sábado, 4 de julio de 2026

Leyenda de las "Lágrimas de Sirena"

Hubo una vez un joven. Cansado de las batallas entre los clanes, las masacres y las peleas, decidió retirarse a un monasterio para recuperar la paz en su alma atormentada. El monasterio estaba en el valle que había entre dos montañas, oculto a la vida del exterior para no perturbar a los que buscaban paz allí  Estaba construido con piedra, contaba con una torre principal para llamar a la meditación y dos torres dispuestas a cada lado de esta, desde las cuales podía divisarse a los viajeros que se aproximaran. A su lado fluía un arroyo que se había canalizado para que fluyera por el patio del monasterio, para así tener agua. Estaba rodeado de arboles grandes y fuertes, robles, fresnos, encinas, chopos,... Gran diversidad de plantas existían en aquel lugar, entre las cuales los animalillos del bosque se escondían de los extraños y de los viajeros que por allí pasaban.

El lugar reposaba una paz extraordinaria, y por ello el joven decidió ir allí  creía que allí conseguiría la paz que tanto ansiaba para sanar sus pecados. Atrás dejo la vida que llevaba  Atrás dejo la vida de guerrero y de riquezas, las noches de celebración y las hermosas muchachas que deseaban cortejarlo  Fue aceptado como monje, y se pasaba los días pidiendo perdón a los dioses por todo el dolor que había causado. Paseaba por los pasillos, caminaba por el patio y subía a las torres. Siempre pidiendo perdón.

Cierto día  cuando paseaba por el patio una bocecilla le llamo. El joven se giro, pero no vio nada. La bocecilla grito "¡ Aquí, en el agua!". Era una hermosa kelpie que le estaba llamando para que se acercara. El joven se aproximo y observo a la hermosa kelpie, sin dejar de preguntarse porque aquel espíritu del agua le llamaba. La joven kelpie tenia una mirada penetrante, ojos verdes, sus cabellos eran negros como la noche, y lisos como el cielo, sus labios eran rojos y carnosos. Su piel brillaba con los reflejos que el sol producía en el agua.

Finalmente la kelpie le pregunto porque pasaba los días pidiendo perdón  El joven le contó el por que de aquello. Le contó los pecados que había cometido, los excesos en los que había caído y las atrocidades cometidas. La joven kelpie escuchaba atentamente al joven. Le había estado observando todos los días desde su llegada, ya que era muy joven para estar allí  y a la kelpie le había atraído. La kelpie se había encaprichado con el, el joven era guapo y la kelpie, como son de naturaleza todos estos pequeños espíritus  quería tenerlo para ella.

Pasaron los días  y todos los días la kelpie se presentaba ante el joven, hasta que cierto día la hermosa kelpie le confeso lo que sentía  El joven, que no quería negarse abiertamente ante la divinidad temiendo el castigo, le dijo que era imposible lo que le proponía  que el no podía vivir bajo el agua, ya que no podía respirar, y ella no podía vivir en la tierra.

La joven kelpie paso días y semanas buscando una forma para que aquel joven estuviera con ella, pero siempre fracasaba. Ante la evidente verdad la kelpie se entristeció  Comenzó a llorar. Lloro y lloro porque no podía estar con aquel joven al que quería  Mientras se despedía de el seguía llorando. Su pesar era abismal, nunca había sentido nada igual por un mortal. Su corazón rompió de tristeza y dolor. Poco a poco sus lagrimas se convirtieron en pequeñas piedras de color verde grisáceo  Aquellas piedras, que manaban de los ojos de la joven kelpie, quedaron esparcidas por todos los lagos, ríos y arroyos para recordar a todos quienes encontraran sus lagrimas que una vez amo. Amo con esperanza de que se cumpliera su amor, por lo que manaban verdes, y perdió el amor con gran pesar y tristeza en el alma, por lo que manaban también grises.



13 comentarios:

  1. ¡Qué leyenda más bonita! Es una manera muy romántica y original de explicar un fenómeno como el color de las piedrecitas de los ríos. Ha sido un gusto leerla. Tienes una buena recopilación de ellas. Son un tesoro.
    Un abrazo, Piruja

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  2. Las lágrimas de esa sirena fueron convertidas en piedrecitas verde grisáceo...Ello nos deja un mensaje, todo sufrimiento no es en vano, es recogido por el universo y deja una huella...Hermosa leyenda, Pilar. Hay amores imposibles que son leyendas eternas.
    Mi abrazo entrañable y feliz fin de semana, Pilar.

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  3. Muchas veces el amor se convierte en piedra, un abrazo Pili1

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  4. Estás leyendas son un tesoro.
    Mecha encantado y lo he disfrutado mucho leyendo, es como sumergirse en un mundo mágico.
    Besos 😘😘, feliz domingo.

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  5. Que hermosa tristeza la de esta leyenda, besos.

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  6. Una leyenda bien triste sobre el amor imposible.
    Besitos.

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  7. Una leyenda preciosa, con un triste final pero muy bonita.
    Muchos besos.

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  8. Una leyenda triste. Qué pena!.
    Un beso.

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  9. Que bonita y triste a la vez. Aunque ese amor estará en todas partes.
    Un abrazo.

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  10. Preciosa como todas las que nos traes. Así es lla vida, a veces lloramos lágrimas verdes de alegría y otras grises de tristeza, ambas son necesarias para saber la diferencia.
    Feliz verano, Piruja. Besos.

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  11. Hola Pili bonita como estas?'

    Pues yo ando igualita que tu,muertisima de calor y con ganas tremendas de que llegue ya el invierno...respeto a la gente que le guste el verano,pero no tienen ni p***** idea de la vida!! Jajajaja
    Por dios,es un no parar de sudas como cerdos...

    ¿Que tal el verano?

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  12. Otra bonita leyenda, me gustó mucho. Besos.

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