkel, a quienes admiraba, estaba siendo lanzado por su compañía de discos. Grabó su primer sencillo en solitario con las canciones Mañana y Reuníos, siendo esta última un ruego para que volvieran los entonces recién disueltos Beatles. Aunque no supuso un gran éxito, el disco representó entonces una novedad en un panorama dominado por cantautores de influencia francesa como Mari Trini, Joan Manuel Serrat o Luis Eduardo Aute.

En 1972, lanzó su primer LP, con el título "Cecilia". Es el único LP original que incluye temas en castellano e inglés. Una canción social de este disco, "Dama, Dama", fue un éxito, así como las existenciales "Nada de nada", "Mi gata Luna", "Fui" o "Señor y dueño" (que según sus propias palabras, era su canción favorita). La portada se debe al fotógrafo Paco Ontañón que retrató a Cecilia con un guante de boxeo en la mano derecha, en alusión a las letras comprometidas que contenía el álbum. Es también una clara referencia a la canción "The boxer" de Paul Simon. Cecilia tuvo problemas con la censura. Es más la canción "Dama, Dama", la cual hablaba de la vida de una mujer para el régimen muy liberal, tuvo que ser modificada en la parte que se decía "Puntual cumplidora del tercer mandamiento, algún desliz en el sexto" por "... algún desliz inconexo". Evidentemente, el régimen seguía considerándose católico y no podían tolerar que aunque fuera en una canción se "fomentara" un delito como era el adulterio.

En 1973, apareció su segundo LP, titulado "Cecilia 2". Su título iba a ser "Me quedaré soltera". De nuevo una foto de Paco Ontañón figura en la portada, simulando levemente un embarazo, dando a entender que no se iba a casar, a pesar del embarazo. La discográfica cambio de idea, modificando el título al disco y utilizando una fotografía más discreta de Ontañón. Los temas de este álbum tratan temas variados, pero siempre muy personales. Algunos hablan de recuerdos como "Cuando yo era pequeña", ecologismo, "Mi ciudad", otros de planteamientos vitales "Me quedaré soltera", cuya temática resultaba polémica para la época por sus planteamiento feminista. "Si no fuera porque..." reflexionaba sobre el suicidio mientras que "Un millón de sueños" hacía referencia a la Guerra Civil Española. Otras canciones hablan de un amor existencial, elegíaco y triste muy característico de Cecilia ("Canción de amor", "Me iré de aquí"). Sólo "Andar", tema de apertura del disco, escapa de esa tristeza y aparece lleno de ganas de vivir. No logró emular el éxito de ventas del LP anterior aunque fue aclamado por la crítica.

En 1975, su tercer álbum "Un ramito de violetas", fue el mayor éxito de su corta y fulminante carrera. La canción que da nombre al disco fue la que tuvo más éxito del LP y por la que se suele recordar a Cecilia, quizá injustamente, ya que muchos de sus otros éxitos son también notables. Según su hermana Teresa, antes de ser canción fue un cuento. Junto a esta pieza destacan canciones como "Mi querida España", "Decir adiós" o "Sevilla". Es destacable que la portada y funda interior fue un trabajo de la propia Cecilia. La portada fue una pintura de la autora, así como cada canción, que recibió una ilustración procedente de sus pinturas, de estilo naïf.

También ese mismo año 1975 Televisión Española, decidió que representara a España en el Festival de la OTI a lo que la artista aceptó a regañadientes, puesto que no le gustaban los festivales. La canción seleccionada fue "Amor de medianoche", compuesta por Juan Carlos Calderón y cuyo título original era "La llamada". Cecilia trató por todos los medios de cantar una letra más acorde con su personal estilo, y para ello finalmente sustituyó todo el texto, pasando el tema a llamarse "Amor de medianoche".

Cecilia consiguió el segundo puesto. Grabó entonces un LP recopilatorio con el título de esa canción, que fue su último trabajo de larga duración. Sin embargo, aún llegó a editar dos singles en 1976, "Tú y yo"/"Una guerra", siendo este segundo tema una alusión a la Guerra Civil que aparece en otras letras suyas. Este single aún no se ha reeditado en las innumerables recopilaciones posteriores. El otro single publicado ese año es "A million reasons"/"Come the wind", que se lanzó en Estados Unidos. Se estaba planteando la posibilidad de lanzar la carrera de Cecilia en Norteamérica siguiendo el ejemplo de Julio Iglesias, con quien compartía agencia de management.

El 2 de agosto de 1976, sobre las 5:40 horas de la madrugada, Cecilia falleció en un accidente de tráfico en la carretera C-620 (hoy renombrada como N-525), en el casco urbano de Colinas de Trasmonte, población del partido judicial de Benavente (Zamora). Regresaba tras un concierto esa misma noche en la Sala Nova Olimpia de Vigo (Pontevedra), y su automóvil, un Seat 124 matrícula M-2342-AX, se estrelló con la parte posterior de un carro tirado por bueyes, que circulaba sin luces, en un tramo de carretera que discurría por vía urbana pero en el que no había alumbrado público. También se apuntó como causa un cierto exceso de velocidad, pues estaba citada para unas grabaciones en Madrid a las 10 de la mañana y habían salido de Vigo sobre las 3 de la madrugada. En el momento del accidente iba dormida en el coche y murió instantáneamente. La acompañaban sus tres músicos, dos de los cuales se salvaron con diversas heridas (como también el matrimonio de labradores que conducía el carro), pero desgraciadamente el batería, Carlos de la Iglesia, también murió en el acto. Por entonces se encontraba en el momento más glorioso de su carrera musical. Su fallecimiento dejó desolado a todo el país, pues la cantante poseía un carisma insólito y una popularidad sobresaliente. Tenía 27 años. Está enterrada en el Cementerio de La Almudena.

Cecilia consiguió en las semanas siguientes a su muerte ser número 1 en la lista de éxitos de Los 40 Principales concretamente del 14 al 27 de agosto. La artista nunca había logrado un número 1 en esta radiofórmula en vida. En septiembre de 1976, un mes después de su fallecimiento, salió un single póstumo que llevaba por título en la cara A "El viaje" y en la cara B, "Lluvia".

En 1983 la CBS decide publicar algunos temas que Cecilia había dejado grabados, tanto en estudio como en maquetas, pero que no estaban totalmente producidos. Juan Carlos Calderón, su antiguo productor y arreglista se encargo de producirlo y arreglarlo, contando con la colaboración de Julio Seijas. El álbum cuyo título es "Canciones Inéditas", cabe destacar de él Doña Estefaldina, un tema con música inspirada en un vals y letra de Valle Inclán, que hubiera formado parte de su nuevo álbum en 1976, alcanzó cierta notoriedad pero no tuvo unas ventas y difusión tan amplias como se esperaba.

En 1991, se publica el CD "20 Grandes Canciones". Son como dice su título, 20 éxitos de Cecilia, remasterizados digitalmente. Coincidiendo con el 20 aniversario de su fallecimiento, la CBS/Sony publico un doble CD en 1996, "Desde que tu te has ido" que incluía dúos póstumos de Cecilia con cantantes como Merche Corisco, Miguel Bosé, Ana Belén, Manolo Tena, Julio Iglesias y Soledad Jiménez. Además se logró recuperar "Desde que tú te has ido" en la voz de la propia Cecilia. Esta canción fue escrita primeramente para Julio Iglesias y después la grabó también Mocedades. Dio título a esta colección de dúos, y fue reconstruida y digitalizada desde una maqueta que grabó Cecilia como prueba sólo con su voz y guitarra. TVE además emitió el documental "20 años sin Cecilia", la aproximación más seria a su figura realizada hasta esa fecha. En esta década vieron la luz sus álbumes originales en formato CD en serie económica.

En septiembre de 2011 se publica un nuevo trabajo póstumo, Cecilia inédita en concierto. Se trata de un conjunto de tomas sacadas de apariciones de Cecilia en estudios de radio. Además de temas propios, se incluyen algunas canciones de otros intérpretes cantadas por Cecilia, como son "We shall overcome" (Pete Seeger), "Bridge over troubled water" y "The boxer" (Simon & Garfunkel) y "Blowing in the wind" (Bob Dylan). También aparece "Daddy don´t put out the light", primera canción compuesta por Cecilia. Varias de las canciones difieren sustancialmente de las versiones de la discografía CBS. También se puede escuchar la voz de Cecilia dando explicaciones de las canciones al público presente en los estudios de radio donde se grabó. Este disco también se publicó en vinilo y fue una producción de la discográfica Ramalama.

El 17 de octubre de 2011, en la presentación de Cecilia inédita en concierto, se anuncia la publicación de su primera biografía. Se debe al periodista José Madrid, que en momento de la publicación tenía 28 años y ni siquiera había nacido cuando Cecilia murió. La biografía, titulada Equilibrista, la vida de Cecilia se publicó finalmente el 12 de diciembre de ese año, con gran éxito entre sus seguidores y entre la crítica especializada, que valoró la rica documentación así como la inclusión de correspondencia personal de la artista y los testimonios de sus amigos, familiares y compañeros de profesión.

En 2012, de nuevo con la discográfica Ramalama, se lanza nuevo material inédito de Cecilia en un álbum, del que es single el tema "Mi muñeca", que había sido grabado en 1976 y que fue recuperado y arreglado en 2012. El álbum recupera cuatro temás nunca publicados en versión de la propia Cecilia: "Día tras día", "¿Donde irán a parar?", "Cíclope" y "Mi muñeca", además de 9 temas pertenecientes a la discografía oficial, pero en versión maqueta, con diferencias en las letras debido a la censura y las exigencias de la discográfica CBS de los 1970.

De nuevo en 2013, la discográfica Ramalama publica más material inédito de Cecilia en un CD titulado "Diálogos" que recopila 15 maquetas y canciones inconclusas, varias de ellas del frustrado trabajo en torno a la figura de Valle-Inclán.

Cecilia escribió temas para artistas como Julio Iglesias, Massiel, Mocedades y Rocío Jurado. A partir de su prematura muerte, varios artistas le rindieron homenaje, como Luis Gómez-Escolar, su compañero sentimental, María Ostiz, Miguel Bosé, Erasmo Mochi, Betty Missiego, Silvia Tortosa y Alfonso Pahino.

A pesar de no lograr colocar ninguno de sus temas en el número 1 de las listas de ventas o de rádio fórmula como Los 40 Principales, la buena recepción y popularidad de las canciones de Cecilia es incuestionable. Buena prueba de ello es que Cecilia ha sido versionada y reivindicada por una larga lista de artistas del todo el mundo. A modo de ejemplo se puede citar a Fangoria, Manzanita, Rocío Dúrcal, David Broza, Natalia Oreiro, Soledad Jiménez, El canto del loco, Amaral o Mi Banda El Mexicano. Se conservan además numerosos objetos personales y artísticos entre los que se cuentan instrumentos, trajes de sus actuaciones y varios de sus cuadros, como los que ilustran el disco Un ramito de violetas. Varios de estos objetos fueron expuestos en la Galería de Arte Inés Barrenechea en Madrid en 2011.







Aun hoy, si os fijáis bien en las letras de sus canciones dicen mucho de lo nos esta pasando, espero os haya gustado:)




jueves, 25 de septiembre de 2014

Las lavanderas castigadas


En un a pequeña aldea de la montaña alemana se celebraban con gran brillantez las fiestas de Pentecostés. Todos los vecinos engalanaban la noche de víspera sus balcones con colgaduras y guirnaldas de flores y al amanecer de aquel día aparecía la aldea radiante de luz, de animación y de colorido.

Habitaba en el pueblo un pobre anciano con dos hijas mozas, muy bellas, pero que vivían tan estrechamente que no tenían siquiera una tela con que adornar la sola ventana de su humilde choza. Las muchachas estaban apenadas de que fuera su casa la única del pueblo que no se sumase a la fiesta religiosa, y, entristecidas, se acostaron, pensando, en el despertar del día siguiente. Ya en la cama, las dos hermanas idearon que podían lavar aquella noche la única sábana que tenían y adornar con ella su ventana, cubriéndola de flores. Calladitas, se levantaron, para no hacer ruido, para que el padre no se enterara de que se iban.

Tenían que atravesar un espeso monte para llegar al río, y las dos hermanas iban muy cogidas del brazo, con gran miedo, sobresaltándolas todas las sombras que veían. La noche estaba envuelta en tinieblas, un viento huracanado movía los árboles, y hacía crujir las ramas, que se inclinaban amenazadoras ante las dos temblorosas muchachas.

Las jóvenes, con el miedo, se perdieron y tardaron en encontrar el río. Por fin vieron relucir el agua y se arrodillaron a la orilla para lavar con gran prisa entre las dos.

Una de ellas dijo:

-¿qué hora será? Porque desde las doce de la noche es fiesta y es pecado trabajar.

Su hermana la tranquilizó diciendo que faltaba mucho para la medianoche, y afanosas continuaron su tarea, para acabar pronto, antes de que su padre despertara y viera que habían salido.

Tan preocupadas estaban lavando que no se dieron cuenta de que en el lejano reloj de la iglesia daban las doce, ni que el cielo se encapotaba y amenazaba una tormenta. De repente, hinchándose la corriente del río con sordo ruido y revolviéndose el agua en torbellinos de espuma, se desbordó arrastrando a las infelices muchachas, que envueltas en la sábana fueron llevadas por el agua.

El día siguiente amaneció despejado y luminoso. La aldea hervía de animación y bullicio, con la nota alegre de sus floridos balcones.

El viejo despertó con la algazara y bullicio callejeros, las músicas y canciones populares que resonaban en la aldea. Buscó a sus hijas por la casa, y al no verlas, pensando que habían ido por flores y plantas para enramar la ventana, salió en su busca. Al llegar al bosque, preguntó a un arriero si había visto a dos jóvenes rubias y muy bellas. Pero el arriero a nadie había encontrado.

Siguió andando, y preguntó a unos labriegos si habían visto a dos jóvenes muy hermosas, pero ellos con nadie se habían cruzado en el camino. Más allá vio a un pobre viejo y, acercándose a él, le hizo la misma pregunta. El viejo respondió que las había visto la noche anterior, cuando, con un lío de ropa en la mano, se dirigían hacia el río. Sintió el padre un golpe en el corazón ante la noticia, pues habían pasado muchas horas.

Con ansiedad se dirigió al arroyo y encontró a un pastor con su rebaño, que pacía en las praderas de la orilla, y le preguntó si había visto por allí a sus hijas. El pastor le contó que había visto que el río desbordado arrastraba con su impetuosa corriente los cadáveres de dos muchachas rubias envueltas en un sudario blanco.

El anciano padre, loco de dolor, corrió gritando por la orilla del río, y preguntando por sus hijas a todos los que veía. Todos le contestaban: ¡más abajo!

Continuó corriendo siempre y llamándolas con tristes alaridos, que todavía se escuchan por las noches en las márgenes del río, sin que hasta el presente haya logrado el pobre anciano dar con el paradero de sus hijas.

Dice la gente del país que en los aniversarios del trágico suceso se oye desde la orilla del río el golpear de la ropa de unas invisibles lavanderas nocturnas. Muchos han pretendido sorprenderlas, y al ir acogerlas, el ruido se oye en la orilla opuesta.


Autor: Desconocido.