sábado, 27 de abril de 2024

La Dama de las Estrellas.

Es la historia de “La Dama de las estrellas”, como se la llama entre las hadas nocturnas. Las hadas nocturnas son las hadas más tímidas y reservadas del país. Viven en los picos más elevados de la mayor cordillera del país “Las Montañas de la Luna”. De hecho, según una leyenda ancestral, la Luna que alumbra vuestro mundo no es sino un hada, que fascinada por vuestro mundo pero demasiado tímida para acercarse, quedó para siempre atrapada entre los dos mundos, desde donde lo que más le gusta es amparar y proteger a los amantes, por eso es la Luna la que rige los ciclos vitales… Por eso todas las mujeres enamoradas invocan a la luna, saben que las bendecirá con ver su amor correspondido.

Pero no era de la Luna de quien quería hablaros, sino de la Dama. En su juventud fue un hada llamada Deneb, la más brillante y luminosa de todas las hadas nocturnas. Y como casi todas nosotras en algún momento de nuestras vidas, sintió la llamada de la aventura y visitó vuestro mundo. Por entonces vuestro mundo era joven, cuando todavía los mortales respetaban todo lo que les rodeaba, vivían en armonía con la naturaleza y le rendían culto.

La joven Deneb se sintió fascinada sobre todo por un hermoso robledal, extenso y tupido, y le gustaba pasear bajo sus árboles durante el día, y bailar en un hermoso claro sembrado de flores, en las noches a la luz de la luna llena.

En una de esas noches de luna llena dio la casualidad que pasaba por allí un joven druida, que estaba recolectando el sagrado muérdago para sus ceremonias mágicas, le sorprendió la luz que se desprendía del claro, pues era noche cerrada y aunque había luna llena, las altas y frondosas copas de los robles la ocultaban en parte. El druida, curioso, decidió investigar y descubrir a que se debía ese fenómeno; y cuál fue su sorpresa al ver que la causante de aquel resplandor no era otra cosa que una hermosísima doncella, vestida de blanco y que resplandecía casi más que la misma luna, y que bailaba, casi flotaba etérea en el claro, sobre un lecho de flores silvestres.

La visión le dejó unos minutos como privado de sus sentidos, incapaz de moverse, de articular palabra, casi sintió que se le paraba el corazón… Al recobrar sus sentidos sintió como si su corazón se inundara de esa luz que emanaba la doncella, y en su mente sólo había espacio para una sola cosa, saber quién era, de donde venía, acercarse a ella. En ese momento ella se paró, le miró a los ojos, y empezó a cantar una canción, la melodía era tan hermosa que aunque el joven druida no entendía, pues Deneb cantaba en la lengua de las hadas, su corazón se llenó de amor por ella. Se acercó hacia ella, despacio, temiendo que se asustase y se marchase, o que fuera un espejismo, fruto de su imaginación… quería comprobar que era real. Cuando terminó la canción, ella se acercó y lentamente le besó en los labios, un beso dulce lleno de amor y ternura. Pero desgraciadamente no pensó que su brillo, su luz esa energía tan intensa que tenía, pudiera dañar al joven mortal. 

El rostro del druida quedó completamente desfigurado. Al ver lo que su amor había hecho al druida, Deneb se sintió desolada y rompió a llorar, y sus lágrimas eran diminutas lucecitas. El druida intentó consolarla diciéndole que no le importaba su aspecto, que no le había dolido, que no quería que se marchase, pero ella sabía que jamás podrían estar juntos, pues su amor le mataría. 

Pero antes de marcharse, y como regalo para él, las lágrimas luminosas que había derramado, las esparció al aire, sembrando todo el cielo de lucecitas diminutas y brillantes, que cada noche brillarían, alumbrándolo y recordándole que aunque su unión fuera imposible, Deneb siempre le amaría.

Cuando regresó a las Montañas de la Luna, se encerró en el más alto de los picos, en la torre de Mármol, y desde allí todas las noches siembra de estrellas el cielo, cumpliendo así su promesa de amor.



sábado, 20 de abril de 2024

El manzano que quería ser estrella.

En un bosque muy extenso, había un manzano que contemplaba cada noche el majestuoso cielo estelar. 

Su imaginación volaba a años luz y de día suspiraba en la verde pradera:

-¡Cómo quisiera ser estrella!- exclamaba. 

Viendo a las aves ascender en el cielo, les preguntaba:

-¿Dónde duermen las estrellas de día? Las aves se sonreían. - No, pequeño manzano. Las estrellas están en el cielo día y noche, pero la gran luz del sol no nos permite divisarlas. 

El pequeño manzano se quejaba interiormente: ¡Yo quiero ser estrella!- Y se la pasaba preguntando a todos los animales y plantas: ¿Las estrellas vuelan?, ¿Duran para siempre?, y todo lo referido a ellas.


El tiempo pasó, y el árbol crecía. Sus raíces se volvieron profundas; su tronco muy firme con grandes hojas en la copa, hasta que dio ricos y jugosos frutos.

Un día de un caluroso verano, una familia que estaba de vacaciones, se refugió bajo su enorme sombra.

En medio de la charla, los hijos preguntaron qué tan lejos estaban las estrellas de allá­. 

El padre respondió: -¡Muy cerca, casi que las estamos tocando!

Los niños no entendían, pero luego el señor tomó una manzana del árbol y la cortó horizontalmente, sin separar los pedazos. 

El manzano, como curioso que era, se asomó y prestó atención a la explicación:

-Las estrellas están en todas partes, en el cielo y en la Tierra. 

¿Pero cómo? - preguntaron los niños.

El padre abrió la manzana y del centro salió una perfecta estrella.

El árbol, maravillado por ese momento, sintió como se le removió  toda la sabia de su cuerpo y se dio cuenta, que  en su corazón,  se formaba la imagen de una única y verdadera estrella.

Desde ese día, el manzano se sentía con una galaxia entera de estrellas en su interior.



Autor desconocido.



sábado, 13 de abril de 2024

La Mariposa (Leyenda Asturiana)

En una aldea asturiana, vivió, hace mucho tiempo, un rico labrador, viudo desde hacía años, que tenía dos hijas, pero para quien sólo contaba una, Inés, que nunca se atrevió a contradecir a su padre en nada, y se casó con el novio que éste le había designado. 

No pasó lo mismo con Clara, su otra hija, que a la hora de contraer matrimonio, eligió con el corazón, y provocó tanta ira en su padre, que la desheredó y le prohibió acercarse a la casa donde había nacido.

Clara y su esposo vivían pasando mucha necesidad, y aunque Inés deseaba ayudar a su hermana, el temor a su padre le impedía hacer nada. 

Cuando el labrador murió, Inés intentó de nuevo favorecer a Clara de alguna manera, pero ésta vez, fue su marido quien le prohibió hacerlo. Se desesperaba viendo la pobreza de su hermana, pero no veía modo de remediarlo. 

El día que se celebraba la misa por el alma de su difunto padre, rogó Inés con toda su alma para que Dios le permitiera encontrar el modo de favorecer a Clara, y en eso estaba cuando de pronto sintió un gran peso sobre su cabeza. Levantó la mano y una mariposa se elevó en el aire. No pudo creer que fuera el pequeño insecto el que provocaba aquella sensación hasta que el fenómeno se repitió varias veces. 

Al acabar la misa, le contó a su marido lo que le había pasado, pero éste no le hizo el menor caso. Sin embargo, a los pocos pasos, fue el marido quien levantaba la mano hacia su cabeza por el gran peso que sentía sobre ella y quien veía elevarse una mariposa ante sus ojos. 

La mariposa estaba constantemente presionando la cabeza de uno u otro de los esposos, hasta que Inés insistió tanto en que era una señal que se les enviaba para que ayudaran a Clara, que su marido accedió a repartir la cuantiosa herencia de su suegro, con sus cuñados. 

Así se hizo, y ya restablecidos cariñosamente los lazos entre las dos familias, vieron una mariposa revolotear alegremente ante ellos y luego volar muy alto, muy alto.....

sábado, 6 de abril de 2024

El Crisantemo Blanco y el Crisantemo Amarillo.

Hace muchos, muchísimos años, crecían en un prado, uno al lado de otro, dos crisantemos, uno era blanco y el otro amarillo. Ambos se querían bien y habían jurado no separarse jamás por razón alguna.

Un día un viejo jardinero reparó en ellos y quedose admirado ante la flor amarilla.

-Jamás he visto flor tan hermosa como tú- le dijo- y si tú quieres te llevaré a mi jardín, donde te cuidaré con amor y haré que te vuelvas más hermosa aún.

Al oír tales palabras , el crisantemo se llenó de orgullo y, olvidando el afecto que había jurado al hermano blanco, se avino a seguir al anciano.

Cuando el crisantemo amarillo y el jardinero se hubieran marchado, el pobre crisantemo blanco, al verse solo, echose a llorar.

-Ha bastado un cumplido para borrarme del corazón de mi ingrato hermano-murmuraba, mientras un copioso llanto resbalaba por sus cándidos pétalos. Bien se ve que soy feo y repelente , ya que el jardinero que admiraba a mi hermano no se ha dignado ni siquiera a mirarme. A estos pensamientos los sollozos redoblaban y las lágrimas regaban la tierra, formando un extenso charco.

Transcurrían los días y el crisantemo amarillo se hacía cada vez más bello en el jardín del hombre, nadie hubiese reconocido en aquella flor refinada y aristocrática a una sencilla florcita campestre. Su tallo era ahora más alto y robusto, sus aterciopelados pétalos habían cobrado una morbidez y una suavidad que le daban un aspecto irreal. Y el crisantemo, consciente de su belleza, erguíase arrogante y engreído, mirando con desprecio a sus semejantes y creyéndose la joya de la creación. Cuando recordaba su vida en el prado y a su mísero compañero de juventud, no podía dejar de sentir un escalofrío de horror y a la vez disgusto.

Un día visitó el jardín un noble señor que pertenecía a la corte.

-Debo regalar un crisantemo al emperador- dijo al jardinero; ¿tenéis alguno lo bastante hermoso para ser digno de él?

Con gran satisfacción el jardinero le mostró el

crisantemo amarillo del que tan orgulloso estaba; pero el noble caballero frunció el ceño y dijo, con cierto desdén:

-No, no me gusta, lo preferiría blanco.

Un murmullo de asombro recorrió las flores del jardín al oír aquellas palabras, el crisantemo humillado y confuso, inclinó la cabeza con un suspiro.

El noble visitó a todos los jardineros de la ciudad, pero no lograba hallar la flor que deseaba. Las vio de todas las especies y de todos los colores, pero ninguna, en su opinión, era digna del emperador.

Sucedió que un día, hallándose en el campo, descubrió en el prado al crisantemo blanco, el cual, a fuerza de llorar, había lavado tan bien sus pétalos con lágrimas, que su blancura era deslumbrante. El noble se detuvo ante la flor y, contemplándola admirado, exclamó:

-¡He aquí la flor que me conviene!

La tomo y la mando al emperador. Este se entusiasmo con el obsequio, regaló a su vez, al donador un feudo como premio, luego trasplantó el crisantemo en su jardín. Quiso cuidarle él mismo, y se pasaba la mayor parte del día ante la flor en muda admiración.

Todos los cortesanos tenían palabras de elogio para el crisantemo amado de su señor, todas las damas alababan su perfume, los poetas le cantaban, los pintores la retrataban. Y la pobre florecilla del campo se encontró de improviso en el centro de la admiración de todo el imperio.

¿Y la flor amarilla? Desde El día en que el noble habíala despreciado, había enfermado gravemente; sus pétalos perdieron el color, se desdoblaron, y una mañana, el viejo jardinero la halló marchita en el suelo.



Autor: Desconocido.


sábado, 30 de marzo de 2024

Lago Tahoe.

Emerald Bay da nombre a un parque estatal de California, y es otra de las atracciones de ésta región y Estado. Por su parte, la pequeña isla del interior de la bahía se llama Fannette, y es la única de todo el lago Tahoe. Si la idea es la de nadar a la isla, primero hay que alertar que es bueno dejar esa aventura a un lado, el agua del lago es helada, y pocos resistirían hasta llegar el pequeño promontorio rocoso.

Un paraíso podemos imaginarlo gigante o extenso. Pero éste rincón del lago Tahoe, permite recrearlo pequeño y abarcable en pocos minutos. Después de todo, no hace falta que sea tan grande, porque basta una bahía como ésta para que se pueda disfrutar largas horas sin apenas moverse. El Lago Tahoe, es famoso por sus aguas puras y transparentes rodeadas de montaña. Y en su orilla, una lengua de agua se interna conformando una bahía (Emerald Bay) coronada por una pequeña isla, tal vez la postal más difundida de la región. Aunque en verano las temperaturas apenas alcanzan los 20°C en promedio, es suficiente para navegar, o sentarse a disfrutar de vistas como éstas.

Lake Tahoe es un lago de agua dulce en las montañas de Sierra Nevada de los Estados Unidos.Se encuentra a lo largo de la frontera entre California y Nevada, al oeste de Carson City, Nevada. Lake Tahoe es el mayor lago alpino en América del Norte. Su profundidad es de 1.645 pies (501 m) por lo que es Estados Unidos el segundo más profundo.

El lago se formó alrededor de hace 2 millones de años y es una parte de la Cuenca del Lago Tahoe con el lago que se forma moderna de la Edad de Hielo. El lago es conocido por la claridad de sus aguas y el panorama de las montañas que lo rodean por todas partes. La zona que rodea el lago también es conocido como el Lago Tahoe, o simplemente Tahoe.

Lake Tahoe es una atracción turística importante, tanto para California y Nevada. Es el hogar de un número de estaciones de esquí, en verano de recreación al aire libre y atracciones turísticas. La nieve y el esquí son una parte importante de la economía de la zona. La montaña y el paisaje del lago son atracciones durante todo el año. Sus carreteras proporcionan acceso todo el año desde  Reno, Carson City y Sacramento.

Aproximadamente dos terceras partes de la costa está en California. La costa sur está dominada por la ciudad más grande del lago, Lake Tahoe, California, que colinda con la ciudad de Stateline, Nevada, mientras Tahoe City, California está ubicada en el lago del noroeste de la costa. Aunque las carreteras de ejecución a la vista de la orilla del lago de gran parte del perímetro de Tahoe, muchas partes importantes de la costa se encuentran actualmente dentro de los parques estatales o están protegidos por el Servicio Forestal de Estados Unidos.


sábado, 23 de marzo de 2024

Leyenda de la primavera.

Hubo una época muy lejana en que la tierra solo conocía una estación, el invierno. El frío era intenso, la nieve cubría llanos y montañas y las plantas no tenían colores, eran rugosas y opacas.

Cierta vez los hombres partieron en busca de alimentos, que tanto escaseaban, y las mujeres se quedaron cuidando el fuego.

El cielo estaba oscuro, presagiaba tormenta.Y así fue. Un trueno y luego, el viento y la nieve.

Los días pasaban y los hombres no regresaban. Los niños lloraban por sus padres y los abuelos por sus hijos. Las mujeres trataban de mantener la calma para no generar más malestar.Una madrugada, cuando casi todos habían perdido las esperanzas, aparecieron en el horizonte los hombres.

Extenuados, muertos de frío, ni podían contar las penurias que habían pasado en las cumbres. Pero había algo...algo que no podía dejar de contarse. No traían con ellos a Sumac, un adolescente valiente y noble, que se había perdido en las nieves.

La madre de Sumac, desesperada, corrió a la montaña mientras sus pies se enterraban en la nieve. Se escuchaba su voz llamando a su hijo, "¡Sumac, hijo! ¡Sumac!" Y así se perdió de la vista de todos.

Avanzó y avanzó hasta quedar rendida. Fue cuando entonces oyó la voz de Sumac. La desesperación agudizó su ingenio y pudo rescatar al muchacho casi helado. ¿Adonde lo llevaría?. El viento le habló, diciéndole, "Sube con tu hijo a la montaña más alta y toca el cielo".

La madre, con Sumac en brazos, ascendió de una montaña a otra, y en otra y en otra más, pero el cielo estaba siempre tan alto... El viento insistía: "Sube con tu hijo a la montaña más alta y toca el cielo". De pronto, un remolino la envolvió dejándola en la cumbre de un cerro altísimo. La mujer, cayendo de agotamiento, tocó las nubes que se abrieron como una gran cortina. Un trozo de cielo del más puro celeste se fue agrandando.

De él brotaron los rayos de un sol radiante, y deslizándose por ellos salieron pájaros que poblaron la tierra de trinos y aleteos, mariposas multicolores llegaron hasta las plantas en busca de flores que acababan de nacer...El viento se transformó en suave y tibia brisa, se deshizo la nieve y el agua cristalina corrió en cascadas juguetonas.

Sumac volvía a la vida mientras su madre alzaba los brazos al cielo agradeciendo a Inti, el Dios de sus antepasados, el milagro de la primavera que nacía. Cuentan que desde entonces después del invierno llega la primavera como madre amorosa, para poner su nota de calor, belleza y colores en los campos helados de la tierra.


Autor: Desconocido.


sábado, 16 de marzo de 2024

Origen de las Fallas.

Hola amigos, como sabéis en Valencia estamos celebrando sus fiestas mas importantes que son las Fallas, oficialmente la planta de las fallas es el día 15, pero como son tan grandes y cuestan tanto en montarlas, mas de una semana antes las calles se van llenando de piezas de las fallas pero eso son las principales, Valencia esta con sus calles prácticamente todas cortadas, ya sean las principales como las de los barrios, por eso quería contaros de donde viene su origen.


El origen de las fallas se atribuye a la costumbre que tenían los antiguos artesanos y carpinteros de la ciudad con la llegada del buen tiempo, de quemar los soportes de los candiles (parots) con los que habían trabajado en invierno a merced de las pocas horas de luz natural, así como la madera sobrante de los talleres, apilando los tablones, vigas y demás material de carpintería. A esta costumbre se sumo la gente aportando a estas hogueras las cosas viejas de la casa que ya no tenían utilidad, como ropa y muebles en desuso.

A lo largo del S.XVII se sabe que en este alegre acto vecinal, motivado por una lógica espontaneidad, los vecinos solían disfrazar estos parots con elementos caricaturescos parodiando a personajes populares, así como sucesos grotescos ocurridos en el barrio o hábitos inconfesables siempre desde un tono divertido. También a menudo ridiculizaban el sector burgués y al clero, que pronto manifestarían su desaprobación hacia esta costumbre.


Ya en el S.XVIII, esta "costumbre fallera" entendida en términos primarios, ya formaba parte de la festividad de San Jose, Patrón del Gremio de Maestros Carpinteros, celebrado el 19 de Marzo, el día 18 de Marzo en algunas vías urbanas aparecían peleles colgados en medio de la calle de ventana a ventana, y los jóvenes y artesanos acumulaban el material para prenderle fuego al anochecer, piras de maderos, materiales de toda clase y ninots (muñecos), que ironizaban a personajes públicos o actos censurables. Se amontonaba la estructura en las fachadas de los edificios y se retiraban al centro de la calzada o de la plaza la noche en que las quemaban. La algarabía popular se daba cita junto al fuego para celebrar el fin del frio invierno y la llegada de los días de Primavera cada vez mas largos. En muchos hogares se celebraban fiestas onomásticas en las que se agasajaba a los Pepes con tortas, buñuelos y anís. Al día siguiente se cumplía con el deber cristiano de visitar la parroquia para hacer los honores al santo patrono.

En el S.XIX la costumbre convirtió la ubicación de estos monumentos improvisados en lugares fijos y gano protagonismo la necesidad de satirizar la sociedad en la que se vivía. Estas fallas satíricas representadas en tono de humor, tomaban protagonismo con la erótica y la critica social, se ridiculizaban personajes, actos oficiales, vicios y prejuicios...y cada año eran visitadas masivamente. Tomo importancia la creatividad en la construcción y apareció el tablón sobre el que se disponían los objetos llamado cadafal (tarima o entablado) que además adornaban los ninots ya vestidos con ropa usada, con letreros que explicaban en verso el sentido de la critica, como complemento a los letreros apareció en este siglo el llibret (librito) gracias al autor Bernat i Baldovi, en el que se explicaba mediante versos satíricos el contenido de la falla y se repartía entre los vecinos.


De esta manera nos encontramos con el verdadero simbolismo de las fallas, con el tiempo estas fallas pasaron de representar la necesidad del orden y la limpieza a través de la quema de objetos viejos o estropeados, a simbolizar una purificación, un renacimiento interpretado a través de la quema de las miserias, vicios y actos censurables personificados a través de los ninots de los cadafals.

En la década de 1870 las autoridades presionadas por el poder de los sectores burgueses y clero, persiguieron duramente las festividades populares de los Carnavales como la tradición fallera, a finales del S.XIX, se prohibieron las fallas debido a la dura critica que hacían a los sectores mas dominantes de la sociedad, pero el pueblo los desafió y finalmente se pudieron plantar, pronto el Ayuntamiento empezó a imponer impuestos altísimos por la plantá de las fallas, consiguiendo en 1886 que no hubiera fallas en Valencia, nuevamente la presión del pueblo y la iniciativa del progresista Felix Pizcueta, obligaron al alcalde a reducir estos impuestos de manera que se pudiese continuar con la tradición fallera.


Con el concurso de premios que otorgaba Lo Rat Penat y con el animo popular en alza, cada año acudía mas gente de lugares cada vez mas alejados de la ciudad para ver y disfrutar de lo que ya a principios del S.XX se empezaron a considerar autenticas obras de arte, y a los creadores Artistas Falleros.

En 1930, el Ayuntamiento convoco por primera vez el Concurso de Carteles para hacer promoción de las Fallas y en 1932 se convirtió en la entidad organizadora y gestora de todo el programa de actos, instaurando oficialmente la Semana Fallera.


Fue así como Las Fallas se convirtieron realmente en la fiesta mayor de Valencia, festividad catalogada como Fiesta de Interés Turístico Internacional, siendo actualmente plantadas cada año alrededor de 385 fallas grandes, sin contar con las infantiles que duplican esta cifra, mas unas 250 mas en el resto de la provincia durante la Semana Fallera, en la que impera el color, las flores, la luminosidad nocturna, la música, el ruido y como no el olor a pólvora, así es como llega a Valencia la Primavera y así es como los valencianos festejan a San Jose y a su Virgen de los Desamparados ¨La Geperudeta¨ en la ofrenda de flores.




Las imagenes son todas del año pasado, espero os haya gustado:)


sábado, 9 de marzo de 2024

Los Amantes Mariposa

La leyenda comienza con una hermosa e inteligente jóven llamada Zhu Yingtai de Shangyu, (Zhejiang). Es la única chica de nueve hermanos, hija de una familia noble, los Zhu.

Después de mucho esfuerzo, convence a su padre de que la deje ir a estudiar disfrazada de hombre a Hangzhou. Durante su viaje conoce a Liang Shanbo, un estudiante de Kuaiji (ahora conocida como Shaoxing), ciudad de su misma provincia. Desde el primer momento ambos conectan, como si se conocieran de toda la vida.

Durante los tres años estudiando, comparten la misma habitación donde sólo hay una cama y dos edredones. Yingtai poco a poco se enamora de Shanbo. Aunque ambos estudian lo mismo, Shanbo es un ratón de biblioteca y no se da cuenta de que su "compañero" es una mujer. Pasados los tres años, Yingtai recibe una carta de su padre, pidiéndole que vuelva a casa tan pronto como pueda. Así que no tiene más remedio que hacer la maleta y despedirse.

Yingtai sabe que su amor por Shanbo nunca morirá y quiere estar con él para toda la eternidad. Así que antes de marchar, Yingtai le cuenta su verdadera identidad a la mujer del director y le pide que le entregue a Shanbo su colgante de jade como regalo de compromiso.

Shanbo acompaña a su hermano del alma durante 18 millas hasta despedirse. Durante el viaje, Yingtai intenta explicarle su secreto a Shanbo. Por ejemplo, frente a un par de patos mandarines, pero Shanbo no coge su significado y ni siquiera tiene la más mínima sospecha de que ella es una mujer.

Finalmente Yingtai tiene una idea: le dirá a Shanbo que hará de casamentero entre él y su hermana inexistente. Antes de despedirse, Yingtai le recuerda a Shanbo que le debe una visita a su casa y así podrá proponerle matrimonio a su "hermana" (que es ella misma). Ambos se despiden a regañadientes en el pabellón donde se conocieron.

Cuando Shanbo visita el hogar de Yingtai descubre quien es ella en realidad. Se dan cuenta de que los dos están realmente enamorados el uno del otro y que si no pueden vivir juntos, morirán juntos. La alegría de estar juntos se rompe cuando Yingtai le cuenta a Shanbo que sus padres la han forzado a casarse con Ma Wencai, un rico y viejo caballero.

A Shanbo se le rompe el corazón. Su salud empeora lentamente hasta que enferma gravemente y muere en su oficina de magistrado del condado. El día en que Yingtai se va a casar con Ma Wencai, el viento la lleva hasta la tumba de Shanbo. Deja la comitiva de la boda para presentarle sus respetos y cuando está sola entra en una amarga desesperación y pide a la tumba que se abra.

De repente, hay un trueno y la tumba se abre, como ella había pedido. Yingtai salta dentro para reunirse con su amado. Los espíritus de Shanbo y Yingtai se convierten en un par de bellas mariposas que salen de la tumba volando juntas, para siempre, sin que nada las separe de nuevo.





Autor: Desconocido.

sábado, 2 de marzo de 2024

Leyenda de la Camelia Blanca.

Al principio de los tiempos, una noche las muchas estrellas, jóvenes hermanas discutían y rivalizaban entre ellas cuál era la más bella, y por más que argumentaban, todas querían ser la reina de la belleza. Y…¿a ver quién ganaba? ¡yo brillo más ¡ ¡yo soy más grande ¡ ¡yo mas ligera!.....

Como aquello no era bueno, y con sus discusiones rompían la paz del firmamento, la luna intervino y quiso poner orden en todo aquel jaleo. Y dijo la luna. Todas sois jóvenes y bellas mis queridas estrellas y como el firmamento es muy grande podréis reinar en él y lucir vuestra belleza, repartiros pues y se acabó la guerra.

Las estrellas obedientes acataron la ley nueva….Unas se esparcieron hacia el norte, otras hacia el sur, otras en grupos formando estelas de luz … una de las más grandes decidió reinar cerca de la tierra, dándonos así luz y calor provocando el crecimiento de árboles de gran belleza . Otras viajaron y viajaron buscando sitio para lucir su gran luz, su perfección, su blanco purísimo.

Cuentan que cansadas, un día que la estrella grande iluminaba la tierra, vieron un árbol que resultó ser una camelia, lucía gran cantidad de flores blancas y decidieron reposar en ella, durmiendo las estrellas cada una en una flor de la camelia.

Al día siguiente, ya recuperadas las fuerzas dieron gracias a la camelia y… fue entonces cuando se dijeron ¿no os parecen estas flores un cielo para vivir en ellas?. Así fue como las estrellas se convirtieron en camelias, desde entonces las camelias blancas son las estrellas de la tierra, compitiendo con las del cielo y brillando como ellas.


Autor: Desconocido.

sábado, 24 de febrero de 2024

La Muñeca de Sal.

Lo que ella más quería era ver el mar.Siendo una muñeca de sal , ignoraba qué era el mar. Y un día decidió partir. Porque era el único modo de poder satisfacer su deseo. Después de un interminable peregrinar a través de territorios áridos y desolados, llegó por fin a la orilla del mar y entonces descubrió algo inmenso, fascinante y misterioso al mismo tiempo.

Era el alba, cuando el sol comenzaba a iluminar el agua encendiendo aún tímidos reflejos. Pero la muñeca no lograba entender qué era aquello.

Permaneció allí firme largo tiempo, como clavada fuertemente en la arena con la boca entreabierta. Y ante ella, esa extensión inmensa  y seductora. Se decidió al fin y le preguntó al mar :

 

-dime: ¿ quién eres ?

 - Soy el mar.

 -¿ Y qué es el mar ?

 - Soy yo.

 - No llego a comprender, pero lo deseo tanto. Explícame lo que debo hacer.

  - Es muy sencillo: sólo tócame   Entonces la muñeca cobró ánimos.Y dio un paso, avanzando hacia las aguas.

Después de dudarlo mucho, tocó levemente con el pie aquella masa imponente.. Y obtuvo una extraña sensación. Y tuvo la impresión de que comenzaba a comprender algo.

Cuando retiró el pie del agua , descubrió que los dedos habían desaparecido. Quedó espantada y se quejó : - ¡malvado ! ¡Qué me has hecho ?¿Dónde han ido a parar mis dedos ?

El mar respondió imperturbable :

 -¿por qué te quejas ? simplemente has ofrecido algo para poder comprender. ¿ No era eso lo que pedías ?

Pero la muñeca de sal insistía :

  - sí ... Es cierto, no pensaba ... pero ...

Reflexionó un poco. Luego avanzó decididamente dentro del agua. Esta, a medida que progresaba, la iba envolviendo, le arrancaba algo alguna parte de ella dolorosamente. A cada paso la muñeca perdía algún fragmento. Cuanto más avanzaba se sentía despojada de alguna porción de sí misma, y la dominaba la sensación de comprender mejor. Pero no conseguía aún saber del todo lo que era el mar

Otra vez repitió la acostumbrada pregunta:

  -¿ qué es el mar, entonces ?

Una última ola se tragó lo que aún quedaba de ella. Y precisamente en el mismo instante en que desaparecía , en que se disolvía hundida en las olas que la arrastraban, llevándosela no se sabe dónde, la muñeca exclamó con el último hilo de voz, - ¡Ah...! , ¡ahora el mar soy yo !


Narración Budista.   


sábado, 17 de febrero de 2024

Los tres árboles enanos.

Nevaba grandes copos desde hacía más de tres días, los campos estaban sepultados bajo un manto de blancura inmaculada. Por doquiera había desolación y tristeza. Parecía que de repente el mundo se había despoblado, que los hombres y los animales hubiesen desaparecido, abandonando a su destino unas pocas plantas desnudas, esqueléticas, que alzaban sus descarnados brazos hacia el cielo, como en demanda de piedad.

También las viviendas de los hombres habían desaparecido, sepultadas bajo aquel lienzo blanco, inmenso, que se extendía monótono e inexorable sobre todas las cosas. Pero no, o por lo menos no todas, ya que en el centro de aquella llanura blanca y desolada, había una cabaña. El tejado estaba cargado de nieve, la chimenea estaba encapuchada de blanco y no despedía humo alguno. Todo era silencio en torno, un silencio mortal desconsolador.

¿Estaban tal ve muertos los habitantes de aquella solitaria cabaña? No. Tomanari y Maharita estaban vivos, bien vivos, pero acaso hubiese sido mejor que hubiesen muerto. En la cabaña reinaba una miseria absoluta; y ello se veía no sólo en los rostros descarnados de sus dos habitantes, no sólo en las andrajosas y descoloridas ropas que los cubrían sin lograr resguardarles del punzante frío, sino también en el hogar apagado, en la desnudez de las paredes, en la sordidez de la estancia, con la despensa absolutamente vacía, a lo sumo quedaría un pedazo de pan.

Sólo en un rincón se veían tres arbolillos enanos, plantas que en el Japón son apreciadas, uno era un thuya que tenía cien años, el segundo era un pino de ciento veinte años, el tercero un arce de doscientos años.

Tomanari y su mujer adoraban aquellas tres plantas, las cuidaban como si fuesen sus hijas, las acariciaban con ternura y se pasaban días enteros contemplándolas con la misma adoración con que un avaro contempla su tesoro. Si las hubiesen vendido, la miseria habría desaparecido de la cabaña, la despensa colmada de alimentos. Pero ellos preferían morir antes que separarse de las tres plantitas adoradas.

Al atardecer, alguien llamó a la puerta de la mísera morada. ¿Quién podía aventurarse por aquel lugar tan desolado y en tal hora? ¿Quién podía visitar a aquellos dos desgraciados, abandonados de todos? Maharita fue a abrir.

En el umbral apareció un mendigo, tembloroso de frío.

-Dispénsame –murmuró-, pero tengo tanto frío, tengo tanta hambre y estoy tan cansado…Concédeme hospitalidad por esta noche; si no, moriré en el camino…

Tomamari y Maharita se miraron ¿había, pues en el mundo un ser más pobre y desvalido que ellos? ¿Había, pues quien no tenía ni siquiera un techo en que cobijarse?

-Entra, entra-dijo Tomamari, con voz emocionada. Nosotros somos pobres, muy pobres, pero lo poco que tenemos es también tuyo.

Y ofreció al mendigo el último pedazo de pan duro que había quedado en la despensa y que habían guardado para la sopa del día siguiente. El desconocido lo devoro famélico; pero seguía temblando de frío. ¿Qué hacer? No quedaba ni un trozo de madera en la cabaña, lo habían quemado todo, las sillas, las mesas, las camas. Sin embargo, sí, algo quedaba todavía. Tomanari y Maharita se miraron con angustia. ¿Debían ahora sacrificarlos?

-Si-dijo Maharita, ahogando apenas un sollozo. No podemos soportar que este hombre muera de frío ante nuestros ojos.

Y valerosamente, mientras gruesas lágrimas regaban sus mejillas, la mujer tomó el thuya centenario y lo hecho a la hoguera. Las llamas se alzaron alegres bajo la campana de la chimenea que por tanto tiempo había estado fuera de servicio, esparciendo en torno un ligero calor. Pero muy pronto el fuego se apago, y Maharita tuvo que alimentarla con el pino. Al poco tiempo, el arce siguió la suerte de sus hermanos.

Pero he aquí que entre el crepitar y el culebrear de las lívidas lenguas de fuego, apareció la figura majestuosa y sublime de Buda, el dios de los japoneses, al tiempo que una voz parecía provenir a la vez del cielo y de la tierra, decía:

-Habéis dado todo cuanto teníais a un pobre y yo bendeciré vuestra casa. De ahora en adelante no os faltará nada.

La aparición se desvaneció. Ambos se volvieron hacia el peregrino, pero éste había desaparecido.

Tomanari y Maharita lanzaron un grito de asombro, las paredes de la casa ya no estaban desnudas, sino que aparecían cubiertas de espléndidos tapices, por el suelo se extendían alfombras, ricos muebles aparecían repartidos por la estancia, y la despensa abierta de par en par mostraba una espléndida variedad de manjares.

El fuego seguía chisporroteando en la chimenea, y, por último, cosa, más prodigiosa aún, en su rincón estaban sanos y verdes los tres arbolillos enanos que momentos antes habían sido pasto de las llamas.

Habían sufrido mucho de hambre y frío, pero, gracias a su bondad, ahora tenían su justa recompensa. Tomanari y Maharita se echaron uno en brazos del otro y estallaron en llanto. Pero esta vez eran lágrimas de alegría.



Autor: Desconocido.