sábado, 22 de diciembre de 2018

Dutieng (Cuento Compartido)


Hola amigos, hoy quiero compartir con vosotros este cuento navideño, he de decir que el cuento en su dia (Dicciembre 2012), lo compartimos mi querido mago karras y yo, el me prepuso hacerlo a medias, la verdad que el que lo escribió casi todo fue el como podéis suponer, yo solo le puse unas letrillas y las imágenes que en parte alguna también es de el:) 
Echándote mucho de menos mi querido mago, siempre en mi corazón.

Dutieng  tiene ocho años.  Es un niño muuuuyyyy ocupado, tanto, que desconoce el significado de la palabra juego. No,  Dutieng no estudia, no lee, no escribe y apenas se relaciona con otros niños de su edad.  Él desde hace tiempo tiene que ayudar a su familia, esta se compone tan solo de dos hermanas menores que Él.

Vive en una pequeña aldea en el corazón de África. Se levanta al amanecer porque ha de llevar a pastar,  a las cuatro vacas de que disponen y cuidar de que ningún animal las ataque. Para ello se ayuda de un palo y de los gritos que lanza cuando se acerca alguna hiena o (en ocasiones) algo más grande. Hasta ahora ha tenido suerte, tan solo tuvo que lamentar la pérdida de un ternero el año pasado. Eso pasó porque se reunieron varias alimañas si no Él hubiera resuelto la situación como otras veces, o al menos eso esperaba.

Imagen de Karras
Pero es cierto que cada vez los animales son más osados y se atreven más. Pese a su corta edad sabe que es cuestión de tiempo. Diariamente reza como le enseñaron sus antepasados, y en sus plegarias no hay peticiones infantiles,  reza...... por el sustento del siguiente día.

Sus abuelos le hablaron en una ocasión de algo blanco y frío que cubre las lejanas montañas. Dutieng quiere verlo, quiere correr entre esa extraña sustancia,  quiere ver reír a sus hermanas jugando con Él, rodando, saltando. No sabe por qué pero tiene seguro que la felicidad de los tres se esconde allí aunque se le antoja imposible llevar a cabo su deseo.

Por primera vez Dutieng reza esa noche pidiendo algo distinto a lo acostumbrado. Ya llevan rato durmiendo cuando el ajetreo de sus animales les avisa de algo inusual en la noche. Él sale con su bastón y su corto cuchillo de caza decidido a enfrentarse a la amenaza que suena fuera de la pequeña choza. En primer lugar sus descalzos pies notan un frío suelo blanco que le hace sentir una sensación extraña, sus dientes castañean sus manos le responden muy lentas.

Y es entonces cuando  asombrado..... lo ve.

Cerca de la puerta hay un animal extraño, no es muy grande, diríase que es un antílope o algo parecido pero su cornamenta es muy distinta, su largo pelaje  no es común por aquí. Está tumbado,  parece herido en una de sus patas y lo más extraño de todo, tiene la punta de su hocico de un rojo que reluce en la noche.

Dutieng supera el miedo llama a sus hermanas y como pueden lo arrastran dentro de la choza. Allí lavan con mimo su herida y entablillan con esmero su rota pata. El animal no se quejaba.

Antes de las primeras luces, Dutieng se despierta. El suelo blanco ha desaparecido y contempla asombrado al raro antílope que está en pie como si nunca hubiese estado herido. Ese día todo acaban antes sus tareas para pasar más tiempo con él. Corren con él, saltan con él, nadan en el río y de repente se dan cuenta de que lo que están haciendo les hace reír y se sienten felices.

Aprenden sin saberlo....... a jugar.

Esa misma noche mientras duermen abrazados a él vuelven a sentir ese intenso frío y un sonido que nunca habían escuchado, algo como clink, clink clink. Los tres en esta ocasión se asoman y descubren un puñado más de esos extraños antílopes atados a un carro sin ruedas del que se baja un no menos extraño personaje. Sus ropas también son raras pero no están hechas de piel, al menos no de la piel de ningún animal conocido pues estas son del color de las hojas de los árboles.

Al ver sus asombradas caras, el orondo individuo se inclina hacia atrás haciendo más prominente si cabe su redonda barriga y emite un sonido que diríase una carcajada pero mucho más grave. Ho,Ho,Ho.
¿Cómo estas Dutieng?, ven no tengas miedo, Acompáñame…
Dutieng sin salir de su asombro se atreve a preguntarle que quien es, entonces el individuo se lo dice, soy Santa o Santa Claus, me puedes llamar como mas te guste.
(Increíble habla una lengua desconocida y aun así Él le entiende perfectamente).

Verás hemos recogido tu petición y cuando veníamos a investigar sobre su origen Rudolf  se ha desorientado y ha venido a parar directamente a la dirección adecuada Ho,Ho,Ho.

Veo (continuo hablando) que lo has cuidado bien y que eres merecedor del deseo que pediste. Ahora debemos partir a otros lugares donde también nos han llamado. Dicho esto silbó suavemente y Rudolf se puso a la cabeza del carro con enormes saltos de alegría. El personaje desconocido paso la mano por las cabezas de los hermanos y acomodándose en el asiento desaparecieron por encima de las chozas.

Al día siguiente  todas las cabañas estaban repletas de  alimentos la gente del poblado reía, cantaba, celebraba la suerte por semejantes regalos. Y esto se repitió año tras año. Los niños pudieron dejar las tareas duras a los mayores y ayudar en otras formas en la comunidad. Algunos se especializaban incluso en signos y huellas que después transmitían a sus compañeros que a su vez compartían otras enseñanzas aprendidas en el día.

Dutieng se hizo mayor, tuvo hijos a los que enseñó que debían dar gracias por lo conseguido, a saludar al cielo en esa noche con la certeza de que alguien  les estaba saludando a su vez y a compartir con el resto cualquier cosa buena sucedida.

Cuando murió Dutieng, en la aldea se declaró día de dar gracias porque  Dutieng vivió en la aldea, y daban gracias también al día en que por su bondad cambió el curso de sus vidas.

Y a pesar de no tener una idea clara del transcurso del tiempo ni preocupaciones por su paso, en la aldea sabían perfectamente la localización de este día.

Porque desde entonces año tras año, en  ese cálido y perdido lugar situado  en pleno corazón de África sucede que la  noche anterior........nieva y ese día, que todos celebran con tanto cariño derrochando bondad, ese día que los niños juegan sin cansarse y comen caramelos sin hartarse, ese día que todos comparten lo que tienen, ese día que todos esperan con mucha ilusión, ese día.... es Navidad.

Autor: Karras.




21 comentarios:

  1. Precioso cuento navideño.Besicos y FELIZ NAVIDAD

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  2. Me he emocionado!!
    Ese niño era más generoso que muchos adultos;más responsable y más cariñoso
    Aquí se muestra lo que la bondad puede llegar a conseguir
    LA vida tiene milagros que son dones para los que lo reciben y ...son muchos
    Besucos y precioso cuento!!
    Ese día fué NAvidad,porque se hizo el bien

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  3. Precioso cuento lleno de ternura y bondad ..enhorabuena os salió genial y seguro que tu amigo desde lo más alto del ese mágico lugar estará encantado de que volvieras a compartirlo .
    Te deseo una muy feliz noche ..un fuerte abrazo.

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  4. Aunque yo soy más de Reyes que de Papá Noel, el cuento me ha encantado. Está hecho con una sensibilidad y delicadeza extraordinarias y te engancha desde las primeras frases.
    Feliz Navidad.
    Besos

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  5. Precioso, encantador y tierno cuento de Navidad que me ha encantado leer y con el cual he disfrutado como si fuera niña.
    Feliz Navidad Piruja, y gracias por traer este cuento tan bonito.
    Abrazos.

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  6. Pilar, el cuento es un homenaje a la Navidad, Dutieng es un niño especial, responsable y muy maduro y generoso para su edad...Ahí está Karrás, sonriendo y dejándonos su entrega y sus buenos deseos de Navidad, amiga...Todo un placer leer este cuento lleno de ilusión y de magia.He sentido que el tiempo no existe, que seguimos cerca unos de otros, Karrás sigue presente, aunque no lo veamos, Pilar... Que seas feliz estos días y siempre y que el año nuevo te traiga mucha salud, ánimo e inspiración para seguir compartiendo con nosotros...
    Mi abrazo y mi cariño, Pilar.

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  7. Hola Piruja,un cuento lleno de magia,como el corazón de su autor.
    Mi querida amiga,paso a desearte una muy Feliz Navidad y un prospero apacible y Feliz Año Nuevo.
    Muchos besos!! pero muchos!!

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  8. Es muy hermoso, lo hicieron con gran corazón.
    Aprovecho para desearte muy feliz Navidad y que el próximo año sea estupendo.
    Fuerte abrazo.

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  9. Amiga, genial, me a encantado, lo he marginado todo, me fascinan los cuentos Navideños. Un niño con un gran corazón. Felices Fiestas amiga.....que la pases de maravilla...Saludos y fuerte abrazo desde México.

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  10. Precioso Piruja. Felices fiestas. Un abrazo muy fuerte.

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  11. Hola Piruja, vengo a desearte unas felices fiestas
    Sobre toldo un ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!
    Que este año te colme de felicidad y salud.
    Un gran abrazo amiga

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  12. Precioso cuento, como nos tienes acostumbrados.. Que sirva para desearte unas Felices Navidades..
    Un abrazo Piruja..

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  13. Es un cuento precioso, Pilar. Me encanta Santa Claus, le tengo un cariño especial, aunque celebramos Reyes Magos y también me gustan mucho.
    Quizás lo que más me gusta es ver la ilusión y la magia en la mirada de las personas de buen corazón. Voy a pedirme ser elfo de Papá Noel.
    Felices fiestas de corazón, besossssss

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  14. Muchas felicidades en estas fiestas que tengas cosas buenas y luminosas por el camino
    Bendiciones.
    Y gracias por compartir.

    🎄🌟💝🎄🌼🌷💜🎄🎄🎄

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  15. Es un cuento dulce, tierno y precioso.
    Ha sido muy agradable leerlo.
    Gracias por compartirlo.
    Un beso.

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  16. Precioso!!!
    Te deseo todo lo mejor Piruja.
    Felices Fiestas.
    Un abrazoooo.

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  17. Me ha encantado, es una nueva historia de la Navidad y de ese día especial en que los hombr4es buscamos la felicidad y estamos dispuestos a darla a quienes nos rodean. Un abrazo.

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  18. Esta historia es como alimentar de miel y otras delicias (lujos) al alma.
    Te dejo un abrazo, Piruja.

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  19. Se ve que no puedes olvidar a tu querido amigo. A los que amamos nuca los olvidamos, solo nos queda rezar por ellos. seguro que tu Mago Karras te ve y se alegra saber que no le olvidas.
    Un beso bien fuerte y que pases un ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!

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  20. ¡"Hazme el favor de ser feliz"! (Karrás)

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