sábado, 22 de septiembre de 2018

La leyenda del Tejo y el Olivo.


A tu memoria querido mago.


Imagen de Karras
Con la muerte del último ser vivo, llegó el día de la Sentencia para aquel planeta de aquel universo.

Allí estaban todos los que habían sido desde el principio de los tiempos. A un lado los humanos, al otro… los demás seres vivos. Y en el centro la Luz, la Voz y el Ejecutante. La Voz desgranaba los nombres de todo lo que un día respiró en el mar, en el aire o sobre la tierra. Uno por uno se iban acercando hasta aquel peculiar tribunal y escuchaban, en silencio, la historia de su vida. Tras oír la relación de sus hechos, el Ejecutante, a una señal de la Luz, señalaba una puerta de salida y hacia allá se encaminaba el viejecito jorobado, la niña hermosa, la matrona malhumorada, el guerrero de hierro, la langosta que asolara los cultivos, la ballena plácida, el abedul y el fresno, o el león que recorriera, rugiendo, las praderas.

Imagen de Karras
Todos, absolutamente todos, desde el más pequeño al más grande, humano, animal o vegetal, rendían cuentas ante un Tribunal que sentenciaba si sus acciones merecían el premio de volver a vivir, bajo la misma forma, en otro planeta, en otro nuevo universo que ya se estaba configurando.

Sucedió que en una de las últimas filas de la izquierda, donde estaban situados toda clase de árboles, se encontraba un tejo que había crecido en una montaña abrupta. A su lado se encontraba el olivo que, traído de tierras cálidas, le había hecho compañía durante centenares de años. Ambos conversaban y comentaban, susurrando, todo lo que estaba aconteciendo a su alrededor en aquel momento.

Ahora que ya todo había acabado y esperaban el dictamen final, el tejo le rogó a su amigo que le explicara qué le había sucedido durante su vida en la tierra, porque se había quedado sin recuerdos. Y el olivo contó, desgranó con voz clara y muy despacio, que el tejo, alegre y vibrante durante cientos de años, había sido herido en su corazón por múltiples rayos y poco a poco había perdido el habla e incluso la memoria.

Imagen de Karras
El olivo le explicaba a su amigo que por más que el viento, los pájaros, los insectos, las ardillas y él mismo se habían afanado en contarle cómo había sido su existencia, él era incapaz de recordar cosa alguna de su pasado. Y una fría mañana de diciembre-siguió contando el olivo- el hacha del leñador le había ahorrado sus últimos sufrimientos y quedó convertido en astillas.

Cuando le tocó comparecer al viejo tejo, la Voz habló de cada día de su vida, del bienestar y la sombra que había aportado a quienes bajo sus ramas se cobijaron, del sosiego y la tranquilidad que experimentaron los que a su lado pasaron, de cómo protegió a los caminantes y al leñador de la lluvia menuda y de todo el amor que había otorgado a pájaros e insectos. Había sido una buena vida la suya y el Ejecutante, a un signo de la Luz, le indicó una de las puertas de salida. El tejo, que ya se encaminaba hacia aquella puerta se volvió y preguntó con voz humilde a su amigo:

Imagen de Karras
-¿Y qué sucedió cuando mis raíces fueron arrancadas y mis ramas y mi tronco cayeron bajo el frío filo del hacha?

 El olivo contestó:

 -Entonces tu recuerdo se convirtió en una silla vacía.

El olivo, que le siguió por la misma puerta, terminó de contarle al anciano tejo que el leñador, que deseaba que aquel árbol se perpetuara de algún modo, trabajó parte de su madera y con sus manos construyó una silla grande y fuerte en la que solía sentarse, al atardecer, para contemplar la llegada de las sombras sobre las montañas. El leñador cerró su corazón y sus ojos a la vida una noche de verano y aquella silla quedó solitaria y callada, como calcinado y olvidado quedó aquel planeta donde un día vivieran hombres, animales y plantas.

Imagen de Karras
Y una mañana, en otro mundo claro y bello que, poco a poco, iba creando su propia historia, alguien encontró, uno junto al otro, a un tejo y a un olivo centenarios y rogó para que se perpetuaran a través de las lluvias, las nieves y los soles de todos los siglos venideros. Para que el rayo no les hiriera, ni perdieran la memoria, y que un día, en otro tiempo y en la historia de otra Tierra pudieran permanecer juntos, por los universos de los universos, amén.


Autor: Maria del Carmen Polo Soler.





lunes, 10 de septiembre de 2018

Hasta Siempre MAGO.......

Hola amigos, sabéis que no soy de escribir, pero hoy tengo que hacerlo por un motivo muy triste para mi y muchos de mi entorno y familia, nunca pensé que escribiría esto, nunca pensé que a un querido amigo lleno de vida y gozando de todo su entorno como lo hacia mi querido mago para algunos de vosotros Karras: http://delamanodelbosque.blogspot.com/, le dedicaría esta triste entrada, y digo triste, porque una maldita enfermedad que solo decir su nombre ya da miedo, se lo ha llevado.

Imagen de Karras
Siento mucha rabia he impotencia al sentir el vacío que nos dejas mago, me queda el consuelo si así se puede decir, de todo el cariño y buen hacer que en toda tu vida diste a todo el que tuvo la gran suerte de conocerte y tratarte como me paso a mi, me siento privilegiada por eso, pero ahora se siente mucho dolor.

Te he estado echando mucho de menos pero siempre con la esperanza en el corazón, ahora ya esa esperanza se ha perdido, te voy a echar muchísimo de menos, tus llamadas, tu voz siempre cálida y cariñosa cuando me decías que pasa Pilili?, como estas mi niña?, y las risas que nos echábamos, que cruel es la vida mago.

El año pasado tuve la gran suerte de conocerte en persona junto a tu querida hada Mar, y no sabes mago, la inmensa alegría que siento de haberlo echo y haber disfrutado junto a vosotros esos dos días que me regalasteis, enseñándome lo que mas te gustaba y disfrutaste mucho haciéndolo como fue Aranjuez y tu querido Toledo, donde no creo que haya un rincón que no le hayas echo una foto, fue un gran regalo de vuestra parte y lo guardo en mi corazón, nunca lo olvidare mago.

Nos dejas huérfanos de tu cariño y presencia, pero como he dicho antes, nos quedamos con todo lo que nos distes que fue mucho y bueno, tu eras así, un mago bueno que por donde pasabas desplegabas tu magia y te ganabas a todo el mundo con tu gran corazón.

Se, que si existe el cielo tu estas en el, en su bosque abrazando a los "ancianos" como tu llamabas a los arboles con años, haciendo fotos que te encantaba, o tocando la guitarra, o subiendo a los arboles como hacías, estoy segura que te han recibido con alegría, sobre todo tu querida Filla que abra dado saltos de alegría al volver a estar a tu lado, también estarán a tu lado tus demás "hijitos" de cuatro patejas, todos contentos de estar de nuevo contigo.

Dejo estas letras tuyas tan bonitas como todo lo que tu hacías mago:

" Puedes volver mil veces al mismo sitio y seguirán los ojos alimentándose del paisaje, Puedes respirar mil veces el mismo aire y el perfume clasificará los recuerdos como nuevos.
Porque es imposible no empaparse de las leyendas del bosque, porque........en lo que al amor, la belleza y a la magia se refiere...nada, puede llegar a saciar....un corazón........hambriento. "


Imagen de Karras

Mago, se que cuidaras de todos nosotros desde allí arriba, siempre estarás en mi recuerdo y sobre todo en mi corazón, te quiero mucho querido amigo, mi querido mago, has dejado una huella muy grande en mi corazón, no te olvidare nunca...., hasta siempre.....





sábado, 8 de septiembre de 2018

La leyenda del Bisonte.


Hace mucho tiempo, cuando el mundo era muy joven, el bisonte no tenía joroba. Él obtuvo su joroba un verano, por su crueldad con los pájaros. Al bisonte le gustaba correr por las praderas por placer. Los zorros corrían delante de él y avisaban a los animales pequeños que su jefe, el bisonte venía.

Un día, cuando el bisonte corría por las praderas, se dirigió hacia donde viven los pequeños pájaros que anidan en el suelo. Los pájaros avisaron al bisonte y a los zorros que iban en la dirección donde tenían sus nidos, pero nadie, ni los zorros, ni el bisonte, les pusieron atención. El bisonte corrió y pisoteó bajo sus pesadas patas los nidos de los pájaros, incluso cuando escuchó a los pájaros llorando, siguió corriendo sin parar.

Nadie sabía que Nanabozho estaba cerca. Pero Nanabozho se enteró de la desgracia sucedida con los nidos de los pájaros y sintió pena por ellos. Corrió, se plantó delante del bisonte y los zorros y los hizo parar. Con su bastón golpeó fuertemente al bisonte en los hombros. El bisonte, temiendo recibir otro golpe, escondió la cabeza entre sus hombros. Pero Nanabozho solamente dijo: "Tú, a partir de hoy, siempre llevarás una joroba sobre tus hombros. Y llevarás la cabeza gacha por vergüenza."

Los zorros corrieron para escapar de Nanabozho, escarbaron agujeros en el suelo y se escondieron dentro. Pero Nanabozho los encontró y les castigó: "Por ser crueles con los pájaros, siempre viviréis en el frío suelo".

Desde entonces, los zorros tienen sus madrigueras en agujeros en el suelo y los bisontes tienen joroba.


Autor: Desconocido.




sábado, 1 de septiembre de 2018

La leyenda de Citli


Transcurrían los días felices en la tribu india del bosque llamado El Amanecer. Todos los días salían los guerreros cazadores para abastecer a sus familias con lo que conseguían cazar. Uno de ellos, llamado Águila de las tinieblas, salía por primera vez. Adentrándose en el bosque llegó a un lago y quedó sorprendido al encontrar en la orilla del lago a una hermosa joven. Decidió esconderse para que no le viera.
Desde su escondite, tras la maleza pudo observar su belleza. Era muy blanca de piel y tenía el pelo largo y rizado y muy rubio.

El se enamoró al instante y decidió ir todos los días a verla pero siempre escondido. Pero ella se dio cuenta de que alguien la observaba y un buen día le sorprendió por detrás. El, asombrado por su osadía, todavía la quiso más. No hubo nadie en la tierra que se amara más que ellos dos. Pero él cada día tenía que regresar a su tribu y no podía llevarla porque los demás no la aceptarían. Al poco tiempo ella quedó embarazada y él decidió escapar de la tribu para quedarse junto a ella y cuidarla. Tuvieron un bebé precioso, una niña. Eran increíblemente felices.

Mientras tanto los guerreros de la tribu estaban enfurecidos por la partida del joven guerrero. Decidieron ir en su busca y traerlo de vuelta con los suyos. Un buen día asaltaron la pequeña cabaña donde vivían ellos. Ella al darse cuenta escondió a su bebé tras la maleza, junto al lago. Los guerreros la mataron y se llevaron su cabellera. Águila que ya volvía de su cacería no dio crédito a lo que veían sus ojos cuando llegó al lugar.

Sus llantos y lamentos llegaron más allá de las estrellas y todo el firmamento. Al rato escuchó a su bebé llorar y fue en su busca. Se sentó con su bebé a la orilla del lago mientras miles de lágrimas rodaban por sus mejillas. Observando a su niña bajo la luz de las estrellas, cayó en la cuenta que era igual a su madre. Su pelo era suave, rubio y rizado y era de piel blanca y ojos verdes. Te llamaré Citli, dijo Águila, que significa lucero nocturno, ESTRELLA. Y te prometo que cuidare de ti todos los días de mi vida. Citli creció y se convirtió en una jovencita preciosa y muy dulce. Un día su padre no volvió de cazar y ella se sentó a la orilla del río a esperarle.
Pasaban los años y ella seguía esperando sentada en la orilla.

Curiosamente no envejecía y estaba cada vez más bella. Un buen día apareció por allí un joven cazador guerrero que se quedó sorprendido por su belleza, y decidió esconderse tras la maleza para observarla... Y la historia se repite...


Autor: Desconocido.




sábado, 25 de agosto de 2018

Lago Tahoe.


Hola amigos, hoy os voy a enseñar un sitio de ensueño que yo creo que a mas de uno le va a gustar, yo me iría ya mismo:), os hablo de este pequeño paraíso en forma de pequeña isla que esta situada en el Lago Tahoe, juzgar por vosotros mismos y a ver quien se apunta:)

Emerald Bay da nombre a un parque estatal de California, y es otra de las atracciones de ésta región y Estado. Por su parte, la pequeña isla del interior de la bahía se llama Fannette, y es la única de todo el lago Tahoe. Si la idea es la de nadar a la isla, primero hay que alertar que es bueno dejar esa aventura a un lado, el agua del lago es helada, y pocos resistirían hasta llegar el pequeño promontorio rocoso.

Un paraíso podemos imaginarlo gigante o extenso. Pero éste rincón del lago Tahoe, permite recrearlo pequeño y abarcable en pocos minutos. Después de todo, no hace falta que sea tan grande, porque basta una bahía como ésta para que se pueda disfrutar largas horas sin apenas moverse. El Lago Tahoe, es famoso por sus aguas puras y transparentes rodeadas de montaña. Y en su orilla, una lengua de agua se interna conformando una bahía (Emerald Bay) coronada por una pequeña isla, tal vez la postal más difundida de la región. Aunque en verano las temperaturas apenas alcanzan los 20°C en promedio, es suficiente para navegar, o sentarse a disfrutar de vistas como éstas.

Lake Tahoe es un lago de agua dulce en las montañas de Sierra Nevada de los Estados Unidos.Se encuentra a lo largo de la frontera entre California y Nevada, al oeste de Carson City, Nevada. Lake Tahoe es el mayor lago alpino en América del Norte. Su profundidad es de 1.645 pies (501 m) por lo que es Estados Unidos el segundo más profundo.

El lago se formó alrededor de hace 2 millones de años y es una parte de la Cuenca del Lago Tahoe con el lago que se forma moderna de la Edad de Hielo. El lago es conocido por la claridad de sus aguas y el panorama de las montañas que lo rodean por todas partes. La zona que rodea el lago también es conocido como el Lago Tahoe, o simplemente Tahoe.

Lake Tahoe es una atracción turística importante, tanto para California y Nevada. Es el hogar de un número de estaciones de esquí, en verano de recreación al aire libre y atracciones turísticas. La nieve y el esquí son una parte importante de la economía de la zona. La montaña y el paisaje del lago son atracciones durante todo el año. Sus carreteras proporcionan acceso todo el año desde  Reno, Carson City y Sacramento.

Aproximadamente dos terceras partes de la costa está en California. La costa sur está dominada por la ciudad más grande del lago, Lake Tahoe, California, que colinda con la ciudad de Stateline, Nevada, mientras Tahoe City, California está ubicada en el lago del noroeste de la costa. Aunque las carreteras de ejecución a la vista de la orilla del lago de gran parte del perímetro de Tahoe, muchas partes importantes de la costa se encuentran actualmente dentro de los parques estatales o están protegidos por el Servicio Forestal de Estados Unidos.





sábado, 18 de agosto de 2018

El Espejo (Leyenda Japonesa)


Había una vez en Japón, hace muchos siglos, una pareja de esposos que tenía una niña. El hombre era un samurai, es decir, un caballero, no era rico y vivía del cultivo de un pequeño terreno. La esposa era una mujer modesta, tímida y silenciosa que cuando se encontraba entre extraños, no deseaba otra cosa que pasar inadvertida.

Un día es elegido un nuevo rey. El marido, como caballero que era, tuvo que ir a la capital para rendir homenaje al nuevo soberano. Su ausencia fue por poco tiempo, el buen hombre no veía la hora de dejar el esplendor de la Corte para regresar a su casa.

A la niña le llevó de regalo una muñeca, y a la mujer un espejo de bronce plateado (en aquellos tiempos los espejos eran de metal brillante, no de cristal como los nuestros). La mujer miró el espejo con gran maravilla: no los había visto nunca. Nadie jamás había llevado uno a aquel pueblo. Lo miró y, percibiendo reflejado el rostro sonriente, preguntó al marido con ingenuo estupor:

— ¿Quién es esta mujer?

El marido se puso a reír:

— ¡Pero cómo! ¿No te das cuenta de que este es tu rostro?

Un poco avergonzada de su propia ignorancia, la mujer no hizo otras preguntas, y guardó el espejo, considerándolo un objeto misterioso. Había entendido sólo una cosa: que aparecía su propia imagen.

Por muchos años, lo tuvo siempre escondido. Era un regalo de amor; y los regalos de amor son sagrados.

Su salud era delicada, frágil como una flor. Por este motivo la esposa desmejoró pronto, cuando se sintió próxima al final, tomó el espejo y se lo dio a su hija, diciéndole:

— Cuando no esté más sobre esta tierra, mira mañana y tarde en este espejo, y me verás. Después expiró. Y desde aquel día, mañana y tarde, la muchacha miraba el pequeño espejo.

Ingenua como la madre, a la cual se parecía tanto, no dudó jamás que el rostro reflejado en la chapa reluciente no fuese el de su madre. Hablaba a la adorada imagen, convencida de ser escuchada.

Un día el padre la sorprende mientras murmuraba al espejo palabras de ternura.

— ¿Qué haces, querida hija?, le pregunta.

— Miro a mamá. Fíjate, No se le ve pálida y cansada como cuando estaba enferma: parece más joven y sonriente.

Conmovido y enternecido el padre, sin quitar a su hija la ilusión, le dijo:

— Tú la encuentras en el espejo, como yo la hallo en ti.





sábado, 11 de agosto de 2018

El Ocaso (Leyenda rusa)


En las proximidades de los Urales había un pequeño pueblo, y en él una pequeña casa en la que vivía un matrimonio con su hijo llamado Grischa. Pese a que el muchacho había acompañado a sus padres en diversos viajes, aseguraba que ningún lugar se podía comparar en cuanto a belleza con su poblado y sus alrededores, colmados de maravillas naturales.

Ni las grandes estructuras, ni la magnificencia del río Moskva a su paso por Moscú o los suntuosos palacios del zar hacían sombra a la tierra que habitaba Grischa, nada… hasta que conoció y se enamoró perdidamente de Natalyja.

Los dos enamorados pasaban largas tardes planeando sobre su futuro en común y sobre la posibilidad de tener hijos algún día; a veces tomaban Michkas y bebían Kumy o simplemente se tomaban de la mano y se miraban mutuamente durante horas. Incluso en los peores momentos, Grischa sentía que mientras estuviese junto a Natalyja nada podría hacerle daño, pero comenzaba a albergar el temor de que su suerte cambiase de un momento a otro, como finalmente sucedió.

Una tarde, Grischa llevaba como regalo a Natalyja una caja de Michkas mientras pensaba en las más sublimes palabras para dedicarle a su amada. Al verla, le dedicó una amplia sonrisa y un beso, pero cuando sus labios se juntaron Grischa advirtió que algo no marchaba pues aquel beso era tan frío e indiferente como el de un desconocido. Acto seguido Natalyja le confesó que su relación había llegado a su fin, ya que ella debía marcharse lejos.

El desolado Grischa tuvo que enfrentarse a la situación, pero su amor por ella no le dejó pensar en otra cosa y comenzó a buscarla por todas partes: en el campo, en pueblos vecinos, en calles y callejones. Hasta que un día la vio fugazmente y se acercó, pero en su desesperación por recuperarla sus palabras hacia ella fueron torpes e impertinentes, de reproche por su actitud, a lo que Natalyja respondió con desdén. Al ver el error que había cometido por no pensar sus palabras, decidió que ya no la buscaría más y que la había perdido para siempre.

Una tarde, Grischa vio a Natalyja en la distancia, pero en lugar de acercarse se quedó mirándola desde lejos, viendo que los años la habían vuelto incluso más hermosa que antes. Las llamas de su pasión por ella aun ardían con intensidad, pero había decidido dejar que Natalyja fuese libre, así que se marchó. Poco después, Grischa se encontraba a orillas del Mar Negro y lentamente comenzó a adentrarse en sus aguas hasta que desapareció bajo ellas. Se dice que la pasión de su corazón dio a los atardeceres el color rojo del fuego, una llama que ni las aguas pudieron apagar. Natalyja nunca supo que el color carmesí de los atardeceres es un recuerdo de su antiguo y joven amor.


Autor: Desconocido.