sábado, 9 de julio de 2016
El Paquete de Agua.
En un pueblo, vivía un anciano llamado Mancodji con su hija llamada Inguéré. Cuando Inguéré tuvo edad para casarse, que era la más hermosa del pueblo, muchos jóvenes y hombres mayores ricos se acercaban hasta la casa del viejo Mancodji para pedir la mano de su hija. Pero el padre era desconfiado y no quería que su querida hija se casara con cualquiera.
Entonces, para poner a prueba a los aspirantes, les dijo que Inguéré se casaría con aquel que fuera capaz de traer un paquete hecho con agua. Entonces, todos decían:
- ¿Quién ha visto nunca un paquete hecho con agua?. El viejo Mancodji pide algo imposible. Está claro que este hombre no quiere que su hija se case.
Ante esta dificultad, los pretendientes fueron poco a poco disminuyendo. Pero la noticia corrió a los pueblos vecinos y un día se presentó un joven llamado Tamari, que venía de otra aldea, y le pidió a Inguéré que se casara con él.. Pero Mancodji le dijo:
- Usted ¿sabe que mi hija sólo se casará con quien traiga un paquete de agua?
Pero Tamari, que era muy inteligente le contestó:
- Sí, señor. Y tengo tanto respeto hacia usted que para asegurarme de que nadie le robe el paquete de agua quiero pedirle una cuerda. Así que deme una cuerda hecha con el humo que sale de su pipa y yo lo ataré alrededor del paquete de agua que tengo en mi bolsillo.
El viejo Mancodji, comenzó a reir y felicitándole por su ingeniosa respuesta le deseó que fuera feliz con su hija. Tamari e Inguéré se casaron y vivieron felices
Autor: Desconocido.
sábado, 2 de julio de 2016
La Moza y el Señor ( Leyenda Cántabra )
Esto pasó cuando había muchas guerras entre cristianos y judíos.
En un palaciu de Barcenaciones estaban de criaos un mozu y una moza, que se jicieron novios de buena ley, como las personas honrás que tienen la conciencia sin mancha. De antes, los mozos y las mozas tenían mejor aquel y eran más formales y más cristianos. Los dos criaos del palaciu de Barcenaciones queríanse con mucha juerza y no podían pasar el unu sin el otru, que es como debe ser el cariñu cabal y verdaeru, pa que dure hasta que Dios nos lleve onde quiera y onde merezcamos.
La moza ayudaba al mozu en los sus trabajos, y el mozu, que veía por los ojos de la su novia, la ayudaba en las sus obligaciones, con güena cara y con güena voluntad. Después que ahorraron algunas soldás pa comprar lo que les hacía falta, pidieron permisu al amu y se casaron pa siempre en la iglesia de Barcenamayor . Al pocu tiempo de casase, los visitó el amu pa deciles que si querían golver de criaos al su palaciu, los daría más soldá y los miraría como si jueran de la su misma familia por lo güenos y lo trabajaores que eran. Agradecíos y muy contentos por lo que les decía el amu, golvieron a ser criaos con güen aquel, onque la moza veía que el amu la miraba con güenos ojos y la echaba flores cuando no lo veía el su hombre.
A los pocos días de golver al palaciu los recién casaos, se armó una guerra y tuvo que ir a ella el amu de los mozos y muchos señores de tos los pueblos de esti valle, que jueron llamaos por el rey. El recién casau jue a la guerra de criau del señor y la su mujer se quedó de encargá del palaciu, mandando a los otros criaos y las otras criás. La guerra duró muchu tiempu, hasta que los cristianos pudieron a los enemigos, despeñándolos por los castros y ajogándolos en los pozos más hondos de los ríos.
Después que se acabó la guerra golvieron el amu y el criau a Barcenamayor, montaos en dos caballos percherones mu majos, tapaos con esas mantas adornás que se apaecen a los mantones que traen los indianos y los sevillanos pa las sus novias o pa las sus hermanas. En el caminu se alcordaba el amu de la guapura que tenía la mujer del su criau y dábale envidia. Los malos pensamientos no le dejaron en paz en tou el caminu. Quería el indinu cortejar a la mujer del criau pa que se entendiera con él como las mujeres endemoniás y los hombres falsos y ruines.
El pecau le tentó en el pensamiento y locu de rabia arrimó el su caballu al del criau y le mató con la espada, enterrándole a la orilla del caminu en un matorral. El probe criau, que había servíu al su amu con tou el corazón y con toa la voluntá en el tiempu que duró la guerra, quedó enterrau como una vaca encarbunclá, sin compasión ni aquel de lástima. El amu indinu siguió andando sin mirar pa tras y llegó al palaciu al anochecer.
Al pocu ratu de llegar, preguntó por la mujer del criau pa decila que lu habían matau en la guerra y que él la quería y que estaba enamorau de ella; pero los otros criaos lu dijeron que la probe moza se había muertu de tristeza por no saber na del su hombre y creer que le habían matau en la guerra. El amu se puso desesperau y quiso matar a toos los criaos con la espada que traía. De na le había valíu matar al criau pa perder a la su mujer. Rutando como un demongrón, se jue al su cuartu dando patás en el suelu como un caballu picao por la mosca.
Cansau y remordíu por la conciencia, se acostó y quedose dormíu como si juera un benditu de Dios. A la media noche, despertose y vio sentá a los pies de la su misma cama a la mujer del su criau, vestía con una vasca encarná y con una saya negra. Tenía la cara blanca como la nieve y unos ojos entristecíos como una corderuca.
El amu asustose como si viera al osu y la moza lu dijo, con una risuca que paecía que era un lloru:
-Le han engañau, porque yo dije a los criaos que lu dijeran que me había muertu pa dale esta sorpresa, pero no me he muertu, y como el mi hombre murió en la guerra, quiero corresponder al cariñu que usté me tien con toa el alma y con tou el corazón. Yo le quiero mesmamente que usté a mí.
El amu, que se había acostau vestíu, levantose corriendo y locu de contentu pa abrazar a la moza, pero la criá echó a correr riendo como una tonta, pa jacele creer que lu quería, y no pararon hasta el jardín, onde el amu alcanzó a la criá. Después, agarraos del brazu, jueron por el caminu por onde había güelto de la guerra el señor del palaciu. Hablaban como dos enamoraos y el amu la decía lo que la quería y los vestíos que iba a comprala pa pagar el cariñu que la tenía.
Asina llegaron al sitiu onde el amu mató al criau. La noche estaba mu güena, pero cuando llegaron al matorral se puso muy oscura y sonaron los truenos y después muchos relámpagos. La moza miró con mucha rabia al amu y le dijo:
-No te engañaron los criaos, no. Yo soy el alma de la mujer del que mataste y que está enterrau en el matorral. Me he apaecíu a ti pa castigate en el mesmu sitiu en que mataste al mi hombre.
El amu echó a correr asustau por el alma de la criá y por los relampaguíos; pero sonó otro troenu más juerte y se abrió una torca en el caminu, tragando al condenau, que cuando se sepultaba en la torca vio el alma de la criá agarrá a la mano del su hombre y de una anjana milagrosa, de esas que viven en las estrellas, subiendo los dos arrimaúcos hacia el cielu, como si tuvieran las alas de los ángeles.
Autor Desconocido.
sábado, 25 de junio de 2016
Las Manos del Abuelo.
Nunca volveré a ver mis manos de la misma manera…
El abuelo, con noventa y tantos años, sentado débilmente en la banca del patio, no se movía, sólo estaba sentado cabizbajo mirando sus manos. Cuando me senté a su lado no se dio por enterado y entre más tiempo pasaba, me pregunté si estaba bien. Finalmente, no queriendo realmente estorbarle sino verificar que estuviese bien, le pregunté cómo se sentía.
Levantó su cabeza, me miró y sonrió. "Sí, estoy bien, gracias por preguntar", dijo en una fuerte y clara voz. "No quise molestarte, abuelo, pero estabas sentado aquí simplemente mirando tus manos y quise estar seguro de que estuvieses bien", le expliqué.
¿Te has mirado alguna vez tus manos?" preguntó. "Quiero decir, ¿realmente te has mirado tus manos?"
Solté mis manos de las de mi abuelo, las abrí y me quedé contemplándolas. Les di la vuelta, palmas hacia arriba y luego hacia abajo. No, creo que realmente nunca las había observado mientras intentaba averiguar qué quería decirme. El abuelo sonrió y me contó esta historia:
"Detente y piensa por un momento acerca de tus manos, cómo te han servido bien a través de los años. Estas manos, aunque arrugadas, secas y débiles han sido las herramientas que he usado toda mi vida para alcanzar, agarrar y abrazar la vida.
Ellas pusieron comida en mi boca y ropa en mi cuerpo. Cuando niño, mi madre me enseñó a juntarlas en oración. Ellas ataron los cordones de mis zapatos y me ayudaron a ponerme mis botas. Han estado sucias, raspadas y ásperas, hinchadas, cortadas, secas y dobladas. Se mostraron torpes cuando intenté sostener a mi hijo recién nacido. Adornadas con mi anillo de bodas, le mostraron al mundo que estaba casado y que amaba a alguien muy especial.
Ellas temblaron cuando enterré a mis padres y esposa y cuando caminé hacia el altar con mi hija en su boda. Han cubierto mi rostro, peinado mi cabello y lavado y limpiado el resto de mi cuerpo. Y hasta el día de hoy, cuando casi nada más en mí sigue trabajando bien, estas manos me ayudan a levantarme y a sentarme, y se siguen uniendo para orar.
Estas manos son la marca de dónde he estado y la rudeza de mi vida. Pero más importante aún, es que son ellas las que Dios tomará en las Suyas cuando me lleve a casa.
Desde entonces, nunca he podido ver mis manos de la misma manera…
Y aún recuerdo cuando Dios estiró las Suyas y tomó las de mi abuelo y se lo llevó a casa.
Cada vez que voy a usar mis manos pienso en mi abuelo… es cierto que nuestras manos son una bendición.
Hoy me pregunto… ¿qué estoy haciendo con mis manos? ¿Las estaré usando para abrazar y expresar cariño o las estaré esgrimiendo para expresar ira y rechazo hacia los demás?.
Anónimo.
jueves, 23 de junio de 2016
La Noche de San Juan.
Los Celtas llamaban Alban Heruin a esta fiesta y su significado primordial era el de celebrar el instante en el que el Sol se hallaba en su máximo esplendor, cuando estaba mas tiempo en el cielo y mostraba su máximo poder a los hombres, era el día que alcanzaba su mayor plenitud, al mismo tiempo, el día en que empezaba a decrecer hacia su casi muerte en el Solsticio de Invierno. Se encendían hogueras para conmemorar ese poder del Sol y para compartir su fuerza con el, para alabarlo y al mismo tiempo para atraer su bendición sobre hombres, animales y campos. Resulta muy característica la asociación de esta fiesta a las corrientes de amor y a pequeños rituales destinados a obtener pareja o a conservarla.
Muchos son los rituales propios de la noche de San Juan, la víspera del 24 de Junio, pero todos giran en torno al ensalzamiento del fuego. De hecho esta es la fiesta del fuego por antonomasia, hasta el extremo de que el culto pagano al fuego y las hogueras, se han conservado mas que en otras fiestas, la costumbre popular ha mantenido su practica incluso dentro del mismo cristianismo, aunque este no ha podido dar una explicación religiosa convincente de dicho habito, Realmente la noche del Solsticio es la del 21 de Junio, aunque la Iglesia la ha adaptado a la festividad de San Juan.
Las plantas y las flores, así como el que lo cultivasen en exclusiva las mujeres, evoca fácilmente la presencia de una tradición femenina de culto a la madre tierra. Igualmente la presencia del agua nos lleva a uno de los grandes símbolos de las celebraciones de San Juan que parece no tenerse en tanta consideración y que sin embargo, forma parte esencial de numerosos ritos de esta festividad, el agua, llevándonos nuevamente a la presencia del poder femenino en esta festividad.
Otra de las costumbres que dio a esta fiesta el apelativo de "Verbena", era la practica en algunos lugares por las mozas casaderas de ir a recoger verbena a las doce de la noche la víspera de San Juan, creyendo que con ello conseguirían al amor deseado por su corazón. Igualmente existían numerosos ritos y filtros de amor en torno a dicha planta.
La pareja que saltaba unida la hoguera se decía que se procuraba asi la felicidad y la buena fortuna.
Otra costumbre es aquella en que las mozas arrojaban guirnaldas trenzadas por ellas a sus amados a través de las llamas y ellos tenían que cogerlas antes de caer en el fuego. Las guirnaldas se guardaban como talismanes de buena fortuna, ocasionalmente se quemaba alguna cinta en el hogar para procurar protección a sus habitantes y animales.
Algunos grupos se meten entre las olas, tras sus ceremonias comulgando por un tiempo con el mar, recibiendo de el toda su fuerza.
¡¡ Feliz noche de San Juan a todos, que se cumplan todos vuestros deseos !!
Ritual de los deseos:
Materiales:
Una vela celeste.
Una hoja de hiedra común.
Un trocito de papel.
Procedimiento:
El 23 de Junio a las 12 de la noche, se enciende la vela celeste y se deja que se consuma completamente en un lugar seguro, luego se coloca debajo de la almohada la hoja de Hiedra y el trocito de papel en el que se habrá escrito nuestro deseo.
Al día siguiente se quema el trocito de papel, las cenizas se entierran en algún jardín o maceta si se tiene.
Suerte!!
sábado, 18 de junio de 2016
Consejos de un Viejo Enamorado...
Cuando encuentres a alguien y ese alguien haga que tu corazón deje de latir por unos segundos...presta atención:
Puede tratarse de la persona mas importante de tu vida, si vuestras miradas se cruzan y en ese momento existiera el mismo brillo intenso entre ellas, quédate alerte...puede ser la persona que has estado esperando desde el minuto que naciste, si el toque de vuestros labios fuera intenso, si el beso fuera apasionado, y tus ojos se llenan de lagrimas en ese momento...percibes...existe algo mágico entre vosotros.
Si el primer y ultimo pensamiento de tu día fuera para esa persona, si el deseo de estar juntos llegara a apretar tu corazón...agradece...del cielo te enviaron un presente divino: El mor.
Si un día tuvierais que pediros perdón el uno al otro...por algún motivo, y en cambio recibes un abrazo, una sonrisa, una caricia en tus cabellos y esa sonrisa valiera mas que mil palabras... entrégate, estáis hechos el uno para el otro.
Si por algún motivo estuvieras triste, si la vida te dio un duro golpe y la otra persona sufre tu sufrimiento, llora tus lagrimas y las enjuga con ternura...que cosa mas maravillosa: puedes contar con ella en cualquier minuto de tu vida.Si consigues con tu pensamiento sentir por entero a esa persona como si estuviese a tu lado...si piensas que ella es preciosa aun estando con un pijama viejo y su cabello enmarañado...si no consigues trabajar bien todo el día, ansioso por el encuentro que habéis fijado para esta noche.
Si no puedes imaginar de manera alguna tu futuro sin esta persona a tu lado...si tienes la certeza de que veras a esa persona envejecer a tu lado, y aun así, tienes la convicción de que vas a continuar estando loco por ella...
Si prefieres cerrar los ojos antes de ver su partida: es el amor que llego a tu vida.
Las personas se enamoran muchas veces en la vida...pero pocas son las que aman y encuentran el amor verdadero...a veces la encuentran, pero por no prestar atención a las señales, dejan pasar el amor sin dejarlo vivir realmente.
No dejes que las locuras de tu día a día te dejen ciego para vivir la mejor cosa de la vida....El Amor.
Autor: Desconocido.
sábado, 11 de junio de 2016
Carmen de Burgos "Colombine" ( Escritora y activista que Franco borró de la historia )
Hola amigos, hace tiempo que no pongo la vida de grandes personas que lucharon por los derechos de las personas u otras cosas, asique hoy os dejo la vida de esta gran mujer, espero que os guste y no os canséis al ser tan larga, gracias a todos:).
Carmen de Burgos y Seguí, también conocida por el pseudónimo de Colombine, nació el 10 de diciembre de 1867 en la localidad almeriense de Rodalquilar donde su padre ejercía como vicecónsul de Portugal, muriendo en Madrid el 9 de octubre de 1932. Con tan sólo diecisiete años Carmen se casó con un periodista doce años mayor que ella, Arturo Álvarez Bustos. Este era hijo del gobernador civil de Almería, quien además tenía en propiedad la tipográfica que imprimía el principal diario de la capital, lo cual permitió a Carmen familiarizarse con el mundo de la prensa desde joven. El matrimonio constituyó una desilusión desde el primer momento para Carmen. Su matrimonio fue dramático pues no sólo perdió a dos de los tres hijos que tuvo con su marido sino que éste pronto desató su agresividad sobre Carmen que sufrió malos tratos constantes. Para sorpresa de todos, Carmen de Burgos decidió un día dejarlo todo y, puesto que el divorcio no estaba aún legalizado en España, abandonó su casa y se marchó a Madrid con su hija dispuesta a empezar una nueva vida.
Con gran esfuerzo y determinación, Carmen de Burgos se había estado preparando para conseguir el título de maestra y cuando lo consiguió decidió dar un salto al vacío. En junio de 1895 obtiene la titulación de maestra de Enseñanza Elemental Primaria y en 1898 la de Enseñanza Superior, en Madrid. En 1901 obtiene plaza mediante oposición en la Escuela normal de Maestras de Guadalajara. En 1901 se fue con la pequeña María a Madrid y a los pocos meses obtuvo una plaza en una escuela de Guadalajara. Aceptó el puesto para poder ganarse la vida pero lo que en verdad quería era dedicarse a la escritura. Así que, además de dar clases, Carmen empezó a publicar colaboraciones esporádicas en prensa. Poco a poco sus escritos fueron apareciendo en cabeceras como El País o ABC.
A partir de 1902 colaboró con el períodico El Globo en el que escribía una columna titulada Notas femeninas que analizaba asuntos como ‘La mujer y el sufragio’ o ‘La inspección de las fábricas obreras’. , , Era la primera vez en España que una mujer fuera reconocida como periodista profesional. En su columna Carmen de Burgos trataba de modas y modales pero introducía ideas que ya se estaban popularizando en otros países europeos. Hizo campaña para que se legalizara el divorcio, lo que le valió la admiración de Giner de los Ríos y Blasco Ibáñez, pero ataques por parte de la Iglesia y de los sectores conservadores que buscaron desacreditarla. En 1903 Augusto Suárez de Figueroa fundó el Diario Universal y la contrató para llevar una columna diaria titulada Lecturas para la mujer donde empezó a firmar con el pseudónimo "Colombine" sugerido por el propio editor. En 1905 consiguió una beca del Ministerio de Instrucción Pública para estudiar los sistemas de enseñanza de otros países, y viajó durante casi un año por Francia, Italia y Mónaco.
A finales de 1906 retomó su labor docente y periodística y lanzó una campaña en El Heraldo de Madrid a favor del sufragio femenino con una columna titulada El voto de la mujer. Al año siguiente, con la llegada al gobierno del conservador Antonio Maura, el ministro de Instrucción Pública Rodríguez-San Pedro la destinó a Toledo para alejarla de Madrid, según su biógrafa Concepción Núñez. Seguía volviendo a su casa de Madrid todos los fines de semana para animar la tertulia literaria que había creado a su regreso de Francia, ‘La tertulia modernista’. Aquella reunión semanal de escritores, periodistas, músicos, artistas plásticos, poetas y artistas extranjeros de paso por Madrid se mantuvo varios años y estuvo en el origen de la Revista crítica.
Allí conoció a Ramón Gómez de la Serna, entonces un desconocido estudiante de 18 años, con él que mantuvo una intensa relación amorosa y literaria durante 20 años. Nada le importó que él tuviera veinte años menos que ella, Carmen y Ramón aceptaron mantener una relación pero manteniendo cada uno si independencia. El amor mutuo y la pasión por escribir fue lo que les mantuvo unidos. Lo que Carmen de Burgos no se imaginaba es que veinte años después, Ramón terminara enamorándose de su hija María. Carmen se sintió traicionada por los dos seres a los que más quería en el mundo por lo que le costó superar un bache tan duro. El idilio terminó muy pronto. Ramón marchó avergonzado al extranjero de donde volvería casado y pidiendo el perdón de Carmen, que recibió. María fue también perdonada.
En 1908 funda la Alianza Hispano-Israelí en defensa de la comunidad sefardita internacional. Su difusión se realiza a través de la Revista Crítica. En 1911 es nombrada profesora de la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, trabajo que compatibiliza con clases a ciegos y sordomudos.
Tras el desastre del Barranco del Lobo en el Rif en 1909, Carmen de Burgos decide acercarse a las tropas españolas que luchaban alrededor de Melilla. Allí ejerció de corresponsal de guerra del diario El Heraldo de Málaga. Una vez de vuelta a Madrid, publicó el artículo ¡Guerra a la guerra! en el que defendía a los pioneros de la objeción de conciencia.
Con la proclamación de la Segunda República en 1931, la nueva constitución reconoció el matrimonio civil, el divorcio y el voto femenino, colmando así las aspiraciones de Carmen de Burgos. Se afilió al Partido Republicano Radical Socialista y fue nombrada "presidente" de la Cruzada de Mujeres Españolas y de la Liga Internacional de Mujeres Ibéricas e Iberoamericanas. Fue también elegida ‘vicepresidente primero’ de la Izquierda Republicana Anticlerical, y en noviembre de 1931 ingresó en la Masonería donde fundó la logia Amor de la que era Gran Maestre.
El 8 de octubre de 1932, mientras participaba en una mesa redonda sobre educación sexual en el Círculo Radical Socialista, Carmen de Burgos empezó a sentirse mal y fue trasladada a su domicilio donde le atendieron tres médicos, entre los cuales estaba su amigo Gregorio Marañón, pero sin éxito. Falleció a las dos de la madrugada del día 9 y fue enterrada en el cementerio civil de Madrid en presencia de los principales políticos e intelectuales de la época. Clara Campoamor, junto con varios intelectuales, pidió que se diera su nombre a una calle de Madrid. Tras la Guerra Civil y la victoria del régimen franquista, su nombre fue incluido en la lista de autores prohibidos y sus libros desaparecieron de las bibliotecas y las librerías.
Se relacionó con Galdós, Blasco Ibáñez, Cansinos Assens, Juan Ramón Jiménez, Tomás Morales, Alonso Quesada, Julio Antonio, Julio Romero de Torres, Sorolla, etc. Se la considera una de las primeras defensoras del papel social y cultural de la mujer. Defendió asimismo la libertad y el goce de existir. Decididamente independiente, creyó en un mundo mejor y fue una temprana "feminista", aunque ella odiaba ese término. En su obra La mujer moderna y sus derechos (1927) definía su postura como un feminismo conciliador al explicar «No es la lucha de sexos, ni la enemistad con el hombre sino que la mujer desea colaborar con él y trabajar a su lado». Fue una periodista, escritora, traductora y activista de los derechos de la mujer española. Se la considera la primera periodista profesional en España y en lengua española.
Desarrolló una estrecha amistad con la escritora portuguesa Ana de Castro Osório.
sábado, 4 de junio de 2016
Leyenda del Hada y el Mago.
Hola amigos, esta leyenda hace tiempo que la publique en mi antiguo blog, pero como es muy bonita la vuelvo a publicar para el que no la conozca, pertenece a una canción, una canción que alguien que yo me se se la sabrá de memoria y que gracias a el la conocí:), la canción es del grupo Rata Blanca.
Cuenta la historia de un mago
que un día en su bosque encantado lloro.
Por que a pesar de su magia
no había podido encontrar el amor.
La Luna, su única amiga
le daba fuerzas para soportar
todo el dolor que sentía
por culpa de su tan larga soledad.
Es que el sabia muy bien que su existir
nunca debía salir de su destino.
Si alguien te tiene que amar, ya lo sabrás
solo tendrás que saber reconocerlo.
Fue una tarde en la que el mago
paseando en el bosque la vista cruzo
con la mas dulce mirada
que en toda su vida jamas conoció.
Desde ese mismo momento
el hada y el mago quisieron estar
solos en el bosque
amándose siempre y en todo lugar.
Pero el mal que siempre existió, no soporto
ver tanta felicidad entre dos seres.
Y con su odio ataco, hasta que el hada cayo
en ese sueño fatal de no sentir.
En su castillo pasaba
las noches el mago buscando el poder
que devolviera a su hada,
su amor, su mirada tan dulce de ayer.
Y no paro desde entonces
buscando la forma de recuperar
la mujer que aquel día,
en medio del bosque pudo amar.
Y hoy sabe que es el amor, y que tendrá
fuerzas para soportar aquel conjuro.
Sabe que un día vera su dulce hada llegar
y para siempre con el se quedara.
Rata Blanca.
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