sábado, 24 de septiembre de 2022

Kamshout y el Otoño. El origen de los loros ( Leyenda Ona )

En la Isla Grande de Tierra de Fuego, vivió antes de su extinción, un pueblo indígena americano llamado los Sélknam, más conocidos como Ona.

Hubo un tiempo en el que las hojas de los árboles siempre eran verdes, y en ese tiempo vivió Kamshout, un muchacho alegre perteneciente a esta tribu, al que le gustaba hablar sin parar. No importaba que no hubiera mucho que decir en un momento determinado, él siempre encontraba las palabras necesarias para hacerse oír. A veces tanta cháchara resultaba una molestia, y por ello a nadie pasó desapercibida su ausencia cuando Kamshout tuvo que marcharse para cumplir sus ritos de iniciación. En la tribu al fin había momentos en los que se podía disfrutar del silencio.

El muchacho tardó mucho tiempo en regresar, tanto que el resto de la tribu comenzó a creer que había fallecido. Sin embargo un día regreso, tan parlanchín como siempre, hablando y hablando sin parar sobre su aventura. Repetía una y otra vez que había estado en un fantástico país allá por el Norte en el que los árboles cambiaban de color. Sus hojas se volvían amarillas y caían hasta que parecían estar completamente muertos, pero después llegaba un tiempo al que llamaban Primavera en el que las hojas volvían a renacer en los árboles y todo se teñía de verde de nuevo.

Hablaba de aquellos maravillosos matices y colores, de hojas secándose en el suelo tiñendo el paisaje de ocre, de árboles que volvían a vestirse de luz y verdor después de haber perdido todas sus hojas… Nadie le creyó. Nadie conocía aquellas extrañas palabras que Kamshout repetía sin parar, Otoño… Primavera… Todo debía ser una mentira del imaginativo muchacho, las hojas de los árboles eran eternas. Toda la tribu se rió de él y esto lo puso muy furioso. Se puso rojo de la rabia y no paró de repetir su historia una y otra vez hasta que las palabras se le apelotonaban en los labios.

Cansado de las burlas de sus vecinos, el muchacho, furioso, decidió volver a marcharse. Al cabo de un tiempo Kamshout regresó a su tribu; pero lo hizo de una forma totalmente sorprendente, el muchacho era ahora un gran pájaro de plumas verdes y rojas. El pájaro emitía un ruido cansino con el que parecía reírse de todos. Debido a este sonido todos comenzaron a llamarlo Kerrhprrh.

El pajarraco se fue posando en todas las ramas de los árboles verdes y las fue tiñendo una a una de un color rojizo. Las hojas en ellas comenzaron a adquirir una tonalidad dorada tal y como el muchacho había descrito y poco a poco comenzaron a caerse y a vestir el suelo. Todos en la tribu estaban aterrados, lamentando la muerte de todos sus benditos árboles, y Kerrhprrh se reía ahora de ellos, como ellos lo habían hecho de Kamshout antes.

En primavera la tribu contempló maravillada cómo todos los árboles volvían a brotar y a vestir sus ramas de hojas verdes y frescas, tal como el muchacho había dicho en su día.

Desde ese entonces, se reúnen unos pájaros de vivos colores en las ramas de los bosques, son los loros, que se ríen constantemente de los humanos con sus picos curvos para recordar a su antepasado Kamshout, al que nadie tomaba en serio.

Esa fue la venganza que planeó Kamshout para toda la eternidad.



sábado, 17 de septiembre de 2022

El Lobo Blanco (Leyendas de Galicia)

Hace mucho tiempo vagaba por la Serra da Coba un lobo. Esto no tendría nada de especial si no fuera que este era un lobo completamente blanco. Todos los pueblos de la sierra conocen la historia del lobo blanco que fue encontrado siendo un cachorrillo por el pastor de "Os Lugarexos" da Coba. Realmente lo encontraron los perros del rebaño que curiosamente en vez de matarlo como era su natural inclinación, lo rodearon como asombrados por el color de aquel lobezno abandonado por su manada que tenía pinta de lobo, olía a lobo pero era blanco como un corderillo, y no estaba protegido por ninguna de las manadas que enseñoreaban la Sierra. Sorprendido el pastor, lo recogió, lo bajó al pueblo, y una vez allí lo llevó a un pajar donde lo puso a mamar de una oveja. El hambre era tan grande que el lobezno empezó a mamar de aquella oveja como si de su verdadera madre se tratara.

El tiempo pasó y el cachorro creció entre el rebaño y al igual que su familia adoptiva, iba al monte, actuaba como ellas e incluso cuando el rebaño estaba en peligro, también él buscaba refugio mientras los perros les defendían, además, su color contribuía y daba fe de aquel lobezno era un cordero más. Creció como corresponde a su raza, aunque su piel seguía siendo blanca y tenía unos ojos que daban miedo, en el pueblo los perros ya no le respetaban como cuando era cachorro y tenía frecuentes peleas que manchaban de sangre su blanca piel.

Poco a poco se fue alejando del rebaño, ya no lo acompañaba ni bajaba al pueblo por la noche. Por si fuera poco, el hecho de haber pasado parte de su vida en el pueblo, hacía que su aullido fuera conocido por todos los vecinos y nadie le tenía miedo alguno. El pastor le tenía tanto cariño que todos los días le llevaba alimento. Jamás atacó a rebaño alguno, era un huérfano errante que solo encontraba compañía con el pastor y sus perros, los únicos que seguían respetándole.

Pasaron los años y fueron una pareja -lobo y pastor- inseparable hasta que un día estando el pastor solo con su rebaño en la Sierra le asaltaron unos bandidos. Como ofreció resistencia, después de matar a flechazos a sus perros se pusieron a darle muerte a golpes. De repente, los caballos de los bandidos empezaron a relinchar nerviosos como si les acechara un peligro inminente que hizo detener la inhumana paliza, súbitamente y sin que pudieran reaccionar apareció un enorme ejemplar de lobo blanco que se lanzo al cuello de uno de ellos. La sangre manaba a borbotones de la herida, no tuvieron tiempo de defenderse y pronto salto de nuevo a otro bandido. El que pudo huyo despavorido como alma que lleva el diablo.

El pastor contó todo lo sucedido poco antes de morir como consecuencia de las heridas y los golpes recibidos, dijo que al menos habían sido diez los bandidos que le asaltaron. Cuando sus vecinos da Coba fueron a la Sierra, encontraron los cuerpos de siete desconocidos, todos con la marca del lobo en sus gargantas. Nadie volvió a ver al lobo blanco, pero en Coba durante muchos años lo siguieron oyendo aullar, allá por la Escrita.


Leyenda adaptada del "Libro Oscuro", libro que existió en la Edad Media y que actualmente se ha perdido.



sábado, 10 de septiembre de 2022

La Flor de Loto ( Leyenda )

Cuentan que hace mucho, muchísimo tiempo, en la selva del Mayab, había un reino muy hermoso, con un príncipe llamado Chacdziedzib. Su nombre significaba ‘pájaro cardenal’.

El joven estaba enamorado profundamente de la hija del guardián del Cenote sagrado, una hermosa joven de nombre Nicté-Há, que significaba ‘Flor de loto’.

Los demás no veían con buenos ojos esta unión entre un noble y una mujer de tal condición… Hasta el gran Cenote Sagrado decidió que el príncipe debía casarse con la hija de algún rey, no con la humilde Nicté-Há. Y para evitar esta unión, convocó a los grandes nobles del lugar. Entre todos decidieron que la muchacha debía morir para terminar con aquel ‘absurdo’ amor.

Pero uno de los sirvientes del príncipe había oído todo, y fue a contárselo a Chacdziedzib, quien decidió mandar al mejor de sus guerreros en busca de la joven. Su intención era llevarla al palacio y casarse de inmediato con ella. Pero el guerrero fue asesinado y nunca llegó a la vivienda de la joven.

De nuevo el sirviente del príncipe se enteró de aquella desgracia y se la comunicó a su amo, quien decidió ir él mismo a por su amada.

Cuando llegó a su vivienda, la encontró junto al Cenote Sagrado, y al abrazarla, una flecha que partió de la oscuridad, se clavó en su pecho, provocándole la muerte de inmediato.

La joven cayó al agua del Cenote y el príncipe, muerto de dolor, se dejó caer con el corazón roto al mismo lugar donde estaba su amada, dejando como estela un charco de sangre.

Pero los dioses, que lo habían visto todo, enviaron al Señor de las aguas y al Señor de los pájaros para ayudarles. El Señor de las aguas llegó hasta las profundidades y encontró el de Nicté-Há. Lo transformó en una preciosa flor de loto. Y el Señor de los pájaros encontró el cuerpo del príncipe, y transformó a Chacdziedzib en un pájaro cardenal.

Por eso, cuando despunta el alba, el pequeño pájaro cardenal se posa sobre la hermosa flor de loto y no deja de cantar hermosas melodías de amor.





sábado, 3 de septiembre de 2022

La anciana mendiga. ( Fábula )

Durante la época de Buda, muchas personas iban a su templo para dejarle ofrendas. Pero vivía por entonces una anciana mendiga que no tenía nada para llevar. Y lo cierto es que deseaba tanto poder hacer una ofrenda que decidió pedir limosna un día y sacrificar su comida a cambio de unas pocas monedas. Con ellas compró una pequeña lámpara de aceite. El dinero no le daba para nada más.

Ilusionada, llegó al templo y encendió su lamparita. La colocó junto al resto, todas más grandes, y dijo en voz alta:

– Perdona, Buda, por no poder traerte nada más. Es todo lo que tengo, pero deseo que esta pequeña luz pueda ser bendecida con el don de la sabiduría para poder hacer felices a otros e iluminar su camino.

Durante esa noche, todas las lámparas se fueron apagando. Todas, menos una, la de la anciana. Uno de los discípulos de Buda, al ver a la mañana siguiente que estaba encendida, quiso apagarla. Pensó que no había razón para que estuviera encendida durante el día. Pero por más que intentó a pagarla, no lo consiguió. Ni soplando, ni apretando la mecha… La llama volvía a surgir de nuevo. Entonces se acercó Buda y le dijo:

– ¿Qué haces? – Intento apagar esta lámpara, pero no lo consigo…

– No lo lograrás nunca. Ni aunque derrames sobre ella todo el agua del océano, ni aunque traigas hasta aquí el agua de todos los lagos. No podrás apagarla jamás.

– Pero… ¿por qué?- preguntó extrañado el discípulo.

– Porque esta lámpara fue encendida con el poder del amor, con la devoción y la ilusión, con la intención de hacer felices a otros.


Moraleja: «Cada vez que intentamos proporcionar felicidad a otros, nos proporcionamos felicidad a nosotros mismos»



sábado, 27 de agosto de 2022

Leyenda de la Catarata.

A orillas del Iguazú tenían sus poblados los indios Caigangues que vivían felices en las fértiles tierras bañadas por el río en donde habitaba el dios Mboi hijo de Tupá. Este dios que tenia aspecto de monstruosa serpiente, solo les exigía como pago por su protección que una vez al año le fuera entregada una bella joven que tenia que ser arrojada al río para que viviera solamente para su culto.

Esta ceremonia era muy importante para la aldea y por eso el día señalado para la ofrenda se celebraba una gran fiesta a la que eran invitadas las tribus vecinas. Un año fue elegida para el sacrificio la hija de Igobi el cacique de la aldea, una hermosa joven llamada Naipí de la que se decía que cuando se asomaba al río este se detenía para contemplar su belleza, quizás por eso Mboi estaba tan satisfecho con la ofrenda. Pero sus planes se complicaron, pues al frente de una de las tribus invitadas llego un apuesto guerrero llamado Tarobá que al ver a Naipí quedo prendado de su belleza, hasta el punto de que decidió hablar con su padre y con los ancianos de la tribu para salvar a la joven, pero estos no se dejaron convencer, la ofrenda era digna del dios y seria entregada.

Torobá no se rindió y pensó que solo la podría salvar si la raptaba, así que espero a que la fiesta estuviera en su momento mas intenso y mientras el hechicero y los caciques bebían cauin (bebida hecha con mandioca o maíz fermentado) y los guerreros danzaban, el tomo a Naipí de la mano y la condujo a una canoa que tenia preparada en el río  nadie se dio cuenta de la desaparición de la pareja, nadie excepto Mboi, que desde el río observaba la fiesta en la que le seria ofrecida la joven.

Torobá impulsaba la canoa río abajo ayudado por la corriente, pero Mboi que estaba furioso comenzó a perseguirlos y su cólera fue tal que penetro en las profundidades de la tierra logrando que el curso del río se rompiera en dos partes, una se elevo a gran altura y la otra se hundió,  provocando que el agua al caer formara una gran catarata que arrastro la canoa en donde viajaban los enamorados, esto no suavizo la furia de Mboi, no le basto con que ambos murieran, deseaba para ellos un gran castigo que durara eternamente, así que trasformo a Tarobá en un árbol que nació inclinado sobre las aguas como queriendo alcanzar a Naipí, que a su vez fue convertida en una roca situada en el centro del río, justo en el lugar en donde cae con mas fuerza el agua de la catarata, luego el se adentro en una gran cueva para poder vigilarlos e impedir que se unieran de alguna manera.

Pero la fuerza del amor siempre intenta que dos corazones que se aman puedan en algún momento unirse, por eso en los días en que el sol luce con intensidad, surge un Arco Iris que enlaza al árbol con la roca permitiendo que durante ese momento los amantes se encuentren a pesar de la oposición de Mboi.






sábado, 20 de agosto de 2022

La Mariposa Blanca ( Leyenda Japonesa)

Un anciano llamado Takahama vivía en una casita detrás del cementerio del templo de Sozanji, él era extremadamente amable y querido por sus vecinos, aunque la mayoría de ellos lo consideraban un poco loco, ya que su locura al parecer se basaba en el hecho de que nunca se había casado o tenido contacto íntimo con una mujer.

Un día de verano se puso muy enfermo, tan enfermo que envió en busca de su hermana y su hijo, ambos llegaron e hicieron todo lo posible para brindarle comodidad durante sus últimas horas, pero mientras observaban a Takahama que se quedaba dormido, una gran mariposa blanca voló en la habitación y se apoyó en la almohada del anciano.

El hijo trató de alejarla con un ventilador, pero regresó tres veces, como resistiéndose a dejar al enfermo, luego la mariposa perseguida por el niño se alejo al jardín y de allí al cementerio, para posarse sobre la tumba de una mujer y luego desaparecer misteriosamente.

Al examinar la tumba el joven leyó el nombre de "Akiko" escrito en ella, junto con una descripción que narraba cómo había muerto cuando tenía dieciocho años y a pesar de que la tumba estaba cubierta de musgo ya que tenía cincuenta años, el muchacho observó que estaba rodeada de flores.

Cuando el joven regresó a la casa se encontró con que Takahama había fallecido, se dirigió a su madre y le contó lo que había visto en el cementerio, "Akiko?" murmuró su madre y le dijo; "cuando su tío era joven se iba a desposar con ella, pero Akiko murió de tuberculosis poco antes de su boda, por ello tu tío nunca quiso casarse y decidió vivir siempre cerca de su tumba”.

Durante todos estos años se había mantenido fiel a su voto, manteniendo en su corazón todos los dulces recuerdos de su único amor, por ello cada día Takahama fue al cementerio y oraba por su felicidad, dejando flores en su tumba, pero cuando Takahama enfermó y ya no podía realizar su tarea amorosa, Akiko en forma de una mariposa blanca se hacia presente para acompañarlo y ahora han vuelto a reunirse, para estar juntos por toda la eternidad.



sábado, 13 de agosto de 2022

Leyenda de los Arboles.

Había en lo alto de la montaña tres árboles jóvenes, que soñaban con frecuencia que serían cuando fuesen mayores.

-El primero de ellos mirando a las estrellas dijo: Yo quiero ser el cofre mas valioso del mundo lleno de tesoros.

-El segundo mirando al río suspiró: Yo quiero ser un barco, para cruzar el océano y llevar a reyes y a reinas.

-El tercero mirando hacia el valle añadió: Yo solo quiero ser árbol. Quiero quedarme en lo alto de la montaña y crecer tanto que cuando miren hacia aquí, las personas levanten sus ojos y piensen en Dios.

Pasaron muchos años y un buen día vinieron los humanos y cortaron los árboles, que estaban tan ansiosos por hacer realidad sus sueños. Pero los leñadores, no acostumbran a escuchar ni a perder el tiempo con sueños. El primer árbol, fue vendido y acabó transformado en un carro de animales, para transportar estiércol.

Del segundo árbol, se hizo un sencillo barco de pesca, que cargaba personas y peces todos los días. El tercer árbol, fue troceado en tablones y apilado en un almacén municipal de suministros.

Decepcionados y tristes al verse así unos y otros se preguntaban:

Porqué esto ¿ Para que estamos aquí ¿ Se acabaron los sueños.

Pero una noche, llena de luz y de estrellas, una joven mujer colocó a su bebé recién nacido, sobre el carro de animales. Y de repente el primer árbol, se dio cuenta de que llevaba sobre sí, el mayor tesoro del mundo.

El segundo árbol, acabó un día transportando a un hombre que terminó durmiendo en su seno; cuando se levanto la tempestad y quiso hundir la barca, aquel hombre se irguió y dijo: Paz. En aquel instante, el segundo árbol comprendió, que estaba llevando al rey de cielo y tierra.

Años mas tarde, a la hora de sexta, el tercer árbol se estremeció cuando los tablones fueron unidos en forma de cruz y un hombre fue clavado en ellos.

Por unos instantes se vio indigno y cruel. Pero cuando amaneció el domingo, el mundo se llenó de inmensa alegría.

Y el tercer árbol comprendió, que en él habían colgado a un hombre salvación para el mundo y que al mirar el árbol de la cruz, las personas se sentirían infinitamente amadas por Dios y por su Hijo.

Aquellos árboles, habían abrigado sueños y deseos; pero la realidad había sido mil veces, mas hermosa de lo que jamás, habían podido imaginar.




Autor: M. Mckenna



sábado, 6 de agosto de 2022

El nacimiento del Arco Iris.

Hace mucho, mucho tiempo, en la espesa selva verde esmeralda habitaban unos pequeños animalitos que provocaban la admiración de todos aquellos que tenían la suerte de poder verlos. Eran siete magnificas mariposas, todas diferentes, pero cada una con sus alas pintadas de un color brillante y único. Su belleza era tal, que las flores de la selva se sentían apocadas cada vez que las mariposas revoloteaban a su alrededor.

Eran inseparables, y cuando recorrían la selva parecían una nube de colores deslumbrante y movediza. Pero un día, una de ellas se hirió con una aguda espina y ya no pudo volar con sus amigas. El resto de las mariposas la rodeo, y pronto comprendieron que la profunda herida era mortal. Volaron hasta el cielo para estar cerca de los dioses, y sin dudarlo, ofrecieron realizar cualquier sacrificio con tal de que la muerte de su amiga no las separara. Una voz grave y profunda quebró el silencio de los cielos y les pregunto si estaban dispuestas a dar sus propias vidas con tal de permanecer juntas, a lo que todas contestaron afirmativamente.

En ese mismo instante fuertes vientos cruzaron los cielos, las nubes se volvieron negras, y la lluvia y los rayos formaron una tormenta como nunca se había conocido. Un remolino envolvió a las siete mariposas y las elevo mas allá de las nubes. Cuando todo se calmo y el sol se disponía a comenzar su trabajo para secar la tierra, una imponente curva luminosa cruzo el cielo, un arco que estaba pintado con los colores de las siete mariposas, y que brillaba gracias a las almas de estas siete amigas que no temieron a la muerte con tal de permanecer juntas.



Autor: Desconocido.



sábado, 30 de julio de 2022

La Vainilla.

Cuentan que Xanath, hija de nobles totonacas y muy celebre por su belleza, vivía en un palacio cercano al centro ceremonial de Tajín sede de su pueblo.

Cierto día en que la joven acudió a depositar una ofrenda sobre el plato colocado en el abdomen de Chac-Mool (Mensajero Divino), encontró casualmente a Tzarahuin (Jilguero), un alegre doncel al que le agradaba silbar, y surgió entre ambos amor a primera vista.

Sin embargo el romance tubo dificultades para prosperar, porque Tzarahuin era pobre y vivía en una choza humilde rodeada de tierra fértil en que abundaban las anonas (fruto), las piñas y calabazas. A pesar de la diferencia de clases, los enamorados se reunían casi a diario de manera fugaz, cuando el mancebo llevaba al mercado la cosecha de sus siembras, y en poco tiempo una sincera pasión se apodero de sus corazones.

Una tarde en que Xanath paso junto al templo sagrado de los nichos, le sorprendió la mirada penetrante del dios gordo que se caracterizaba por su vientre abultado, la frente rapada y su tiple penacho, desde entonces el señor de la felicidad se dedico a cortejarla.

La doncella logro esquivarlo en un principio, mas el astuto dios encontró la forma de revelarle sus sentimientos, pero al ser rechazado, su alegría habitual se torno en cólera y amenazo a la joven con desatar la furia sobre Tajín si no accedía a sus reclamos amorosos. La advertencia hizo temblar de miedo a Xanath, pero no traiciono a Tzarahuin.

El astuto dios gordo resolvió entonces ganarse la confianza del padre de la joven para que influyera en el animo de Xanath, lo invito a su palacio, le revelo secretos divinos y cuando manifestó interés por la linda muchacha, recibió completo apoyo para casarse con ella.

Xanath hubo de soportar un mayor acoso del testarudo dios y su padre la obligo a aceptar una nueva cita que resultaría fatal, pues luego de haber dado otra negativa al señor de la felicidad, este irritado lanzo un conjuro sobre la doncella y la trasformo en una planta frágil de flores blancas y exquisito aroma: la Vainilla.

Si bien el dios creyó vengarse, lo cierto es que mientras de el existen solo vagos recuerdos, en cambio tenemos muy presente en nuestros días a la planta orquidácea, cuya esencia es muy apreciada en la cocina,  la pastelería, y perfumería de muchas partes del mundo.

Las plantas que producen la vainilla poseen ellas mismas el nombre de vainilla, son las únicas Orquídeas cultivadas por razones que no sean meramente ornamentales.


Para obtener una especie realmente rica en aromas, el cultivo y la preparación de la vainilla necesitan largos y minuciosos cuidados. Eso hace que sea en proporción al peso, uno de los productos agrícolas mas caros del mundo. Se presenta en forma de palos negros y brillantes, comúnmente se les llama vainas de vainilla, sin embargo en botánica se trata de capsulas.








sábado, 23 de julio de 2022

Leyenda Gitana del Violín.

Había una vez un matrimonio que tenía cinco hijos. La mayor era una chica de tan gran belleza, que era célebre en los pueblos de alrededor. Tenía más de veinte años y nunca había tenido ningún pretendiente. Unos decían que era muy orgullosa, otros, que era demasiado coqueta. Lo cierto es que no se sabía por qué, siendo tan hermosa ningún hombre se dirigía a ella.

Un día que iba al bosque por leña, se le apareció el diablo. La muchacha no se asustó. Por el contrario, se mostró con él muy amable y le preguntó por qué ningún muchacho quería hacerla su esposa.

El diablo se echó a reír- y contestó:

-Yo sé de un hombre que anda enamorado de ti. Si sigues mis consejos, tendrás pronto un buen novio.

La doncella contestó que estaba dispuesta a hacer todo lo que se le mandase.

Lo primero que le impuso el diablo fue que matara a su padre. Al principio la joven dudó, pues le parecía una condición demasiado cruel; pero al fin, cegada por sus deseos, consintió en darle muerte.

Un día que volvía a casa con su padre por la orilla del río, fingió tropezar con unos troncos de árbol y empujó a su padre, logrando que cayera al agua. El padre murió ahogado. En seguida se le apareció el demonio.

-Está bien -dijo- ahora haré con tu padre un precioso instrumento de música, que te ayudará para conseguir un novio.

Y haciéndolo como lo decía, convirtió a su padre en una caja de violín.

-Tendrás que matar a tu madre, para hacer de ella el arco -dijo el demonio.

Aquella condición le pareció imposible de cumplir. Pero un día que su madre estaba junto al fuego, haciendo la comida, el diablo tentó de nuevo a la muchacha, exigiéndole el sacrificio de la madre para conseguir su deseo. Esta no pudo resistir la tentación y empujó a su madre hacia el fuego. Se hizo unas quemaduras tan graves, que pronto murió.

Enseguida se le acercó el demonio.

-Está bien -dijo-. Con tu madre haré el arco para el violín, pero de nada te servirá tener esto si el violín no tiene sus cuatro cuerdas. Para conseguirlas tendrás que sacrificar a tus cuatro hermanos.

Una noche, mientras dormían, decidió matarlos, y así lo hizo. Al momento se le apareció el diablo, que transformó a los cuatro niños en cuatro cuerdas de violín, pudiendo de esta manera completar este maravilloso instrumento.

-Ahora tócalo -dijo a la doncella-, y verás cómo en seguida un hermoso joven te quiere hacer su esposa.

Tan pronto tuvo el violín en las manos, empezó a tocarlo. Era tan maravillosa y tan dulce su música, que un hombre que pasaba se detuvo a escuchar. Al ver a la linda muchacha que tocaba aquel extraño instrumento, se enamoró de ella. Esta le correspondió, pues el pretendiente era un hermoso joven.

La joven se sentía feliz; no se acordaba para nada de sus padres y hermanos, y decidió casarse en seguida.

La víspera de su boda iba con su novio por el bosque, tocando el violín que le diera el diablo, cuando de repente se le apareció éste. La joven, asustada, le preguntó qué deseaba.

-Vengo por ti y por tu novio -contestó-. Te di lo que querías, y ya lo tienes; ahora ven a pagar tus crímenes.

Y cogiéndolos por el brazo, se precipitó con ellos en el infierno,

Al poco rato pasó por allí un gitano y vio en el suelo un extraño instrumento de música. Era el violín que hiciera el diablo. Empezó a tocarlo, y fue tan maravillosa su música, que en poco tiempo se hizo célebre en todo el mundo.

Los gitanos lo tocan con verdadera pasión y creen a pies juntillas que sólo el diablo pudo ser el inventor de su querido violín.


Autor: Desconocido.

sábado, 16 de julio de 2022

El Espejo (Leyenda Japonesa)

Había una vez en Japón, hace muchos siglos, una pareja de esposos que tenía una niña. El hombre era un samurai, es decir, un caballero, no era rico y vivía del cultivo de un pequeño terreno. La esposa era una mujer modesta, tímida y silenciosa que cuando se encontraba entre extraños, no deseaba otra cosa que pasar inadvertida.

Un día es elegido un nuevo rey. El marido, como caballero que era, tuvo que ir a la capital para rendir homenaje al nuevo soberano. Su ausencia fue por poco tiempo, el buen hombre no veía la hora de dejar el esplendor de la Corte para regresar a su casa.

A la niña le llevó de regalo una muñeca, y a la mujer un espejo de bronce plateado (en aquellos tiempos los espejos eran de metal brillante, no de cristal como los nuestros). La mujer miró el espejo con gran maravilla: no los había visto nunca. Nadie jamás había llevado uno a aquel pueblo. Lo miró y, percibiendo reflejado el rostro sonriente, preguntó al marido con ingenuo estupor:


— ¿Quién es esta mujer?

El marido se puso a reír:

— ¡Pero cómo! ¿No te das cuenta de que este es tu rostro?

Un poco avergonzada de su propia ignorancia, la mujer no hizo otras preguntas, y guardó el espejo, considerándolo un objeto misterioso. Había entendido sólo una cosa: que aparecía su propia imagen.

Por muchos años, lo tuvo siempre escondido. Era un regalo de amor; y los regalos de amor son sagrados.

Su salud era delicada, frágil como una flor. Por este motivo la esposa desmejoró pronto, cuando se sintió próxima al final, tomó el espejo y se lo dio a su hija, diciéndole:

— Cuando no esté más sobre esta tierra, mira mañana y tarde en este espejo, y me verás. Después expiró. Y desde aquel día, mañana y tarde, la muchacha miraba el pequeño espejo.

Ingenua como la madre, a la cual se parecía tanto, no dudó jamás que el rostro reflejado en la chapa reluciente no fuese el de su madre. Hablaba a la adorada imagen, convencida de ser escuchada.

Un día el padre la sorprende mientras murmuraba al espejo palabras de ternura.

— ¿Qué haces, querida hija?, le pregunta.

— Miro a mamá. Fíjate, No se le ve pálida y cansada como cuando estaba enferma: parece más joven y sonriente.

Conmovido y enternecido el padre, sin quitar a su hija la ilusión, le dijo:

— Tú la encuentras en el espejo, como yo la hallo en ti.





sábado, 9 de julio de 2022

La Piedra de Cinco Colores.

La montaña Shu seguía vomitando fuego y llamas, y los ríos de lava amenazaban con invadir todo el Japón. Por la violencia de la erupción, la base de uno de los pilares que sostenían el firmamento se quebró y un ángulo del cielo cayó sobre la tierra. A causa de este desastre. El sol y la luna no pudieron pasar por los senderos del cielo con sus carros ardientes, de modo que el mundo quedó envuelto en una noche continua.

La emperatriz Jouka corrió en busca del remedio. La oscuridad obsesionaba a su gente, y la buena emperatriz, para romper las tinieblas, mandó encender grandes hogueras en las alturas. Obteniendo así cierto vislumbre que calmo los asustados ánimos, la soberana ordenó que todos sus súbditos recogiesen piedras de cinco colores: azul, anaranjado, rojo, blanco y negro. Cuando hubo reunido una gran cantidad de ellas, las puso a hervir, junto con unos polvos finísimos de porcelana, en un enorme caldero, obteniendo así  una pasta húmeda y reluciente.

Llamó entonces a una nube que navegaba por el cielo. La nube descendió dócil a sus pies. La emperatriz subió en ella, y se hizo llevar arriba allá donde el cielo  estaba roto.

Con gran paciencia y precisión. Valiéndose de la pasta que ella misma había fabricado, reconstruyó el ángulo de cielo que faltaba. Luego volvió a bajar a la tierra, y con la concha de una enorme tortuga construyo un nuevo pedestal para el pilar deteriorado.

Mas aunque ahora todo estuviese en su sitio en el cielo, la oscuridad reinaba todavía en el mundo, ni el sol de día ni la luna de noche aparecían en el firmamento.

La emperatriz, extrañada de este hecho, convocó  a todos los sabios del imperio y pidió su consejo sobre qué debía hacer en semejante caso. El más anciano de la asamblea, dijo:

-Probablemente el sol y la luna, habiéndose encerrado en casa en el momento del desastre, no saben  que los caminos del firmamento han sido reparados. Es necesario mandar un embajador que se lo comunique. Todos aplaudieron tan sabias palabras, y la emperatriz decidió enviar inmediatamente un embajador al sol y a la luna, montado en el caballo más veloz que había en sus caballerizas.

Sus majestades la Luna y el Sol concedieron enseguida la audiencia solicitada por el mensajero terrestre, y cuando se enteraron de las reparaciones hechas por Jouka, se mostraron muy satisfechos. Salieron enseguida con sus carrozas de fuego del palacio en que habían permanecido tanto tiempo encerrados y volvieron a surcar el viejo camino, iluminando al mundo.

El cielo, después de los sabios retoques, tenía una luminosidad más suave, una belleza delicada y más nítida. Diéronse cuenta de ello, el sol en su viaje diurno, y la luna en su ronda nocturna, y para demostrar su gratitud a la que había dado un nuevo encanto a su patria celeste, pusieron todo el empeño por dar aún más viva luz de la que se beneficiaban la tierra y sus habitantes.

Los hombres se alegraron al volver a ver los dos grandes astros celestes y alzaron cánticos de bendición y alabanza a la sabia emperatriz, a quien tanto debían. Pero los honores y las loas no hicieron soberbia a Jouka. La alegría de su pueblo, el amor y la gratitud de sus súbditos fue para ella el premio más grande y más agradecido que consoló por largos años su corazón bueno y honrado.


Autor: Desconocido.