sábado, 21 de mayo de 2022

La Tostada..

Después de un largo día en el trabajo, mi mamá puso un plato de salchichas y pan tostado muy quemado frente a mi papá. Recuerdo estar esperando ver si alguien lo notaba.... Sin embargo, aunque mi padre lo notó, alcanzó un pan tostado, sonrió a mi madre y me preguntó cómo me había ido en la escuela.

No recuerdo lo que le contesté, pero sí recuerdo verlo untándole mantequilla y mermelada al pan tostado y comérselo todo. Cuando me levanté de la mesa esa noche, recuerdo haber oído a mi madre pedir disculpas a mi padre por los panes tostados muy quemados.

Nunca voy a olvidar lo que dijo:

"Cariño no te preocupes, a veces me gustan los panes tostados bien quemados."

Más tarde esa noche fui a dar el beso de las buenas noches a mi padre y le pregunté si a él le gustaban los panes tostados bien quemados. Él me abrazó y me dijo estas reflexiones:

Tu mamá tuvo un día muy duro en el trabajo, está muy cansada y además, un pan tostado un poco quemado no le hace daño a nadie.....

La vida está llena de cosas imperfectas y gente imperfecta; aprender a aceptar los defectos y decidir celebrar cada una de las diferencias de los demás, es una de las cosas más importantes para crear una relación sana y duradera.

Un pan tostado quemado no debe romper un corazón.

La comprensión y la tolerancia es la base de cualquier relación.

Sé más amable de lo que tú creas necesario, porque todas las personas, en este momento, están librando algún tipo de batalla.

Todos tenemos problemas y todos estamos aprendiendo a vivir y lo más probable es que no nos alcance la vida para aprender lo necesario.

El camino de la felicidad no es recto. Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES, existen semáforos llamados AMIGOS, luces de precaución llamada FAMILIA, y todo se logra si tienes:

Una llanta de repuesto llamada DECISIÓN, un potente motor llamado AMOR,un buen seguro llamado FE, abundante combustible llamado PACIENCIA, pero, sobre todo, un experto conductor llamado Universo...


Autor: Desconocido.


sábado, 14 de mayo de 2022

El espíritu del árbol ( Leyenda )

Hoy me he sentado a los pies de un árbol viejo como el mas anciano de los ancianos de Tula. El cansancio me ha vencido y me he dormido bajo sus ramas. Entre las cortinas del sueño he visto al espíritu del árbol, que sin hablar, me decía:

- Hermano, sensibiliza los corazones de tus otros hermanos para que nos comprendan. Ellos creen que no sentimos sus golpes, ni sentimos cuando una mano corta nuestros tallos aun maduros por el tiempo. Piensan que no vemos con dolor como los padres mal aconsejan a sus hijos y les permiten hacernos atrocidades.

-¿ Que daño puede hacer un árbol ?

-¿ Que daño les puede hacer una flor, para que la corten en la plenitud de su vida ?

- Tenemos entendido que regalar una flor es muestra de cortesía y amor entre muchos de ustedes, pero, ¿ acaso no comprenden que esa muestra de amor la realizan con la muerte de una vida que no les pertenece?.

No fueron puestos sobre la Tierra para destruirla poco a poco con su egoísmo, sino para transformarla con el Amor.

Han logrado que casi todo en la Naturaleza les tenga miedo, y sin embargo todavía los seguimos manteniendo y les devolvemos bien por mal.

Los pajarillos huyen de ustedes y no desean su amistad. Para mantenerlos a su lado es necesario que construyan jaulas y los priven de libertad tras barrotes.

Las flores se marchitan en sus casas porque creen que tan solo las alimenta el agua y la tierra, y no comprenden que necesitan amor.

Cortan terrenos, los cercan, y separan a un árbol hermano de otro árbol hermano. Levantan las tierras a su antojo, solo para el beneficio de ustedes. Toman lo que no es de nadie y dicen: Esto es mio, su vida y su muerte me pertenecen. Creen que por sembrar una semilla, ya han creado el fruto, y dicen: Es mio y haré de el lo que crea conveniente.

Piensen que muchos hermanos míos se sentirían gustosos de morir para contribuir al bienestar de ustedes, mas no para contribuir a su ceguera devastadora y sin sentido. Muchos hermanos míos del aire se matarían a si mismos para ofrecerse a una boca que tiene hambre, mas no a una boca que tiene gula.

Tan solo les pedimos hermanos, un poco de Amor.



Autor: Desconocido.



sábado, 7 de mayo de 2022

Sopa de Piedra.

Cierto día, llego a un pueblo un hombre y pidió por las casas para comer, pero la gente le decía que no tenían nada para darle. Al ver que no conseguía su objetivo, cambio de estrategia. Llamo a la casa de una mujer para que le diese algo que comer.

-" Buenas tardes señora. ¿ Meda algo para comer, por favor ?

-" Lo siento, pero en este momento no tengo nada en casa ", dijo ella.

-" No se preocupe - dijo amablemente el extraño -, tengo una piedra en mi mochila con la que podría hacer una sopa, si Ud, me permitiera ponerla en una olla de agua hirviendo, yo haría la mejor sopa del mundo.

-¿ Con una piedra va a hacer Ud una sopa?, ¡ me esta tomando el pelo !

-" En absoluto señora, se lo prometo, deme un pechero muy grande por favor y se lo demostrare "

La mujer busco la olla mas grande y la coloco en mitad de la plaza, el extraño preparo el fuego y colocaron la olla con el agua, cuando el agua empezó a hervir ya estaba todo el vecindario en torno a aquel extraño, que tras dejar caer la piedra en el agua probo una cucharada exclamando:

-¡ Deliciosa !, lo único que necesita son unas patatas.

Una mujer se ofreció de inmediato para traerlas de su casa, el hombre probo de nuevo la sopa que ya sabia mucho mejor, pero echo en falta un poco de carne.

Otra mujer voluntaria corrió a su casa a buscarla, y con el mismo entusiasmo y curiosidad se repitió la escena al pedir unas verduras y sal, por fin pidió: "¡ Platos para todo el mundo !"

La gente fue a sus casas a buscarlos y hasta llevaron pan y frutas, luego se sentaron todos a disfrutar de la esplendida comida, sintiéndose extrañamente felices de compartir por primera vez su comida.

Y aquel extraño desapareció dejándoles la milagrosa piedra, que podrían usar siempre que quisieran hacer la mas deliciosa sopa del mundo.

Moraleja: Con la cooperación se alcanzan resultados notables, aun cuando se parta de contribuciones pequeñas o incluso insignificantes. Esta es la fuerza milagrosa que tiene el COMPARTIR, cada uno podemos poner alguna de nuestras virtudes al servicio de los demás, y el resultado puede ser espectacular.



Autor: Desconocido.



sábado, 30 de abril de 2022

Leyenda de la celebración entre el Sol, la Luna y el Viento.

Un día, el Sol, la Luna y el Viento fueron a comer con sus tíos el Trueno y el Relámpago. Su madre, una de las más brillantes estrellas del firmamento, esperaba sola su regreso.

El Viento y el Sol eran muy glotones y se lo comieron todo, sin guardar nada para su madre. Pero la suave Luna no se olvidó de ella. De cada cosa que le servían guardaba un poco en las hermosas uñas de sus dedos, a fin de que la madre pudiera probar lo que ellos comían.

Al volver los tres a casa, su madre, que les había estado esperando todo la noche, les preguntó:

- ¿Qué me habéis traído del banquete?

- Yo no he traído nada para ti -dijo el Sol, que era el mayor de todos.- Fui a divertirme, no a divertirte a ti, mamá.

- Yo tampoco he traído nada -contestó el Viento.- No era lógico que os reservase nada cuando ni siquiera para mí hubo bastante.

Pero la Luna dijo alegremente:

- Mamá, trae un plato y te pondré en él lo que te he traído.

Y cuando tuvo ante ella el plato, la Luna depositó lo que había guardado en las uñas.

La Estrella se volvió entonces hacia el Sol y le dijo:

- Ya que sólo has pensado en ti, sin acordarte para nada de tu madre, te maldigo y de ahora en adelante, tus rayos lo abrasarán todo, y la gente te odiará y en cuanto aparezcas se cubrirá la cabeza.

(Y por eso el Sol hace sudar y quema la piel.)

Volviéndose al Viento, la Estrella continuó:

- Tú también te olvidaste de tu madre. Desde hoy, soplarás siempre con fuerza, arrancarás los árboles y la gente te maldecirá constantemente.

(Y es por eso que el Viento es siempre desagradable.)

Dicho esto, la Estrella se volvió hacia la Luna y con voz suave le dijo:

- Tú has sido buena hija, y desde este momento, serás el astro más dulce, hermoso y plácido. Los hombres te contemplaran amorosamente, y los poetas no cesarán en el curso de los siglos, de cantarte alabanzas.

(Y por eso la Luna es tan hermosa y sus rayos tan acariciadores.)



Autor: Desconocido.



sábado, 23 de abril de 2022

Leyenda del Jazmín.

Cuenta una leyenda árabe que había una vez:

Una joven beduina de nombre Jasmine, que vivía en el desierto alegre, libre y feliz, para protegerse de los ardientes rayos del sol cubría su bello rostro con cientos de velos de bellos colores.

Y dice la leyenda que un príncipe berebere supo de su historia y al desierto fue a buscarla, la descubrió entre dunas y arenas, caminando con ese porte que solo las diosas emanan al caminar.

Enamorado de aquella misteriosa mujer la pidió en matrimonio, le ofreció su palacio y todas sus riquezas.

Ella lo vio tan apuesto, tan gallardo, que acepto su ofrecimiento y se caso con el.

Pero los muros la atraparon entre paredes pintadas, copas de plata y rosas de papel, ¡ se sintió morir dentro de aquella jaula de oropel !

Escapo una noche a lomos de un corcel hasta sumergirse en las arenas del desierto mas cercano, allí se despojo de sus velos y ropajes, y ya amaneciendo expuso todo su cuerpo al sol.

El sol descubrió su rostro, y ante tanta belleza quedo prendado, tanta era su hermosura, que la transformo en un bello JAZMÍN.....






sábado, 16 de abril de 2022

La leyenda del Hornero.

Cuentan que en las tribus que habitaban a orillas del río Paraguay, cuando los muchachos llegaban a cierta edad tenían que pasar tres pruebas. La primera consistía en correr muy rápido, mas rápido que el viento veloz.

Para superar la segunda tenían que nadar de un lado al otro del río. Por ultimo tenían que cumplir con un extraño ritual: tenían que quedarse acostados sin moverse muy quietos, tan quietos que no podían ni siquiera pestañear, durante un largo tiempo. Todos los jóvenes de esa tribu se entrenaban con gran dedicación, para poder pasar esa prueba. Aprobarla, significaba pasar a ser adultos.

Una vez existió un joven llamado Jahé que sorprendió a todos con su destreza, cuando le toco realizar la primera prueba, muy pronto dejo atrás a los demás participantes, cuando cruzo el río, mientras los otros luchaban para que la corriente no los llevara, el recogía piedrecitas de colores que encontraba en el fondo, cuando debió permanecer acostado, el se mantuvo tan quieto, que por mas que saltaban y hacían bromas a su alrededor, el permanecía inmóvil como una piedra. Así Jahé, paso la prueba y para todos ya era un adulto, lo que nadie sabia era que mientras el joven corría, en las alas del viento escucho la voz de una mujer como el canto de un ave, esa misma voz fue la que le alentó mientras cruzaba el río Paraguay y la que le permitió concentrarse cuando debió permanecer quieto.

Como era costumbre en esa época, el jefe de la tribu premio a Jahé concediéndole la mano de su hija. Jahé no podía aceptar ese ofrecimiento, pues la melodía que escucho durante la prueba lo acompañaba día y noche, Jahé se había enamorado de ella. El jefe de la tribu comenzaba a impacientarse por la falta de decisión del joven.

Una mañana el muchacho elevo sus brazos al cielo pidiendo a su amada que lo ayudara a decidir, entonces volvió a escuchar su voz. Las manos de Jahé comenzaron a moverse al compás de una suave música, hasta que hicieron el movimiento de las alas de un pájaro.

Los que observaban la escena vieron con asombro como el cuerpo del joven comenzaba a transformarse en un pájaro y se perdía volando en el aire. El ave era de color pardo y desapareció en los bosques que bordeaban el río  Paraguay, busco entre los arboles a su amada pero no la encontró, construyo una casita de barro para resguardarse de los rayos, los vientos y las lluvias. Por fin una mañana la dulce cantora se poso en su nido y desde entonces es su compañera.



Autor: Desconocido.





sábado, 9 de abril de 2022

La Mariposa ( Leyenda Asturiana )

En una aldea asturiana, vivió, hace mucho tiempo, un rico labrador, viudo desde hacía años, que tenía dos hijas, pero para quien sólo contaba una, Inés, que nunca se atrevió a contradecir a su padre en nada, y se casó con el novio que éste le había designado. 

No pasó lo mismo con Clara, su otra hija, que a la hora de contraer matrimonio, eligió con el corazón, y provocó tanta ira en su padre, que la desheredó y le prohibió acercarse a la casa donde había nacido.

Clara y su esposo vivían pasando mucha necesidad, y aunque Inés deseaba ayudar a su hermana, el temor a su padre le impedía hacer nada. 

Cuando el labrador murió, Inés intentó de nuevo favorecer a Clara de alguna manera, pero ésta vez, fue su marido quien le prohibió hacerlo. Se desesperaba viendo la pobreza de su hermana, pero no veía modo de remediarlo.

El día que se celebraba la misa por el alma de su difunto padre, rogó Inés con toda su alma para que Dios le permitiera encontrar el modo de favorecer a Clara, y en eso estaba cuando de pronto sintió un gran peso sobre su cabeza. 

Levantó la mano y una mariposa se elevó en el aire. No pudo creer que fuera el pequeño insecto el que provocaba aquella sensación hasta que el fenómeno se repitió varias veces. 

Al acabar la misa, le contó a su marido lo que le había pasado, pero éste no le hizo el menor caso. Sin embargo, a los pocos pasos, fue el marido quien levantaba la mano hacia su cabeza por el gran peso que sentía sobre ella y quien veía elevarse una mariposa ante sus ojos. 

La mariposa estaba constantemente presionando la cabeza de uno u otro de los esposos, hasta que Inés insistió tanto en que era una señal que se les enviaba para que ayudaran a Clara, que su marido accedió a repartir la cuantiosa herencia de su suegro, con sus cuñados. 

Así se hizo, y ya restablecidos cariñosamente los lazos entre las dos familias, vieron una mariposa revolotear alegremente ante ellos y luego volar muy alto, muy alto.....



sábado, 2 de abril de 2022

La Madre Monte.

Desde tiempo inmemorial en los montes hadados de Colombia habita la Madre Monte o Madre de los Cerros o Madre de la Selva o fantasma del Monte; para unos un espectro para otros un espíritu y para muchos la diosa que creó las alturas sagradas de éstas tierras en donde esconde sus tesoros quiméricos ambicionados, buscados pero no hallados.

La tradición oral dice que la Madre Monte es una mujer muy alta, que sus cabellos son enredaderas, que sus orejas son hojas de begonia y que sus ojos son dos girasoles, que su nariz parece un pico de águila que sus labios son muy rojos, que sus dientes son de puro oro y que sus lunares son conchas de caracoles. Se afirma que la Madre Monte usa un gran sombrero gris adornado con plumas blancas, negra, doradas, azules y rosadas.

Dicen que su cuerpo en sensual y que está cubierto con musgo verde, que cubre los pezones de sus cántaros de miel con rosas, azucenas o claveles los cuales son visitados por colibríes y picaflores para chupar su néctar.

Dicen que su cinturón es de bejucos de cobre y que la hebilla es de plata con incrustaciones de piedras preciosas. Se afirma que su monte de Venus está protegido por espinas y agudas púas de erizo y que usa sandalias de fique de oro. Dicen que la Madre Monte a lo largo de cada una de sus extremidades superiores tiene enroscada una serpiente; que en una de sus manos empuña una varita mágica y en la otra una descomunal luciérnaga que le sirve de linterna. Dicen qué la Madre Monte habla con los animales, con los árboles y con los vientos a quienes cuida y defiende por que son sus hijos, hermanos y amigos.

A veces la Madre Monte recurre a la ayuda de su clan para tenderles trampas a los cazadores y para extraviar en la maraña a los buscadores de leña, pieles, minerales, cementerios y guacas indígenas. Cuando los aventureros y colonos pelean por las tierras, ganados y cosechas; la Madre Monte recurre a sus hijos del reino animal y les envía plagas de ranas, serpientes, langostas y ratones o consigue la solidaridad del viento turbulento, violento y veleidoso quien se trasforma en huracanes que causan calamidades. También hace que las aguas y los ríos sagrados desaten su fuerza Indomable, Incontenible e Irrefrenable acompañada con estruendo, y bramidos que producen mucho ruido y miedo, por que vienen los diluvios, las Inundaciones, las avalanchas y los terremotos con los que ella los castiga.

Dicen que la Madre Monte tiene su ejército de árboles y entre ellos hay soldados, tenientes, capitanes, coroneles y generales y que ella la generalísima comandante en jefe. En los cuarteles, batallones y brigadas del ejército de la Madre Monte,  hay árboles guerreros, unos narcotizan, otros producen alucinación,  algunos hechizan, muchos aplastan y los árboles que caen en Combate pudren a los depredadores que los tocan y van aumentando la temperatura de modo que sí todos los bosques fuesen talados o quemados todos los seres vivos en la tierra morirían calcinados y asfixiados.

También hacen parte del ejército de la Madre Monte las plantas carnívoras, las que adormecen, las que lanzan flechas, las que hieren con espinas, las que envenenan, las que producen alergias y las que derraman sangre. Además la Madre Monte tiende trampas a los enemigos invasores, quienes caen en pantanos, en arenas movedizas o por acantilados o quedan atrapados en redes de bejucos o pegados en estalagmitas y estalactitas o en telarañas.

La Madre Monte también cuenta con combatientes fluviales: cocodrilos, anguilas, pirañas, sanguijuelas peces carnívoros y  muchos más. La Madre Monte es una excelente comandante en jefe y con su espíritu indomable recurre a sus hijos salvajes para defender  su hogar, por eso ataca con tigres, panteras, jaguares, jabalíes, osos,  perros y gatos salvajes, alacranes, escorpiones y muchos más,

La Madre Monte también tiene caballería y fuerza aérea de aves que la defienden y un poderoso grupo dé inteligencia y espionaje. Ningún ejército de hombres le ha ganado la guerra al espíritu poderoso de la Madre Monte, por eso es mejor tenerla de amiga y no de enemiga. Porque en caso dé exterminarla todo se exterminaría con ella.





sábado, 26 de marzo de 2022

Leyenda de la Primavera.

Hubo una época muy lejana en que la tierra solo conocía una estación, el invierno. El frío era intenso, la nieve cubría llanos y montañas y las plantas no tenían colores, eran rugosas y opacas.

Cierta vez los hombres partieron en busca de alimentos, que tanto escaseaban, y las mujeres se quedaron cuidando el fuego.

El cielo estaba oscuro, presagiaba tormenta. Y así fue. Un trueno y luego, el viento y la nieve.

Los días pasaban y los hombres no regresaban. Los niños lloraban por sus padres y los abuelos por sus hijos. Las mujeres trataban de mantener la calma para no generar más malestar. Una madrugada, cuando casi todos habían perdido las esperanzas, aparecieron en el horizonte los hombres.

Extenuados, muertos de frío, ni podían contar las penurias que habían pasado en las cumbres. Pero había algo...algo que no podía dejar de contarse. No traían con ellos a Sumac, un adolescente valiente y noble, que se había perdido en las nieves.

La madre de Sumac, desesperada, corrió a la montaña mientras sus pies se enterraban en la nieve. Se escuchaba su voz llamando a su hijo, "¡Sumac, hijo! ¡Sumac!" Y así se perdió de la vista de todos.

Avanzó y avanzó hasta quedar rendida. Fue cuando entonces oyó la voz de Sumac. La desesperación agudizó su ingenio y pudo rescatar al muchacho casi helado. ¿Adonde lo llevaría?. El viento le habló, diciéndole, "Sube con tu hijo a la montaña más alta y toca el cielo".

La madre, con Sumac en brazos, ascendió de una montaña a otra, y en otra y en otra más, pero el cielo estaba siempre tan alto... El viento insistía: "Sube con tu hijo a la montaña más alta y toca el cielo". De pronto, un remolino la envolvió dejándola en la cumbre de un cerro altísimo. La mujer, cayendo de agotamiento, tocó las nubes que se abrieron como una gran cortina. Un trozo de cielo del más puro celeste se fue agrandando.

De él brotaron los rayos de un sol radiante, y deslizándose por ellos salieron pájaros que poblaron la tierra de trinos y aleteos, mariposas multicolores llegaron hasta las plantas en busca de flores que acababan de nacer...El viento se transformó en suave y tibia brisa, se deshizo la nieve y el agua cristalina corrió en cascadas juguetonas.

Sumac volvía a la vida mientras su madre alzaba los brazos al cielo agradeciendo a Inti, el Dios de sus antepasados, el milagro de la primavera que nacía. Cuentan que desde entonces después del invierno llega la primavera como madre amorosa, para poner su nota de calor, belleza y colores en los campos helados de la tierra.


Autor: Desconocido.


sábado, 19 de marzo de 2022

Leyenda del Clavel del Aire.

Corre por todo el noroeste argentino una hermosa y triste leyenda sobre el clavel del aire, planta que vive pendiendo de los troncos o ramas de viejos algarrobos o entre los  peñascos.

Refiere la misma que durante una reunión de amigos, un joven oficial español se enamoró de una indiecita conocida por Shullca, la que en ningún momento correspondió al apasionado amor de aquel. Juró entonces vengarse de la que así despreciaba su cariño, y una tarde en la que la halló sola en la sierra comenzó a perseguirla.

La niña en su desesperación, trepó a la rama más alta de un gran algarrobo que el viento balanceaba amenazando derribarla. El joven le solicitó con buenas palabras que bajara, prometiéndose respetarla si así lo hacía. Como la niña se negara a ello, le amenazó con su puñal. Lo que no pudo la súplica, menos logró la amenaza. Y entre despechado y furioso arrojó el arma que fue a clavarse en el pecho de la pobre niña.

Como un pájaro cayó el cuerpo de Shullca en el vacío y tras él, el del oficial hispano.

Una gota de sangre alcanzó, a humedecer el tronco del árbol. Y allí nació el clavel del aire, que antes de una flor es, según dicen, un rayo de luz modelado en la forma de los lirios místicos, con tres pétalos de suavísimo y casi volátil tejido con la blancura y el aroma de la virginidad seráfica, porque es el alma de la tierra, y encarnada en tan delicioso cuerpo, vive encima de ella, impregnándola de su aliento que es gracia y amor.


Autor: Raul Antonio.



sábado, 12 de marzo de 2022

El Dueño de la Luz ( Leyenda )

En un principio la gente vivía en la oscuridad. Los warao buscaban alimento en tinieblas y sólo se alumbraban con candela que sacaban de la madera. En ese entonces, no existía el día ni la noche.

Un hombre que tenía dos hijas supo un día que había un joven dueño de la luz. Llamó entonces a su hija mayor y le dijo:

-Ve donde está el joven dueño de la luz y me la traes.

Ella tomó su mapire y partió. Pero encontró muchos caminos por donde ir, y tomó el que la llevó a la casa del venado. Allí conoció al venado y se entretuvo jugando con él.

Luego regresó donde su padre, pero no traía la luz. Entonces el padre resolvió enviar a la hija menor:

-Ve donde está el joven dueño de la luz y me la traes.

La muchacha tomó el buen camino y después de mucho andar, llegó a la casa del dueño de la luz.

Vengo a conocerte -le dijo, a estar contigo y a obtener la luz para mi padre.

Y el dueño de la luz le contestó:

-Te esperaba. Ahora que llegaste, vivirás conmigo.

El joven tomó una cajita hecha de juncos, que tenía a su lado, y con mucho cuidado, la abrió. La luz iluminó sus brazos y sus dientes blancos. Y también el pelo y los ojos negros de la muchacha.

Así, ella descubrió la luz, y el joven, después de mostrársela, la guardó.

Todos los días, el dueño de la luz la sacaba de su caja y hacía la claridad para divertirse con la muchacha.

Así pasó el tiempo. Jugaban con la luz y se divertían. Por fin, la muchacha recordó que tenía que volver con su padre y llevarle la luz que había venido a buscar.

El dueño de la luz, que ya era su amigo, se la regaló:

-Toma la luz. Así podrás verlo todo.

La muchacha regresó donde su padre y le entregó la luz encerrada en el torotoro. El padre tomó la caja, la abrió y la colgó en uno de los troncos que sostenían el palafito. Los rayos de luz iluminaron el agua del río, las hojas de los mangles y los frutos del merey.

Al saberse en los distintos pueblos del Delta del Orinoco que existía una familia que tenía la luz, comenzaron a venir los warao a conocerla. Llegaron en sus curiaras desde el caño Araguabisi, del caño Mánamo y del caño Amacuro. Curiaras y más curiaras llenas de gente y más gente.

Llegó un momento en que el palafito no podía ya soportar el peso de tanta gente maravillada con la luz. Y nadie se marchaba porque no querían seguir viviendo a oscuras, porque con la claridad la vida era más agradable.

Por fin, el padre de las muchachas no pudo soportar más a tanta gente dentro y fuera de su casa.

-Voy a acabar con esto -dijo- Si todos quieren la luz, allá va.

`Y de un fuerte manotazo, rompió la caja y lanzó la luz al cielo. El cuerpo de la luz voló hacia el Este y la caja hacia el Oeste. Del cuerpo de la luz se hizo el sol. Y de la caja de juncos en que la guardaban, surgió la luna.

De un lado quedó el sol y del otro, la luna.

Pero como todavía llevaban la fuerza del brazo que los había lanzado, el sol y la luna marchaban muy rápido. El día y la noche eran muy cortos, y amanecía y oscurecía a cada rato.

Entonces el padre le dijo a su hija menor:

-Tráeme una pequeña tortuguita.

Y cuando la tuvo en sus manos, esperó a que el sol estuviera sobre su cabeza y se lo lanzó, diciéndole:

- Toma esta tortuguita. Es tuya, te la regalo. Espérala antes de dejar pasar a la luna. Desde ese momento, el sol se puso a esperar a la tortuga. Y al otro día, cuando amaneció, el sol iba poco a poco, como la tortuguita, como anda hoy en día, alumbrando hasta que llega la noche en compañía de su amiga la luna.



viernes, 4 de marzo de 2022

El Crisantemo Blanco y el Crisantemo Amarillo.

Hace muchos, muchísimos años, crecían en un prado, uno al lado de otro, dos crisantemos, uno era blanco y el otro amarillo. Ambos se querían bien y habían jurado no separarse jamás por razón alguna.

Un día un viejo jardinero reparó en ellos y quedose admirado ante la flor amarilla.

-Jamás he visto flor tan hermosa como tú- le dijo- y si tú quieres te llevaré a mi jardín, donde te cuidaré con amor y haré que te vuelvas más hermosa aún.

Al oír tales palabras , el crisantemo se llenó de orgullo y, olvidando el afecto que había jurado al hermano blanco, se avino a seguir al anciano.

Cuando el crisantemo amarillo y el jardinero se hubieran marchado, el pobre crisantemo blanco, al verse solo, se puso a llorar.

-Ha bastado un cumplido para borrarme del corazón de mi ingrato hermano-murmuraba, mientras un copioso llanto resbalaba por sus cándidos pétalos. Bien se ve que soy feo y repelente , ya que el jardinero que admiraba a mi hermano no se ha dignado ni siquiera a mirarme. A estos pensamientos los sollozos redoblaban y las lágrimas regaban la tierra, formando un extenso charco.

Transcurrían los días y el crisantemo amarillo se hacía cada vez más bello en el jardín del hombre, nadie hubiese reconocido en aquella flor refinada y aristocrática a una sencilla florcita campestre. Su tallo era ahora más alto y robusto, sus aterciopelados pétalos habían cobrado una morbidez y una suavidad que le daban un aspecto irreal. Y el crisantemo, consciente de su belleza, erguíase arrogante y engreído, mirando con desprecio a sus semejantes y creyéndose la joya de la creación. Cuando recordaba su vida en el prado y a su mísero compañero de juventud, no podía dejar de sentir un escalofrío de horror y a la vez disgusto.

Un día visitó el jardín un noble señor que pertenecía a la corte.

-Debo regalar un crisantemo al emperador- dijo al jardinero; ¿tenéis alguno lo bastante hermoso para ser digno de él?

Con gran satisfacción el jardinero le mostró el

crisantemo amarillo del que tan orgulloso estaba; pero el noble caballero frunció el ceño y dijo, con cierto desdén:

-No, no me gusta, lo preferiría blanco.

Un murmullo de asombro recorrió las flores del jardín al oír aquellas palabras, el crisantemo humillado y confuso, inclinó la cabeza con un suspiro.

El noble visitó a todos los jardineros de la ciudad, pero no lograba hallar la flor que deseaba. Las vio de todas las especies y de todos los colores, pero ninguna, en su opinión, era digna del emperador.


Sucedió que un día, hallándose en el campo, descubrió en el prado al crisantemo blanco, el cual, a fuerza de llorar, había lavado tan bien sus pétalos con lágrimas, que su blancura era deslumbrante. El noble se detuvo ante la flor y, contemplándola admirado, exclamó:

-¡He aquí la flor que me conviene!

La tomo y la mando al emperador. Este se entusiasmo con el obsequio, regaló a su vez, al donador un feudo como premio, luego trasplantó el crisantemo en su jardín. Quiso cuidarle él mismo, y se pasaba la mayor parte del día ante la flor en muda admiración.

Todos los cortesanos tenían palabras de elogio para el crisantemo amado de su señor, todas las damas alababan su perfume, los poetas le cantaban, los pintores la retrataban. Y la pobre florecilla del campo se encontró de improviso en el centro de la admiración de todo el imperio.

¿Y la flor amarilla? Desde El día en que el noble habíala despreciado, había enfermado gravemente; sus pétalos perdieron el color, se desdoblaron, y una mañana, el viejo jardinero la halló marchita en el suelo.


Autor: Desconocido.



sábado, 26 de febrero de 2022

El Caballo y su Potro.

Cuentan que cierto día, estaban en el bosque un caballo y su pequeño hijo, ambos gustaban de correr sin rumbo fijo, solo por el placer de sentir el cálido aire sobre sus cabezas.

Padre e hijo disfrutaban mucho de estas carreras y el compartir sus conversaciones que tanto bien hacia a ambos, siempre tenían pláticas de lo más amenas y realmente existía una comunicación constante entre ellos.

Una mañana, salieron como era su costumbre a correr, estaban muy felices porque era un día espléndido, cuando de repente el pequeño caballo tropezó y cayó rodando, su padre se detuvo de inmediato volviendo sobre sus pasos para ver que le había sucedido a su pequeño hijo.

Se acerco a él para averiguar si se encontraba bien, y el pequeño no lograba levantarse, muy asustado le dijo a su padre: – Siento que no podré volverme a levantar, me siento muy lastimado de una pata.

- Hijo, debes levantarte, acaso ¿Te has roto algo?- Padre, le dijo el caballito, creo que no me he roto nada, sin embargo, un caballo nunca se cae y cuando lo hace, le resulta sumamente difícil levantarse.

- Hijo, estás equivocado, algunos animales como nosotros caen, pero vuelven a levantarse y tu te levantarás, porque tu no tienes nada roto, tu voluntad hará que te levantes y vuelvas a caminar y a correr como siempre lo has hecho, no permitirás que tu mente te haga tomar una decisión equivocada, creyendo que porque has caído no podrás levantarte, además, yo te ayudaré a hacerlo, porque yo precisaré de tu ayuda, cuando caiga y necesite levantarme igualmente.

- Pero padre, ¿Cómo podría yo ayudarte a levantar si soy tan pequeño?

- Hijo no se necesita fuerza física para dar esa clase de ayuda, solo se requiere un gran amor, esa es la clase de ayuda que necesitamos, sentirnos apoyados por nuestros seres más queridos, y yo te amo mucho y por esa razón te digo que te levantes, porque todavía tenemos muchos caminos que recorrer juntos.

Y nuestro pequeño caballito, se levantó, se sacudió el polvo, empezó a caminar junto a su amado padre y pronto empezaron a correr como era su costumbre.

CAERSE no es lo importante, lo importante es LEVANTARSE cuantas veces sea necesario.


Autor: Desconocido.