sábado, 6 de febrero de 2021

Leyenda del Caldén (huitrú).

En una pacífica tribu ranquelina mapuche, de las tantas que habitaban La Pampa vivía Huitrú, un indiecito que correteaba como todos, por esta tierra que le pertenecía.

Era hostil y rebelde y, aunque pequeño, se daba cuenta de las penurias, sufrimientos y persecuciones de las que eran objeto.

Fue creciendo. Se convirtió en un joven fuerte y valeroso, con un solo ideal defender a su raza de las opresiones. Por esta causa fue perseguido y hostigado por sus enemigos.

Un día, al resistirse al saqueo del poblado, fue capturado y mostrado como trofeo por sus adversarios, llevándolo lejos del lugar.

Esa misma noche, amparándose en la oscuridad reinante, logró escapar para buscar ayuda en otras tribus cercanas.

Cuando sus enemigos notaron que el indómito y bravo joven se había fugado, comenzaron a perseguirlo.

En su huida, Huitrú no se dio cuenta que se internaba cada vez más en el corazón del monte pampeano.

En un momento se encontró enredado en unos bajos y enmarañados arbustos, y por más que luchó no pudo desligarse de sus ataduras.

Estaba sediento. Su cuerpo sangraba por las heridas que habían provocado las ramas y las espinas. Su sagre iba filtrándose en el suelo y atándolo cada vez mas.

Al verse perdido se encomendó a su Dios, guitu wuta chao,( Fuerza de la naturaleza) para que amparara a su raza a costa de su propia vida y, por un designio de éste, se lo vio de pronto convertido en un árbol frondoso, destinado a brindar alimento y sombra a sus hermanos y a los animales, que serian los encargados de multiplicarlo por toda La Pampa.

Al amanecer, cuando sus hermanos y sus adversarios aún lo buscaban, sólo hallaron un imponente árbol en medio de estas extensas llanuras.

El huitrú tenía las ramas cubiertas de espinas, para defenderse de quienes lo quisieran cortar, y su sangre se había convertido en una larga raíz buscando agua para saciar su sed, en lo más profundo de la tierra y poder aferrarse al lugar que lo vio nacer. En el tronco se notaban las heridas sangrantes que el mapuche se hizo al huir.

Así como Huitrú (Caldén) arraigado a este suelo, su raza sigue luchando por los derechos en estas tierras, afirmándose con fuerza y valor. Por eso, cuando se destruye un Caldén, dicen que muere un antepasado.




23 comentarios:

  1. Bonita leyenda Piruja. Cuídate.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Leyendas que son verdad o mentira pero que siempre nos dejan pensativos. Muy bonita esta entrada como todas claro. Piruja estas hecha un artista contando estas bellas leyendas. Un fuerte abrazo amiga.

    ResponderEliminar
  3. Leyenda... a veces esconden mucha verdad otras ninguna, siempre será duda. Bss

    ResponderEliminar
  4. Muy bonita y curiosa la leyenda sobre el árbol Calden.
    Besos Piruja.

    ResponderEliminar
  5. Leyendas que nos cuentan la realidad de unos antepasados.
    Besos.

    ResponderEliminar
  6. Me gustó la leyenda con ese final inesperado.Besicos

    ResponderEliminar
  7. Hola Pili,una leyenda muy bonita,,creo que cuando se destruye un árbol se pierde la memoria de quien lo plantó:) Muchos besos linda amiga:)

    ResponderEliminar
  8. Sabes ya que me encantan las leyendas , gracias,cariños.

    ResponderEliminar
  9. Toda leyenda tiene algo de verdad y mentira y esta no la conocía. Saludos amiga.

    ResponderEliminar
  10. Que interesante leyenda no sabia de esto, gracias por la información y por compartir amiga, abrazos

    ResponderEliminar
  11. Preciosa leyenda que también nos da una lección valiosa.
    Muchos besos.

    ResponderEliminar
  12. Hola Piruja.. La leyenda preciosa, la tierra es lo más esencial para todo ser viviente. El árbol te he de confesar que no lo conocía, he leído que es propio de argentina, no sé si por el Mediterráneo los hay, pero confieso que no soy muy experto en árboles, aunque me encanta su simblogia.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Siempre me gustaron las leyendas, esta además nos deja una estupenda moraleja.
    Me gusta.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  14. Preciosa esta leyenda, Pilar. Huitrú, no sólo era valeroso, también muy generoso, no le importó perder su vida para salvar a su pueblo. Buen ejemplo para nuestros políticos, que sólo miran su conveniencia,je,je. La naturaleza es muy importante en estas leyendas. Ahí está ese árbol, como símbolo de la valentía y el sacrificio del joven guerrero.
    Mi gratitud y mi abrazo por tus buenas historias. Espero que todo vaya bien, cuídate y ánimo.

    ResponderEliminar
  15. PIRUJA

    Que maravillosa leyenda, cargada de emotividades de tiempos idos, y envueltas en añoranzas y semblanzas, que dejaron huella de vida.

    Me encanto acompañarte amiga.

    Te dejo mi cariño.

    LÚCAS



    (muerodeamorentuslabios.blogspot.com).... mi nuevo rinconcito

    ResponderEliminar
  16. Una preciosa historia la que nos comparte querida amiga.
    Te mando un abrazo. Cuídate mucho.

    ResponderEliminar
  17. Interesante y linda leyenda.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  18. ¡Me encantan las leyendas que nos cuentas Piruja! Cuando un árbol muere, algo se muere en la Tierra. Un beso.

    ResponderEliminar
  19. Ayyy qué bonito Piruja, me encantan las leyendas, además creo que en toda leyenda siempre hay algo de cierto. Preciosa.

    Cuidate mucho, un abrazo grande.

    ResponderEliminar
  20. Jjajajja ya te había comentado!! así de loca está hoy tu amiga jajaj. Muchos besos linda amiga:)

    ResponderEliminar
  21. Las leyendas que nos traes siempre, siempre contienen alguna enseñanza.
    Graciassss
    Besos

    ResponderEliminar