lunes, 22 de septiembre de 2014

El Color de los Pájaros (Leyenda Indú)


Al principio de los tiempos todos los pájaros eran de color marrón, sólo se diferenciaban en el nombre y la forma.

Pero sintieron envidia de los colores de las flores y decidieron que llamarían a la Madre Naturaleza para que les cambiara de color.

Ella estuvo de acuerdo, pero les puso una condición, tendrían que pensar muy bien el color que cada uno quería porque solamente podrían cambiar una vez.

La encargada de comunicar la noticia por todo el planeta fue el Águila:

—Aviso a todos los pájaros. Reunión con la Madre Naturaleza para cambiar de color la próxima semana en el Claro del Bosque —gritaba mientras volaba.

Los pájaros pasaron una semana muy nerviosos, pensando cuál sería el color que iban a elegir. Llegado el gran día, todos se reunieron muy alborotados alrededor de la Madre Naturaleza.

La primera que se decidió fue la Urraca:

—Quiero ser negra con algunas plumas de tono azul cuando las dé el sol, blanco el pecho y blanca la punta de las alas.

La Madre tomó su paleta y la coloreó, mientras el resto de los pájaros comentaban lo elegantes que eran los colores elegidos por la Urraca.

El Periquito fue el siguiente en elegir:

—Yo quiero manchas blancas, azules y amarillas
por todo el cuerpo.

Todos estuvieron de acuerdo en que esos colores le favorecían mucho.

El Pavo Real se acercó contoneándose y con su voz chillona pidió:

—Para mi hermosa cola quiero colores que se vean desde muy lejos: azules, verdes, amarillos, rojos y dorados.

Los demás pájaros sonrieron ya que conocían lo presumido que era el Pavo Real.

El Canario se acercó veloz:

—Como me gusta mucho la luz, quiero parecerme a un rayo de sol. Píntame de amarillo.

El Loro llegó chillando:

—Para que el resto de los animales me puedan ver, quiero que me pongas los colores más llamativos de tu paleta.

Todos pensaron que era muy atrevido al elegir esos colores, pero el Loro se alejó muy contento.
Poco a poco, el resto de los pájaros fueron pasando por las manos de la Madre Naturaleza.

Cuando los colores de la paleta se habían acabado y los pájaros lucían orgullosos sus nuevos vestidos, ella recogió sus utensilios de pintura y se dispuso a volver a su hogar. Pero de repente una voz le hizo volver la cabeza. Por el camino venía corriendo un pequeño Gorrión:

—Espera, espera, por favor —gritaba—, todavía falto yo. Estaba muy lejos y he tardado mucho tiempo en llegar volando. Yo también quiero cambiar de color.

La Madre Naturaleza le miró apenada:

—Ya no quedan colores en mi paleta.

—Bueno, no pasa nada —dijo el Gorrión tristemente mientras se alejaba cabizbajo por el camino—, de todas formas el color marrón tampoco está tan mal.

—Espera —gritó la Madre Naturaleza—, he encontrado una pequeña gota de color amarillo en mi paleta.

El Gorrión se acercó corriendo muy contento. La Madre Naturaleza mojó su pincel en la gota y agachándose tiernamente le pintó una pequeñísima mancha en la comisura del pico.

Por eso, si os fijáis detenidamente en los gorriones, podréis descubrir el último color que la Madre Naturaleza utilizó para colorear a todas las aves del mundo.




jueves, 18 de septiembre de 2014

Dallol ( Puerta al Infierno )



Hola amigos, hace poco os enseñaba el Salar de Ayuni por las magnificas imágenes que ofrecía, hoy os traigo otro Salar, este también muy bonito debido a que es volcánico y por el azufre y mas cosillas se consigue este magnifico colorido como veréis, os hablo de Dallol, como he podido leer en algún sitio, "una de las puertas al infierno", espero que os guste:)

Hay algunos lugares de nuestro planeta que han sido apodados como “la puerta al Infierno”. En el norte de Etiopía se halla uno de ellos: Dallol, en la depresión de Danakil, una vasta extensión de paisaje apocalíptico absolutamente hostil para los seres humanos, y precisamente por este motivo, sumamente interesante para los viajeros más intrépidos.

El desierto del Danakil, está ubicado en el noreste de Etiopía, entre el mar Rojo y el Nilo Azul, situado en algunos puntos a más de 150 metros por debajo del nivel del mar, tiene formaciones únicas de sal que con el paso de los días van cambiando y que con los años han adquirido una gama de colores que jamás podrá borrarse de la memoria.

Así es el caso de Dallol, una singular montaña de sal con fuentes naturales de agua caliente de colores anarajandos, blancos o verdes debido al azufre y otros minerales que emiten los gases de los volcanes próximos como el Erta Ale, uno de los más activos de Etiopía, tiene la distinción de ser una de las zonas más bajas y más calientes del mundo.

Las temperaturas medias son de 38ºC grados, aunque esto no es lo peor. Lo que convierte en realmente a Dallol en un infierno son las fuentes termales de origen volcánico que emanan agua hirviendo mezclada con ácidos casi invisibles que envenenan el aire con gases tóxicos.

Más de 30 volcanes activos o durmientes se reparten entre Etiopía y Eritrea, en esta cuenca situada sobre una de las áreas tectónicas más activas de la Tierra, donde confluyen la placa africana con la indoaustraliana. Numerosas fuentes termales están descargando salmuera y líquidos ácidos en esta zona.

El término Dallol fue acuñado por los Afar y significa disolución o desintegración, describiendo un paisaje formado por estanques verdes y ácidos, óxido de hierro, azufre y llanuras de sal. La zona recuerda a las fuentes termales del parque de Yellowstone.

Dallol es un cráter volcánico o mar. Se formó por la intrusión de magma basáltico en los depósitos de sal del Mioceno y la actividad hidrotermal posterior. Las erupciones freáticas ocurrieron en 1926, formando el volcán Dallol, mientras que otros cráteres de erupción salpican los salares cercanos. Estos cráteres son los respiraderos volcánicos subaéreos más bajos del mundo, a 45 metros por debajo del nivel del mar.

En este desierto que amenaza un día con resquebrajarse y las aguas del mar Rojo con sepultarlo todo fueron hallados hace 30 años los restos del Australopithecus Afarensis, más conocido como “Lucy”, que data de más tres millones de años. Se trata de la especie más antigua conocida que es con gran certeza antecesora del hombre. Y es que como dijo Herodoto, “todo lo nuevo viene del desierto”.

Salmuera, ácidos de todo tipo y otros agentes tóxicos hacen de este lugar completamente inhabitable y hasta cierto punto peligroso, lo cual no impide que se organicen visitas turísticas guiadas. Una experiencia para valientes que no teman acercarse a sus lagos de lava, al implacable hedor del azufre y a los traicioneros géiseres que brotan por todas partes a altas temperaturas.

Y es que, dejando de lado todo esto, desde el punto de vista estético Dallol es una maravilla pintada de llamativos colores: naranja oxidado, formaciones de sal que van desde el blanco más puro hasta el amarillo y el verde.

Aunque ahora están deshabitadas, en Dallol se pueden observar aun los restos de pequeñas estructuras hechas de ladrillos de sal creadas por el pueblo Afar cuando fueron contratados por las
empresas mineras a lo largo del siglo XX que intentaron, sin éxito, extraer ricos minerales de este lugar.

Esta tierra inhóspita ha servido de hogar al pueblo Afar (Danakil) durante al menos dos mil años. Los hombres Afar eran bien conocidos por su ferocidad y su xenofobia hasta 1930. Hasta este año, ¡era costumbre el cortarles los testículos a los intrusos varones!

Tradicionalmente, los Afar eran pastores nómadas, y junto a los Tigreanos, siguen trabajando las barras de sal del lago situado en la Depresión de Dallol, y llevándolas con caravanas de camellos hacia Tigray, por antiguos senderos.

Este viaje de aventuras no está pensado ni para pusilánimes ni para aquellos que necesiten de cualquier tipo de lujo. El clima inexorable puede poner de los nervios a cualquiera que no esté preparado. Es un viaje exigente a una zona con muy poca infraestructura.

De hecho, Dallol es uno de los destinos menos accesibles del planeta. Muchas zonas están en mal estado y tienen los accesos cortados y la única manera de acceder es gracias a las caravanas de camellos.

A pesar de las duras condiciones, la Depresión Dallol es un lugar extraordinario para visitar, con unos paisajes espléndidos y una experiencia fantástica para el viajero aventurero.




Gracias a todos por llegar hasta aquí:)


lunes, 15 de septiembre de 2014

La mariposa azul (Relato oriental)


Había un señor viudo que vivía con sus dos hijas curiosas e inteligentes. Las niñas siempre le cuestionaban todo, hacían muchas preguntas a las que el padre a veces sabía responder, pero en ocasiones no se sentía con la sabiduría suficiente como para aclarar las dudas que ellas manifestaban. Como pretendía brindarles la mejor educación, mandó a las niñas de vacaciones con un sabio que vivía en lo alto de una colina.

El sabio siempre respondía todas las preguntas sin siquiera dudar. Impacientes con el maestro, las jóvenes decidieron inventar una pregunta que él no pudiera responder correctamente.
 
Entonces, una de ellas apareció con una hermosa mariposa azul que usaría para engañar al sabio.
-¿Qué vas a hacer? –preguntó la hermana. –Voy a esconder la mariposa en mis manos y le voy a preguntar si está viva o muerta. Si él dice que está muerta, abriré mis manos y la dejaré volar. Si dice que está viva, la apretaré y la mataré. Así, cualquiera que sea su respuesta, ésta será equivocada.

 Las dos niñas fueron entonces al encuentro del sabio que estaba meditando.
-Tengo aquí una mariposa azul, dígame, sabio, ¿está viva o muerta?.

Muy calmadamente el sabio sonrió y respondió: -Depende de ti…ella está en tus manos…

Así es nuestra vida, nuestro presente y nuestro futuro. No debemos culpar a nadie cuando algo falla, somos responsables por lo que juzgamos bueno o malo. Nuestra vida está en nuestras manos, como la mariposa azul. Nos toca a nosotros escoger qué hacer con ella y hacernos cargo de las consecuencias.







jueves, 11 de septiembre de 2014

Dian Fossey (La amiga de los Gorilas )


Hola amigos, hoy os quiero hablar de una gran mujer, quien no ha visto la película "Gorilas en la Niebla", si no todos creo que muchos de nosotros si la ha visto, pues es de la verdadera protagonista de la historia de la que os hablare, se trata de Dian Fossey, os cuento:

En la historia existen personas que reescriben y aportan luz al mundo que nos rodea. Una de ellas fue Dian Fossey, primatóloga que dedicó su vida al estudio de los gorilas. Fossey nació el 16 de enero de 1932, en San Francisco, California.

Obtuvo su graduado en terapia laboral en el San Jose State College en 1954 y pasó varios años trabajando en un hospital infantil de Kentucky. Desde su llegada al centro se entregó por entero al cuidado de los niños discapacitados psíquicos, quienes parecían haberla escogido como principal compañera de juegos y comunicación. Sus métodos gestuales consiguieron mayor cercanía de lo habitual con estos críos tan necesitados de afecto.

Inspirada por las obras del zoólogo estadounidense George B. Schaller, Fossey visitó África en 1963. Allí observó a los gorilas de las montañas en su hábitat natural y visitó al antropólogo británico Louis Leakey. Éste, convencido de que la investigación de los grandes simios podría aportar información sobre el problema de la evolución humana, animó a Fossey a iniciar un largo estudio de campo de los gorilas. Se reveló como observadora ingeniosa y paciente del comportamiento de estos animales.

En 1966 logró el apoyo de la National Geographic Society y la Fundación Wilkie para trabajar en Zaire, pero pronto la complicada situación política del país la forzaría a trasladarse a Ruanda para continuar sus investigaciones. Su paciencia y su meticulosa observación de los gorilas le permitieron comprender e imitar su comportamiento, ganando paulatinamente la aceptación de varios grupos. Aprendió a reconocer las características únicas de cada individuo, llegando a tener con ellos una relación de confianza y afecto. Karisoke, su lugar de estudio, se convirtió en centro internacional de investigación sobre los gorilas cuando ella fundó el Centro de Investigación de Karisoke en 1967. En 1974 recibió el grado de doctora en Zoología por la Universidad de Cambridge.

En los sesenta se instalo en las montañas a más de 3.000 metros de altura, en la cordillera de los montes Virunga. Sus investigaciones resultaron con el tiempo fundamentales para la conservación de estos simios casi extintos. Nació una relación muy especial entre ella y uno de los gorilas al que Dian llamó Digit, que se mantuvo a su lado mientras Fossey hacía un censo de los ejemplares en la zona, pero cuando parecía que su trabajo iba viento en popa, un grupo de cazadores furtivos acabó con la vida de su preciado amigo.

Con esto la investigadora comenzó a enfrentarse a los cazadores y autoridades que permitían la caza de la especie, denunciando sus prácticas y persiguiéndolos junto con los guardias forestales. A pesar de su reconocido trabajo investigador, Dian Fossey era considerada un enemigo por diferentes sectores de la población. Su fuerte oposición al turismo, debido a que consideraba que interfería directamente con el entorno natural que observaba y amaba, y al tráfico ilegal de animales en Ruanda, le granjearon demasiados enemigos.

Cazadores furtivos se adentraron en el territorio de Virunga y Dian mantuvo entrevistas con las autoridades de la zona, tendió trampas a los furtivos y los persiguió denodadamente en compañía de algunos mal pagados guardas forestales. Mientras tanto, sus reportajes publicados en la revista National Geographic empezaron a concienciar a miles de personas. Su obra su libro, publicado en 1983 bajo el título original de "Trece años con los gorilas de montaña", (Gorilas en la niebla), recoge las observaciones realizadas durante los años de estudios de campo.

Apareció muerta en su campamento el 26 de diciembre de 1985, fue hallada en su cabaña atacada a machetazos. Algunos expertos consideran que fue asesinada por el esfuerzo que desplegó con el fin de frenar la caza furtiva de gorilas y otros animales en África. Dian Fossey fue enterrada en el cementerio que había construido para gorilas cerca de su vivienda. En su tumba, junto a los restos del gorila Digit, reza un epitafio que alude a la investigadora con el nombre de Nyiramachabelli, mote con el que los ruandeses solían referirse a ella. Significa «la mujer que supo adaptarse al bosque».

Los esfuerzos y el empeño de Dian Fossey valieron la pena. La conciencización consiguió salvar la vida de los ejemplares supervivientes en las montañas africanas. Su trabajo contribuyó en gran parte a la recuperación de la población de gorilas y a la desmitificación de su comportamiento violento.

Durante años, el misterio sobre su muerte permaneció anclado en el ostracismo, aunque por fin se supo que el autor del crimen había sido Protais Ziriganyirago, cuñado del presidente ruandés y capo de los furtivos que mataban gorilas. Su vida inspiró la película Gorilas en la Niebla, del mismo título que su libro, en el año 1988 protagonizada por la actriz Sigourney Weaver, que fue nominada al Oscar a la Mejor Actriz por su papel protagonista.

El testamento de Fossey establecía que todo su dinero (incluidas las ganancias de la película de Gorilas en la niebla) debería ser destinado a la Fundación Digit para financiar las patrullas contra la caza furtiva. Sin embargo su madre, Kitty Price, impugnó el testamento y ganó.


«Cuando te das cuenta del valor de la vida, uno se preocupa menos por discutir sobre el pasado, y se concentra más en la conservación para el futuro», fue la última frase que la primatóloga escribió en su diario.





Espero que os haya gustado, gracias a todos:)





lunes, 8 de septiembre de 2014

El Libro del Tesoro.


Hace muchos años, en un reino, vivía una señora viuda con su hijo. Cuando creyó que estaba cerca el final de su vida, lo llamó y le dijo:
- “Hemos vivido en dificultades porque somos pobres, pero te entrego esta riqueza: Este libro me lo regaló un mago poderoso, en sus páginas están todas las indicaciones necesarias para encontrar un gran tesoro, yo no tuve fuerzas ni tiempo para leerlo, pero ahora te lo doy. Sigue las instrucciones y llegarás a ser rico”.

El hijo, tiempo después de la tristeza inmensa por la pérdida de su madre, empezó a leer aquel libro grueso, antiguo y precioso, que comenzaba así: “Para llegar al tesoro, debes leer página por página. Si saltas y lees el final, el libro desaparecerá por arte de magia y no podrás hallar el tesoro”.

Luego, describía las riquezas, pero en la segunda página, el texto continuaba en lengua árabe. El joven, que ya se imaginaba rico, pero que no quiso correr el riesgo de que otro se enterara, se puso a estudiar árabe, hasta que pudo leer sin problemas. Más a delante, advirtió con sorpresa, que el libro continuaba en inglés y, después, en chino. Con paciencia, estudió cada idioma.

Mientras tanto, aprovechó el conocimiento de varias lenguas y empezó a ser conocido como el mejor intérprete de su ciudad, con lo que su situación económica ya no era tan difícil.

El libro seguía con instrucciones para administrar el tesoro. El joven, con mucha voluntad, estudió economía y comercio y se capacitó también sobre bienes muebles e inmuebles, para que no lo engañaran cuando tuviera el tesoro. Por sus nuevos conocimientos, su fama se extendió hasta la Corte, donde lo nombraron
Administrador General.

Finalmente, el libro indicaba cómo usar instrumentos para llegar al lugar del tesoro, la forma de construir un puente, cómo aplanar una calle, apartar la tierra y abrir las puertas de piedra. Siempre con la idea de que nadie lo ayudara, para no confiar su secreto, el joven, quien había llegado a ser muy culto y respetado, estudió ingeniería y urbanismo.

Al ver el rey su valor y preparación, lo nombró Ministro y Arquitecto de la Corte y, finalmente, Primer Ministro. No existía en el reino alguien tan culto e inteligente como quien había llegado al final de la lectura.

El día que se casaba con la hija del Rey, llegó a la última frase y pudo leer: “la riqueza más grande, es el conocimiento”.



Autor: Desconocido.




jueves, 4 de septiembre de 2014

Arte con Arroz ( Inakadate )


Hola amigos, hoy os presento esta curiosidad que para poder obtener lo que quieren, deben tener primero mas paciencia que el santo Jo como se suele decir para obtener los resultados que veis a continuación, os hablo de lo que llaman arte "Tambo Art", y que se hace en los campos de arroz de Inakadate, una villa Japonesa, os cuento:

Para la creación de las imágenes, los agricultores no usan tinta… En cambio, utilizan las plantas de arroz de diferentes colores, que han sido estratégicamente dispuestas y cultivadas en los campos de arroz…

Los campesinos realizan la siembra de acuerdo al diseño elegido.
Pasado unos días…
Pasadas unas semanas…
¡Cuando avanza el verano y las plantas crecen, las ilustraciones detalladas comienzan a emerger de manera notable!. Los colores son creados a través del uso de distintas variedades de arroz!

Inakadate es una villa japonesa, perteneciente al distrito de Minamitsugaru, en la prefectura de Aomori, al Norte del país. Desde 1993, es centro de una iniciativa artística conocida como Tanbo art por la que se generan imágenes gigantes visibles desde altura mediante el cultivo de plantones de arroz con diferentes tonalidades para generar el lienzo gigante.


Tanbo art es el uso artístico de un campo de arroz que es convertido en un lienzo y en el que se cultivan de manera selectiva plantones de arroz de varios colores y que da resultado a una pintura de gran escala que puede ser vista desde el aire.


Este arte se inició en 1993 como un proyecto de revitalización local, una idea que surgió de las reuniones de los comités de aldea. Las diferentes variedades de plantas de arroz crecen junto a las otras para crear obras maestras. En los primeros nueve años, los trabajadores de las aldeas y agricultores locales ampliaron un diseño simple del Monte Iwaki cada año. Pero sus ideas se fueron haciendo más complicadas y atrajeron más la atención.


Con el paso del tiempo, muchos más agricultores se sumaron a la propuesta agro-artística hasta convertirse en un festival anual que es todo un reclamo turístico. Año tras año, los competidores intentan superarse con creaciones más elaboradas y complicadas, para disfrute de los turistas que las pueden ver desde lo alto de la torre del castillo del pueblo o en avioneta.


En 2005, los acuerdos entre los propietarios de tierras permitió la creación de enormes espacios de arte con plantas de arroz. Un año más tarde, los organizadores empezaron a utilizar ordenadores para diseñar con precisión cada parcela de plantación de las cuatro variedades de arroz de diferentes colores que llevan las imágenes de la vida. Cuando avanza el verano y las plantas crecen, las ilustraciones detalladas comienzan a emerger de manera notable. Los colores son creados a través del uso de distintas variedades de arroz.


Los agricultores crean los murales de la siembra utilizando el arroz un poco morado y amarillo -Kodaimai- junto con sus hojas verde del local -Tsugaru-hojas- una variedad romana, para crear los patrones de color en el tiempo, entre la siembra y la cosecha en septiembre. 


Cada mes de abril los habitantes de los pueblos se encuentran y deciden el diseño que se puede hacer ese año, con muchos cientos de personas que participan y los diseños que ocupa aproximadamente 15.000 metros cuadrados.


Bueno pues espero os haya gustado la entrada, gracias a todos:)




lunes, 1 de septiembre de 2014

La Anciana.


A la entrada del gran bazar se reunían toda clase de mendigos, me llamo especialmente la atención una anciana llena de andrajos que parecía la mas pobre de todos ellos.

- Por favor -gemía-, llevo tres días sin comer.

Rebusque en mis bolsillos y le di dos monedas, espere escondido en un zaguán hasta que se levanto, con el propósito de seguirla y ver en que invertía la parca limosna que le había dado.

Despacio y cansina, la anciana avanzo lentamente entre la multitud que abarrotaba el mercado, durante unos momentos la perdí de vista, y cuando volví a verla, caminaba ya mucho mas alegre, apretando con cuidado un bulto bajo la túnica.

Tomo un callejón lateral que salia del mercado y desembocaba en una especie de plaza calurosa y polvorienta.

Allí, sentada a la sombra del único árbol que había sobrevivido al terrible viento del desierto, la mujer levanto la túnica y saco un mendrugo de pan y una magnifica rosa roja.

Hizo una mueca que debía ser una sonrisa, al tiempo que comenzó a ablandar el pan con sus encías desdentadas.

La contemple mientras deshizo el mendrugo lentamente, poco a poco, se fue comiendo hasta la ultima migaja mientras observaba la rosa con ojos brillantes.


Después, una expresión de paz se reflejo en su rostro. Me acerque junto a ella y le pregunte:

- Anciana, ¿como es posible que alguien tan pobre como tu haya derrochado una de las dos monedas que le di en esa extraña flor?

La anciana me miro desde sus cien años de sabiduría y dijo:

- Tenia dos monedas, con una compre con que vivir, la otra la gaste para tener por que vivir....



Autor: Desconocido.