Cuando llegó el momento de la boda y todos los invitados estaban presentes, el propietario mandó a uno de sus criados a la granja en busca de lo pactado. El joven llego a la casa de la novia y le dijo al granjero: Me envía mi señor a por lo que vos le habéis prometido. El hombre lo mando al campo, asegurándole que allí estaba lo que debía recoger.
Al llegar allí el criado sólo vio a la hija recogiendo el heno, se acercó a ella y le pidió lo que su padre había prometido al amo.La joven se dio cuenta de lo que sucedía y respondió con seguridad:- Lo que tu amo quiere es nuestra vieja yegua, ve al establo y recógela.El criado cogió la yegua y la llevó a las caballerizas de la hacienda.Cuando su amo lo vio de vuelta le preguntó si había traído lo pactado, el joven sin sospechar nada le respondió que si.El amo encantado mandó a sus criados a que la subieran a un dormitorio.Los criados asustados corrieron a subir a la yegua por las escaleras y la metieron en una de las habitaciones.
El amo fue mientras a buscar a las doncellas para que prepararan a la novia con el vestido y los adornos.Cuando las mujeres vieron a la yegua en la habitación pensaron que sería una broma, riéndose mucho vistieron al animal con un traje nuevo y le colocaron las joyas, en la cabeza le pusieron una corona de mirto. Bajaron divertidas a anunciar que todo estaba listo y el amo mandó traer a la prometida.En ese momento, un cortejo nupcial entró llevando la yegua, cuando los invitados vieron a la extraña novia se echaron a reír, burlándose de su huésped. El propietario de la hacienda se sintió avergonzado y muy humillado, nunca más volvió a molestar a la muchacha que lo había engañado.
Autor: Desconocido.




Buenos días, que preciosidad de entrada , es muy bonito estás leyendas, cuentos, que nos compartes cada sábado.
ResponderEliminarUn besote grande 😘🌹🦋
Eso es lo que se llama una chica con carácter, un abrazo Pili!
ResponderEliminarAl final el propietario tuvo su merecido. Le estuvo bien empelado.
ResponderEliminarMuy entretenida esta historia, Pili.
Un abrazo
Bella y interesante leyenda, que desgraciadamente se repite, aunque falte la yegua.
ResponderEliminarBesos.
Muy astuta la chica. Seguro que entendió bien la lección.
ResponderEliminarBesos.
Muy curiosa y buena leyenda.
ResponderEliminarReflexiva historia.
Un beso.
Preciosa historia que nos deja una buena reflexión.
ResponderEliminarMuchos besos.
Hola Pili bonita como estas??
ResponderEliminar¿Trabajo? Que es eso? Nadie me quiere para trabajar...mira que me he recorrido media Barcelona y alrededores en buscar de poder trabajar (por no hablar la de CV que he entregado en las apps de busqueda de empleo...) pero no me sale nada de nada.
De hecho me estoy arrepintiendo de haber perdido dos años en sacarme unos estudios que no me van a servir para nada...
Pues si,ya empieza a refrescar por las noches y las mañanas,ya era hora! Porque no era ni medio normal el calor que ha estado haciendo.
¿Tu que tal estas?
Se pasó de listo y tuvo su merecido.
ResponderEliminarSi, las castañas malas como dices, son las de los pinchos. Muy buenas para las polillas.
Buen fin de semana.
Un abrazo.
Me gustó el final, se lo tenía merecido. Besos.
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